miércoles 06 de mayo de 2009 - 10:00 AM

'Espejito: ¿Cierto que soy lo más hermoso del mundo?'

Al mejor estilo de la madrastra del cuento de hadas ‘Blanca Nieves y los siete enanos’, muchos jóvenes no hacen otra cosa que pensar en lo bien que lucen.

Ellas se consideran las mamis, las nenas, las para tráfico, las divas, las reinas, las modelos… Mejor dicho, cualquier palabra que intente describirlas se queda en pañales.

Ellos, por su parte, se consideran los papacitos, los bizcochos, los churros, los galanes, los matadores y los irresistibles.

Así, ni más ni menos, son los vanidosos, los que consideran que la faz de la tierra no pudo concebir a un ser tan perfecto y hermoso como ellos. Por eso, cuando caminan sienten que levitan. En su pensamiento está la idea de que los demás no les dan ni a los tobillos de sus atributos.

'¿Por qué Dios me habrá hecho tan irresistible?', 'Eso me pasa por ser tan bella', 'Inteligente y con pinta ¿Qué más le puedo pedir a la vida?', son los comentarios de algunos.

Es tal la obsesión por su cuerpo y rostro, que cada vez que encuentran un espejo se detienen a contemplarse. Que cada cabello esté milimétricamente ubicado, su postura bien erguida y que su mirada aún conserve el brillo matador.

Del mismo modo, que el pantalón les delinee cada centímetro de su silueta, la camisa en su punto, los zapatos como recién salidos del almacén y cada accesorio lo suficientemente llamativo y en su lugar.

De esta manera, además de vanidosos, se vuelven ‘marquilleros’, porque 'qué oso vestirse con la ropa más barata', 'qué ceba usar prendas de marcas poco reconocidas, 'nada qué ver los que visten sin clase ni reconocimiento', 'miren la pinta de ese, mínimo la compro en ‘agáchese y escoja', dicen algunos con intención despectiva.

Y aunque preocuparse por lucir bien no es ningún pecado ni ningún delito, la idea tampoco es convertir la apariencia en el centro de atención y la vanidad en el estilo de vida.

nos escriben
Me visto, luego existo
Jorge Armando Sanabria / studiante de comunicación social / Especial para Vanguardia Liberal


'¿Quién es un ‘man’ pinta? Es ese que se entrena para vestirse bien, que tiene toda una colección de camisetas en cuello ‘V’ y que pasa horas frente al espejo para verse perfectamente despeinado. ¿Y una niña ‘hembra’? Simple. Es esa flaca de pelo liso o sólo un poco ondulado, vestida con cualquier cosa que esté de moda, con nariz recta y brillo en la boca.

Estas respuestas son fáciles de encontrar porque en los jóvenes la apariencia se ha convertido en un modo de vida y quizá por temor a ser rechazados prefieren comprar la felicidad con un ‘look’ perfecto como el que ven en los comerciales.

Ese aspecto se debe en gran parte por las imágenes que envían los medios de comunicación. También están las modelos que aparecen en las revistas o en televisión que, con su cuerpo perfecto y su sonrisa eterna, les envían un mensaje claro a las adolescentes.

El sólo hecho de usar tenis o ‘jeans’ de marca hace que los mismos jóvenes se encarguen de ignorar a aquellos que no los llevan y es cuando se hace necesario acudir a las mentiras.

Todas estas son situaciones que llevan a pensar que los jóvenes prefieren vivir del estilo, las marcas que utilizan y la forma en que las llevan quizá por temor a ser rechazados, sin ni siquiera importarles que por seguirle la corriente a estos ‘amigazos, estén menospreciando a su familia, sus principios y lo que es aún peor, estén haciendo el ridículo más grande de su vida.

Es importante, entonces, aclarar que más que demostrar estilo y que si llevamos puestas las botas de moda, somos buenas personas; nuestros valores, conocimientos y talentos son aspectos que realmente tienen importancia en la vida'.

Características de los ‘Narcisistas’

1 Se preocupan por ellos mismos hasta el cansancio. Siempre llevan un espejo en el bolsillo para asegurarse de que no se les mueva ni un pelo.

2 Pasan largas horas haciendo ejercicio hasta quedarse sin aliento. La idea es obtener un cuerpo llamativo. Cada vez que se les sale una gota de sudor se la limpian de inmediato. Cansados pero con dignidad.

3 Escogen con lupa la ropa que van a comprar en el almacén. Quieren que ese vestuario sea exclusivo porque qué oso encontrarse con otra persona vestida igual.

4 Ahorran todo el dinero posible para comprarse la prenda más costosa del almacén, sólo por decir que tienen el dinero suficiente para tener lo que quieran. Mientras tanto el estómago les ‘chilla’ de hambre.

5 Sólo se transportan en el carro de la casa o en casos extremos en taxi, porque en bus… ¿Qué es eso?

6 Miran de reojo a los demás mientras piensan 'pobrecito, nunca podrá ser como yo' o 'lástima esa prenda que tiene, si yo la tuviera puesta, luciría de maravilla'.

7 Se miran de pies a cabeza y dicen 'pero si todo lo que tengo está más que perfecto'.

8 Se la pasan todo el tiempo tomándose fotos, de un lado y de otro, para corroborar que desde cualquier lugar lucen perfectos. Después las suben a Facebook para que los demás sean testigos de sus encantos.  

9 Después de hacer un ‘oso’ están dispuestos a no volverse a asomar a la puerta por el resto de la vida.
10 Menosprecian a los demás. 'Si con mi apariencia no puedo hacerlo yo, mucho menos usted'.

LA VOZ DEL EXPERTO
FREDDY HERNANDO CRISTANCHO RINCÓN
Psicólogo social y comunitario


'Los adelantos científicos y las posibilidades de comunicación y figuración social como las que ofrece Internet, les dan a los jóvenes una ventana al mundo con las posibilidades que ofrece la vida. Todo este tipo de elementos trastornan la base cultural que es la encargada de darle identidad a la mayoría de comportamientos personales y sociales. Hemos querido cambiar tanto que no hemos conservado la esencia de la cultura, hemos perdido la verdadera libertad, los valores, el respeto, la sencillez, la dignidad y la honestidad.

Por lo general los jóvenes narcisistas no se autosostienen, simplemente se encargan de pedir y pedir, convirtiéndose algunos en un alto gasto para la familia.

Tener comodidades es bueno, pues es mejor que no tenerlas, pero no podemos ser esclavos de los caprichos narcisistas, convirtiéndonos en sumisos del lujo y la arrogancia. Tengamos claro que el modelo económico mundial es convertirnos en una sociedad consumista y para lograrlo se vale de todo cuanto nos gusta como ropa, comida, paseos, Internet, televisión, música, vehículos, licor, entre otras cosas.

Cada quien debe portar en su pensamiento el manual de la sencillez, con el cual se sentirá siempre parte de la sociedad y no solamente parte de sí mismo. Así lo único que hará es llegar a sentirse realmente solo. Pensar en sí mismo es necesario, es más, algunas personas se equivocan en no hacerlo y piensan solo en los demás. La idea es pensar primero en nosotros, pero teniendo en cuenta a los demás con respeto y como parte importante de nuestra vida, con amistad y con amor.

Cabe resaltar que el narcisismo es un trastorno psíquico, por eso, cada caso debe tener la valoración de acuerdo con el estado social y mental del adolescente'. 

 

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