La hepatitis C es una infección producida por un virus prefiere ubicarse entre las células del hígado. Este virus es tan eficiente que el sistema inmunológico de una persona no tiene posibilidades de combatirlo, principalmente, porque no reconoce que las células están dañadas. Por tal razón, la afección se convierte en crónica en el 95% de los pacientes portadores.

Publicado por: BELKYS P. ESTEBAN
Al ubicarse entre las células del hígado, el virus produce una inflamación en ese órgano lo que se conoce como hepatitis y es por eso que la enfermedad toma ese nombre.
En otros casos más graves del desarrollo de la enfermedad, la hepatitis se convierte en cirrosis del hígado: una cicatriz de todo el órgano que lo hace inútil, puesto que el este órgano ya no puede realizar sus funciones.
Este tipo de hepatitis, la C, está estrechamente relacionada con el otro tipo también peligroso de esta enfermedad, la B.
La hepatitis B también es consecuencia de un virus, aunque de una clase distinta a la C, aunque también se aloja entre las células del hígado. Sin embargo, en el caso de la hepatitis B, el organismo es capaz de eliminar las células dañadas y por esto es posible sobrevivir a la infección. Solo el 5% de los pacientes que la adquieren se complican por esta enfermedad.
En ambos tipos de infecciones, lo importante es conocer cuáles son sus formas de contagio, que en el caso de la hepatitis C incluye las vías por transmisión sexual y acudir a tiempo al médico cuando se presenten los primeros síntomas como vómitos y malestar general.
Prevención de la hepatitis B
Desde 1991 los expertos recomiendan la vacuna contra este tipo de hepatitis cuya primera dosis se aplica a los bebés antes de salir del hospital. Se aplican 3 ó 4 inyecciones de la vacuna, según la marca utilizada. Después de la primera aplicación de la vacuna, la siguiente aplicación generalmente se realiza cuando el bebé tiene de 1 a 2 meses. La última aplicación se realiza cuando el bebé tiene entre 6 y 18 meses. Pregunte a su médico cuándo le corresponde recibir la siguiente aplicación de la vacuna a su bebé.
Prevenir la Hepatitis C
Existe una nueva terapia para la hepatitis C llamada ‘Telaprevir’, que según estudios recientes tiene una efectividad de hasta 80%, duplicando la efectividad de la terapia convencional. Con esta nueva molécula es posible reducir el tiempo de tratamiento de 1 año a 6 meses aproximadamente y según cada caso.
“En los últimos 10 años se manejó un tratamiento específico con Interferón Pegilado y Ribavirina cuya efectividad fue del 40%; recientemente se logro desarrollar una nueva familia de inhibidores de la proteasa, con la cual se ha conseguido duplicar la respuesta del paciente y eliminar la presencia del virus en el 80% de los pacientes”, explica el médico hepatólogo Víctor Idrovo, de la Fundación Santa Fé.
Síntomas de la hepatitis C
• Cansancio.
• Náuseas.
• Prurito, picor o picazón en todo el cuerpo.
• Fiebre.
• Pérdida del apetito.
• Sensación de dolor en la zona hepática.
• Diarrea.
• Tos seca.
Algunas personas presentan:
• Oscurecimiento de la orina.
• Excrementos de color claro.
• Color amarillento de los ojos y la piel (ictericia).
Evitar el contagio
Para evitar el contagio de la hepatitis C, han de tomarse como mínimo las siguientes medidas:
• No compartir con nadie agujas para inyectarse drogas.
• Usar guantes si se ha de tocar sangre de otra persona.
• Usar preservativo en relaciones sexuales de riesgo donde pueda haber sangrado.
• No compartir el cepillo de dientes o la máquina de afeitar con una persona infectada, ni cualquier otra cosa que pudiera recoger su sangre.
• Comprobar que toda escoriación (tatuaje, cicatrices tribales) o perforación (pendientes, piercings, aretes) sea hecha con instrumentos esterilizados.
FERNANDO SIERRA, MD, msc
Jefe de gastroenterologia, hepatologia y endoscopia de la fundacion santa fe de bogota
¿Qué tratamientos se han usado para tratar esta enfermedad y cuál ha resultado el más efectivo?
“Son múltiples los tratamientos que van entre las medicinas alternativas hasta las medicinas tradicionales. Entre estas últimas, el tratamiento básico es con medicaciones a base de ribavirina la cual es una medicación que disminuye la capacidad de replicación y reproducción del virus. También está el interferon –proteína- que ataca al virus porque estimula al sistema inmune para que reconozca las células del hígado infectadas por el virus. Últimamente, se emplea otra medicación llamadas ‘antiproteasas’: drogas que impiden que el virus sea capaz de sintetizar sus proteínas básicas para que el virus sobreviva. Ésta nueva medicación, asociada a la terapia con ribavirina mas interferon, pueden lograr curaciones del 80 al 90% de los pacientes”.
¿Qué recomendaciones serían efectivas para evitar el contagio?
“El virus de la Hepatitis C se adquiere por la vía parenteral, no por la vía oral: la mayoría de las personas que la adquieren se han puesto en contacto con sangre o semen de personas infectadas, por eso es frecuente en quienes usan drogas ilícitas inyectadas o tienen sexo con personas infectadas. