Unos son sofisticados, otros más sencillos… y hasta “simples”. Sin embargo, se convirtieron en infaltables de nuestro armario, invadieron las pasarelas y, lo mejor de todo, pueden personalizar cualquier look. ¿Cómo y cuándo utilizarlos?
Al llegar a la oficina y quitarse la chaqueta, el fular logrará un estilo diferente para asistir a una reunión o disfrutar de un almuerzo con sus amigas.
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Pocos accesorios de vestir son tan versátiles como estos “trapitos”. Quizá por ello dicen que cada 25 segundos se vende uno de estos en el mundo. En 2012 regresaron con mucha más fuerza para usarse en todas sus formas, estilos, tamaños y colores.Fulares: Generalmente están fabricados en lana, seda o poliéster. Muchas personas suelen confundirlos con el chal, pues también llevan flecos. Sin embargo, los fulares son mucho más grandes. Incluso se usan en varias culturas para hacer una especie de hamaca en el pecho y cargar a los bebés recién nacidos.Pañuelos: Hablamos de los tipo Armani, diseñador que siempre los ha llevado en su cuello con mucho estilo. Este simple pañuelito cuadrado, que se anuda dándole vuelta al cuello y que va con un nudito adelante, es buen compañero del vestuario de jean, casual y deportivo.