Estudio concluye que a medida que aumenta la calidad de las relaciones de los adolescentes con sus padres, disminuye la probabilidad de consumir tabaco, alcohol y marihuana.

Publicado por: COLPRENSA
Un estudio del Centro Nacional sobre Adicciones y Abuso de Drogas (CASA, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) reveló que las cenas familiares pueden reducir el riesgo de que los adolescentes caigan en adicciones por las drogas, el alcohol o el cigarrillo.
De acuerdo con los resultados del estudio, los jóvenes que no tienen comidas frecuentes con su familia (menos de tres veces a la semana) tienen cuatro veces más probabilidades de haber fumado tabaco, comparados con aquellos que tienen cenas familiares cinco o siete veces a la semana.
Así mismo, la probabilidad de que los adolescentes hayan consumido alcohol o probado marihuana es del doble para aquellos que no tienen comidas frecuentes con sus padres, frente a los que sí las tienen.
Un dato preocupante es que los jóvenes que tuvieron menos de tres comidas familiares semanales estuvieron más inclinados a responder que tendrían acceso inmediato a marihuana, alcohol y drogas medicadas sin prescripción. Algunos, incluso, aceptaron que podrían conseguir estas sustancias en una hora o menos.
Si se comparan los adolescentes que tienen cinco a siete comidas familiares con aquellos que tienen menos de tres semanales, los del último grupo fueron cuatro veces más propensos a aceptar la posibilidad de consumir drogas en el futuro.













