El panorama de la salud oral de los niños dejó de ser amenazante y hoy los consultorios son muy divertidos.

Publicado por: María Alejandra Camacho
Si nos pusiéramos a la tarea de hacer una encuesta entre hombres y mujeres de la “vieja generación”, muchos dirían que los “dentistas” y los consultorios de antaño los dejaron tan ‘paniquiados’, que a pesar de los adelantos tecnológicos de que hacen alarde los nuevos odontólogos, ellos y ellas se llevarán a la tumba el pavor que les produce sentarse en la silla y abrir la boca.
Por fortuna, los niños de nuestros tiempos no necesitan dosis extra de valor para ir a que les miren los dientes, porque los tiempos han cambiado… al igual que el ambiente de los consultorios, la actitud de los profesionales y los tratamientos. Incluso la apariencia de las herramientas de trabajo de los odontólogos es menos “amenazadora”.
“En muchos consultorios se utiliza el juego para perder el temor al odontólogo. Películas infantiles, espacios coloridos, médicos expertos, entre otras técnicas, dan muy buenos resultados para que los pequeños vayan a sus controles sin mayor problema”, asegura la doctora María Ximena Garavito, odontopediatra.
En efecto, los tiempos han cambiado tanto, que algunos sitios especializados en la atención de niños utilizan resinas de colores, braquets invisibles y rayos X inalámbricos. La idea es que nada en el consultorio asuste a los pequeños usuarios; al contrario, hoy la idea es recibirlos en un ambiente lo más divertido posible.
Tan divertido, que incluso se está acudiendo a la terapia musical, una nueva tendencia para lograr mejores resultados en los tratamientos. “La musicoterapia usa sonidos, incluidos los de la naturaleza, organizados en forma adecuada, para conseguir resultados terapéuticos y de relajación durante las consultas de los pequeños. Esto disminuye los niveles de ansiedad, y las intervenciones son mucho más sencillas y exitosas”, explica la doctora Garavito.
Y en cuanto a tratamientos específicos, el escenario de la salud oral muestra adelantos cuando se trata de la atención a niños. Por ejemplo, el diseño de sonrisa infantil es hoy una nueva opción: mediante formas plásticas, los especialistas reconstruyen los dientes en niños que presentan alteraciones en el esmalte o caries avanzada.
La ortopedia maxilar también está de moda. Con tecnología de avanzada, se han creado aparatos específicos que corrigen la falta de espacio entre los dientes.
No le “herede” su miedo
Los dientes deben cuidarse desde siempre. Por eso es importante que la prevención se inicie en los primeros meses de vida. Pero todos sabemos que el cuidado de los dientes no es una tarea fundamental para los niños. Adoran los dulces, se cepillan esporádicamente, no usan la seda dental y si fuera por ellos… nunca o muy de vez en cuando visitarían al odontólogo. Y ese descuido, algunas veces avalado por los padres, tiene consecuencias graves.
El más reciente estudio de morbilidad del Ministerio de Protección Social revela que en Colombia, cerca de 800 mil niños menores de 7 años padecen alguna enfermedad oral relacionada con malos hábitos de higiene.
Y esos malos hábitos comienzan desde temprano. Dormirse tomando tetero es uno de ellos. “Esta costumbre produce caries de infancia temprana, condición que generalmente no es detectada. Los bebés deben tomar tetero semi – sentados. Y si se quedan dormidos, se retira el biberón y se les limpian las encías y los dientes”, aconseja la doctora Garavito.
En algunos estratos sociales, es usual que los padres lleven a los niños a su primera visita al odontólogo alrededor de los 7 a 9 años; la obligación es hacerlo cuando cumplan el primer año de vida y de ahí en adelante cada tres meses, pues la caries en dentición temporal acaba muy rápidamente con los dientes. Detectarla a tiempo es primordial para empezar el tratamiento adecuado.
Y no solo por eso: esta es una excelente manera de acostumbrar al niño a los sonidos del consultorio (sí, estamos pensando lo mismo: ¡como el de la fresa!) y enseñarle que la visita al especialista es un proceso normal y saludable.
“Muchas veces, los padres transmiten miedo a los hijos. En algunas ocasiones los amenazan: si no te lavas los dientes, te llevo al consultorio. Esto es muy negativo, porque el niño empieza a relacionar al médico con un castigo”, asegura la doctora Paola Cárdenas, ortodoncista.
Otro ejemplo de lo que podríamos llamar “negligencia paterna” con respecto a la salud oral, es el de algunos papás que no les prestan demasiada atención a los dientes temporales. Porque “como de todas maneras van a caerse”, no los consideran importantes. Sin embargo, los famosos “dientes de leche” son vitales en la formación de la dentadura definitiva y si no se cuidan, provocarán inflamaciones severas y dolores insoportables.
