Que se presenten hematomas o moretones en las piernas y brazos, más comúnmente, o en cualquier otra parte del cuerpo, suele ser normal cuando una persona recibe un golpe fuerte.

Publicado por: BELKYS P. ESTEBAN
Pero si estos hematomas aparecen de manera recurrente ante el más ligero incidente, puede significar que está padeciendo algún problema de circulación o incluso otra patología que requiera una atención más urgente, como una enfermedad vascular.
Los problemas vasculares suelen aumentar su incidencia con la edad y existen factores de riesgo que los incrementan:
*Antecedentes familiares de enfermedades vasculares o cardíacas.
*Embarazo.
*Traumatismos.
*Permanecer mucho tiempo de pie o sentado.
*Patologías cardiacas inducidas por la diabetes o el colesterol.
*Fumar y padecer sobrepeso.
Los hematomas aparecen cuando los vasos capilares de la piel se rompen por un traumatismo. Entonces, la sangre se filtra hacia los vasos sanguíneos y es cuando aparecen las manchas rojas, moradas o negras. Si el cuerpo no presenta ninguna anormalidad, entonces los vasos reabsorben la sangre y el color de la piel regresa a la normalidad.
Hay personas que tienen facilidad para que estos moretones se presenten sin que exista ningún riesgo. Sin embargo, la única forma de saberlo es consultando con el especialista.
“Si se descarta el diagnóstico cardiaco o relacionado con problemas de circulación, entonces se puede tratar de un caso de coagulación, para lo cual se recetarán medicamentos que traten este caso. Precisamente también hay que revisar la historia médica del paciente, porque si estuvo tomando corticoides o medicamentos que hacen más fina la piel, eso podría facilitar la aparición de los moretones”, explica el hematólogo William Gómez.
De acuerdo con el diagnóstico, el paciente podría consultar con un hematólogo (especialista en los problemas de la sangre), dermatólogo o cirujano vascular, si el problema se está presentando en las venas. Si los problemas circulatorios están produciendo trastornos que afectan el corazón, también podría ser conveniente consultar con un cardiólogo.
Cómo mejorar la circulación
Caminar, nadar, montar en bicicleta, son ejercicios aeróbicos que ayudan a mejorar la circulación.
Además de todos los beneficios que trae el agua, beber al menos 2 litros al día ayuda a la circulación sanguínea.
Comer las carnes y grasas animales con moderación, para controlar en nivel de grasas residuales en el cuerpo.
Coma verduras y frutas con frecuencia, ya que son alimentos alcalinos que no producen ácido que afecta las venas.
También hay que controlar el consumo de sodio, lo que significa consumir menos sal. La sal de mar sin refinar es una muy buena alternativa.
El potasio y el sodio regulan el proceso de eliminación de agua del cuerpo y por eso es recomendable consumir alimentos que posean al primero: arroz integral, avena, cereales integrales, germen de trigo, levadura de cerveza, aguacate.
Los alimentos ricos en vitaminas E y B12: aceites vírgenes prensados en frío, germen de maíz y de soya, semillas de algodón y girasol, cacahuetes, olivas e hígado de bacalao. Pescados grasos como el salmón o el atún, ternera, huevos, pollo, lecha de vaca, yogures y queso.
Tome una copa de vino tinto de vez en cuando, ya que reduce el colesterol y desbloquea las arterias.
Descanse unos minutos después de comer, ya que el aparato digestivo requiere energía para procesar la comida y por lo tanto, mayor circulación.
Estire los músculos al levantarse.
Voz de experto
Roger Díaz
Cirgujano vascular enfermedades circulatorias más comunes
1 Insuficiencia cardiaca: el bombeo inadecuado de la sangre al corazón disminuye la circulación, lo que puede provocar una insuficiencia cardiaca que se manifiesta por:
Asfixia o falta de aire mientras se realiza algún ejercicio físico o incluso al estar recostado.
Agotamiento.
Inflamación de las venas del cuello, los pies, tobillos, manos.
Angina: el músculo cardiaco no recibe suficiente oxígeno. Fumar, consumir licor, tener la presión arterial elevada, padecer diabetes, ser sedentario y obeso son los principales factores de riesgo. Los síntomas de una angina son:
Dolor agudo en el pecho.
Aceleración del pulso aún en reposo.
2 Hipertensión arterial: la sangre ejerce una fuerza sobre la pared de las arterias y cuando no es constante, se presenta la hipertensión. Antecedentes, falta de ejercicio, consumir mucha sal son algunos de los factores de riesgo. Los síntomas son:
Dolor de cabeza.
Mareos.
Falta de energía.
3 Arteriosclerosis: la grasa se pega a las paredes internas, lo que es conocido como colesterol, lo que hace que se estrechen y se dificulte el paso del torrente sanguíneo. No se presenta dolor.
4 Arritmias: el corazón late más rápido y su tratamiento depende de si son benignas o malignas.
5 Aneurismas de aorta: son las dilataciones en la vena aorta. Es fundamental tratarlas.













