Su nuevo negocio no es diseñar. Ella no va a tratar de innovar un campo en el que, según comenta, “todo está inventado”. A pocos meses de haber abierto su primera tienda en Bogotá, tiene clarísimo que Bucaramanga será la próxima ciudad en comprar su visión de la moda.

Publicado por: REVISTA NUEVA
Siempre ha tenido claro cuáles son sus fortalezas y carencias. Por eso, si usted se puede pasarse por la boutique de Laura, seguramente no la va a encontrar calculadora en mano haciendo el balance de las ventas, ¡no!
Más bien es posible que la vea asesorando a sus clientas, charlando abiertamente sobre colores y tendencias y esculcando entre las colecciones que ella misma elige en Estados Unidos para la mujer, sin importar su edad, pero sí teniendo en cuenta el porqué acude a su tienda y los gustos que la clienta tenga.
Para ella es como jugar a las muñecas, pero con mujeres de verdad. Y esas que la visitan acuden a su ‘juego’ por diversas razones. Algunas tropiezan por casualidad con la boutique, ubicada en el Centro Comercial Santa Fe en Bogotá. Otras llegaron hasta allí porque se enteraron de la noticia en los medios. Y las más, son llevadas hasta allí por sus novios, hermanos o hijos, quienes en muchas ocasiones son visitantes en busca de cualquier excusa para prolongar su presencia ante la famosa presentadora.
En lo que coinciden todas sus clientas, es que siempre encuentran una opción para las diferentes exigencias de su vida laboral y personal.
Y comentan que los precios son bastante amistosos. “Yo quería tener una tienda donde se pudiera ir a comprar realmente. No quería un lugar al cual la gente entrara y no pudiera hacerlo por precios, tallas o porque hubiera solo una línea para un tipo de mujer. Yo quería que encontrara de todo y eso es lo que estamos logrando.
Lo rico –continúa Laura- es que aquí viene desde la niña de colegio y las mamás jóvenes, hasta señoras de 65 años; tengo una clienta de 82. Cada vez que mandamos por mail que tenemos ropa nueva, vienen todas a comprar y eso es otra cosa que me gusta mucho, se vuelven fieles a la tienda”.
Fama: las dos caras de la moneda
Su negocio no es diseñar. No quiere innovar en un campo en el que, según comenta, todo está inventado. Lo suyo es dejarse guiar por los diseños de temporada, y dependiendo de los colores y las texturas elegir la colección que le gusta.
“Yo elijo prendas que puedan usar las mujeres todo el tiempo. Si, por ejemplo, deben salir del trabajo a un coctel, que estén listas sin problema. Esa es la referencia, realmente no me estoy inventando nada nuevo, ni estoy trayendo la revolución china.
La especialidad de mi boutique es ‘moderno contemporáneo’. Allí encuentras la pinta de esta noche o la de ir a una reunión importante al otro día, algo para verse bonita. Eso es lo que le imprimo”.
Además le encanta ser una asesora para sus clientas. Por eso la mayoría del tiempo intenta estar allí, por lo menos cuando no tiene sesiones de fotos o eventos. Eso sí, ella es la única encargada de diseñar los espacios y decorarlos.
Y a pesar de las polémicas que algunas veces la rodean, dice estar feliz con el apoyo que le manifiestan sus clientas, la gente que pasa y la ve en esa tienda sin saber muy bien el motivo.
“Es más la bulla mediática que lo que realmente la gente piensa. Seguramente habrá personas que ni siquiera pisan mi almacén y están en todo su derecho porque es imposible caerle bien a todo el mundo, pero la mayoría de ocasiones es totalmente todo lo contrario.
Estoy feliz con los resultados y quisiera abrir tres almacenes más en Bogotá. También estamos trabajando en la página web, que está quedando súper chévere. Pero tenemos unas proyecciones y la primera ciudad, después de Bogotá, será Bucaramanga. Y de ahí, Medellín, Cali y Barranquilla”.
