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Revista Nueva
Sábado 12 de septiembre de 2015 - 12:00 PM

Me quiero casar y él no

Irse a vivir juntos o casarse es decisión de los dos. Es importante conocer los motivos de cada uno frente a ambas opciones, y expresar en forma clara y directa lo que cada uno piensa, siente y espera de la convivencia.

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Me quiero casar y él no, ¿somos una pareja o no? (Foto: Archivo /VANGUARDIA LIBERAL)
Me quiero casar y él no, ¿somos una pareja o no? (Foto: Archivo /VANGUARDIA LIBERAL)

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Me quiero casar y él no, ¿somos una pareja o no? (Foto: Archivo /VANGUARDIA LIBERAL)

Mi novio y yo llevamos cuatro años de relación, dos viviendo juntos. Me quiero casar y él no, pues dice que no es necesario. ¿Qué opina usted? ¿Cómo convencerlo de que casarnos es un hecho que nos reafirma como pareja?

Convivir o casarse es uno de los dilemas a los que se enfrentan las parejas de hoy. Esta decisión depende de los valores, creencias y sentimientos de cada uno. Analicemos algunos puntos que pueden ayudar a aclarar la situación:

·Irse a vivir juntos o casarse es decisión de los dos. Es importante conocer los motivos de cada uno frente a ambas opciones, y expresar en forma clara y directa lo que cada uno piensa, siente y espera de la convivencia. También lo es que se decida por convicción y no por presión, por temor o para darle gusto al otro.

·Hablar de las expectativas que cada uno tiene de la relación de pareja y esto incluye conocer la posición del otro frente al compromiso que han asumido y las razones por las que quiere o no contraer matrimonio. La clave es ser honestos con nosotros mismos: enfrentar los miedos que tenemos frente al compromiso, el temor a que la relación se termine y si creemos y sentimos que el matrimonio es la pérdida de la individualidad y la convivencia nos da la libertad de terminar más fácilmente la relación.

·Vivir juntos, casados o no, es un compromiso consigo mismo y con el otro. Significa renunciar a estar solos y aceptar a la otra persona como parte de nuestra vida, crear un mundo de los dos y asumir responsabilidades comunes. Estar preparados y dispuestos a proyectarnos al futuro como individuos, como pareja y, posiblemente, como familia.

·En la convivencia cada uno busca ocupar el lugar que le corresponde, ser reconocido por el otro y por el entorno social como “esposos”. Construir juntos la identidad de esta nueva pareja, y desarrollar la pertenencia, la seguridad y la confianza en la relación.

·El matrimonio es una expresión del compromiso, pero no la única. Casarse formaliza la relación pero no garantiza la permanencia de la pareja. Seguir juntos será siempre una decisión libre de los dos.

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Publicado por Gloria Mercedes Isaza

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