Así mismo, la mayoría de los niños solo se cepillan dos veces al día y generalmente no utilizan enjuague bucal. “Ellos deben cepillarse los dientes tres veces diarias como mínimo. Y jamás se les debe permitir irse a dormir sin hacerlo. Si esto pasa, lo recomendable es cepillarlos en la cama con una crema dental sin flúor”, recomienda la doctora Garavito.
La alimentación también es un factor clave porque ayuda al crecimiento de los maxilares. Alimentos ricos en calcio (como toda la amplia gama de los lácteos) y en vitaminas A, B y C, son primordiales para fortalecer los dientes.
Por supuesto, otra regla de oro: evite que sus hijos consuman grandes cantidades de gaseosas, dulces y comidas de paquete. Estos contienen colorantes artificiales que manchan los dientes y preservativos perjudiciales para la salud de la boca. Y cada vez que los coman, asegúrese de que se lavan los dientes de manera inmediata.
Ellos también sufren de…
Además de la caries (ver recuadro) hay otros enemigos de los dientes que no les son ajenos a los niños.
La gingivitis (la primera etapa de la enfermedad periodontal) es una enfermedad que se creía solo afectaba a los adultos. Sin embargo, cada vez es más frecuente encontrar casos en niños menores de 10 años. Aprenda a detectar anomalías:
La gingivitis crónica: las encías se inflaman, se ponen rojas y sangran con facilidad. Se puede prevenir y tratar siguiendo una rutina habitual del cepillado, uso del hilo dental y visita periódica al especialista.
La periodontitis agresiva: la periodontitis agresiva localizada afecta principalmente a los primeros molares y a los dientes incisivos (del frente). Se distingue por la inflamación de las encías y acumulaciones grandes de placa dental y de sarro. Con el tiempo puede causar que los dientes se aflojen.
Mal aliento: más que una enfermedad, es un síntoma. Si el mal olor no desaparece al cepillarse o al usar el hilo dental, puede ser señal de que algo anda mal en el funcionamiento del organismo. Debe llevar al niño al odontólogo, quién determinará si el origen está en la boca o se trata de alguna enfermedad gastrointestinal.
Tips valiosos y fáciles
Es un hecho: los padres son parte importantísima en el cuidado de los dientes de los pequeños. Aquí, algunas recomendaciones de la doctora Paola Cárdenas:
- Es muy importante saber si alguien en la familia del niño tiene el hábito de rechinar los dientes, condición que puede aumentar el riesgo de desarrollar algunas enfermedades, además de causar fracturas. Como tratamiento existen férulas a la medida de la boca del niño para evitar el rechinar de los dientes por la noche.
- Evite los besos en la boca o cualquier intercambio de saliva con el niño (por ejemplo, esa tierna costumbre de pasarle bocaditos o compartir el mismo helado. Allí se puede traspasar una enorme cantidad de bacterias o enfermedades bucales.
- El lavado de las dientes es mucho más eficaz si se hace en familia. Los niños aprenden entonces la manera correcta de hacerlo y reciben un buen ejemplo.
- Establezca para su familia visitas regulares al odontólogo para los chequeos, las evaluaciones periodontales y las limpiezas. La salud oral debe ser asunto de todos en la casa.
- No tenga miedo de llevar a su hijo al odontopediatra. Es mejor que se adapte desde pequeño.
¿Y esto es verdad?
La doctora María Ximena Garavito nos aclara algunas de las dudas más comunes sobre la salud dental de los niños.
"No importa que se dañen los ‘dientes de leche’. A la larga, luego salen otros".
Falso. Los dientes temporales o ‘de leche’ pueden tener caries dental, que de no ser detectada llega al nervio y produce infecciones graves e irreversibles.
"Los dientes salen dañados por tomar antibióticos"
Falso. Los dientes nunca ‘salen’ dañados. Se dañan porque al bebé no se le cepillan los dientes y la caries se forma rápidamente.
"La crema dental para adultos sirve para toda la familia"
Falso. La crema dental para adultos es demasiado abrasiva y tiene una cantidad de flúor no apta para niños. Los pequeños deben de usar crema de dientes especial para su edad.
“Si no usa seda dental, el cepillado le queda mal hecho”
Verdadero. La seda dental llega a donde el cepillo no lo hace. Por eso, un correcto cepillado debe incluir este elemento.
“Cepillarse se convierte en un hábito”
Verdadero. Los niños que mantienen buenos hábitos de higiene oral hasta los 13 años tienen más probabilidades de continuar cepillándose y usando el hilo dental que los niños a quienes no se les enseñó el cuidado oral apropiado.