Moda y compradoras
Aunque el negocio vinculará rápidamente otros productos más allá de la ropa, y ella sueña todo el tiempo con metas a mediano y largo plazo en ese campo, es imposible que deje de lado sus múltiples compromisos, que incluyen además de su trabajo con RCN, ser imagen de Ibis y Alberto VO5.
- ¿Qué le dice la gente cuando entra desprevenida a su local sin saber que es la dueña?
Entran muchos niños y adolescentes a tomarse solo fotos. Pero esos mismos son los que llevan a la hermana, a la prima y a todas las mujeres de la familia. También hay personas desprevenidas que entran y no se imaginan que uno anda por ahí. Entonces se toman la foto y piden el autógrafo.
- ¿Cuáles son las prendas que más compran las mujeres?
Los vestidos son un hit y los jeans son prenda de consumo diario, todas las mujeres los compran. También les encantan las camisas sueltas; las piezas muy apretadas o muy exigentes a la hora de usarlas… no tanto.
Eso sí, la mayoría pide la opinión de sus esposos, novios o compañeros sentimentales.
- ¿Y les gusta lo mismo a ellos que a ellas?
Depende. Hay de todo, pero siempre escogen lo que se les ve bonito. Lo que pasa es que hay unos más conservadores que otros. Hay algunos, muy pocos, que aportan al tema y tienen paciencia, van, se sientan y esperan.
-¿Y cuál es su perfil de compradora?
Realmente yo compro muy rápido. Solo me mido los jeans, y obviamente también me llevo a Rodrigo para que opine. Él tiene toda la paciencia del mundo.
Soy loca por los zapatos, me derrito por ellos. Y como en este caso no hay chance de comprarlos sin medírselos, él puede estar todo el día esperando a que los elija.
La viejita de bastón
Por su propia experiencia, sabe que las personas deben prepararse para la vida en general y no para asumir un camino específico. Ella, por ejemplo, no estudió Comunicación Social y ejerce en los medios, y riéndose confesa que esa faceta de negociante estaba bastante escondida.
“El éxito radica en hacer lo que a uno le guste, eso es fundamental. Si a ti te gusta, puedes aprender lo que necesites trabajando, haciéndolo. Lo primordial en un negocio como este es plasmarle un poco de uno, igual que en el trabajo en televisión”.
- ¿Cómo termina el 2012?
Existen unas proyecciones, pero el camino puede variar. Si hoy me llamaran de Cali pidiéndome una franquicia para el almacén, hay cabida para hablarlo. Solo quiero que termine el año como empezó: lleno de cosas nuevas, de proyectos. Seguro, el otro año, la empresa tendrá más cosas adicionales a la ropa, pero es sorpresa.
¿Y su futuro en Muy buenos días?
Me da mucha risa porque algunas personas equivocadamente piensan que este trabajo no es serio, que es exclusivo de flacas, de bonitas o de modelos.
Pero hay que aterrizar un poquito el tema, porque este trabajo es como el de un arquitecto o un médico. Y es un poco absurdo que le digas a un médico: ‘Ya lleva 10 años trabajando en este hospital, ¿por qué no se va para otro?’. No hay nada más rico que tener una estabilidad laboral. Ojalá me saquen de allá viejita, con bastón.
Sus confesiones
“Lo más difícil es tener tiempo para todo, ese es el esfuerzo más grande. Pero me gusta, porque hago lo mío y puedo vivir de eso”.
“Seguramente habrá personas que ni siquiera pisan mi almacén y están en todo su derecho, porque es imposible caerle bien a todo el mundo”.
“Cuando entré a la televisión, para mi familia darme un regalo se convirtió en tragedia. Todos se preguntaban: ‘¿Pero qué le regalamos a Laura, si ella tiene de todo?’. Un día los reuní y les dije: ‘Si tengo de todo, es porque todo me gusta’. Soy cositera a morir y las chucherías me encantan”.
“Estoy feliz con los resultados de mi tienda y quisiera abrir tres más en Bogotá. Luego estaré en Bucaramanga, y de ahí a Medellín, Cali y Barranquilla”.













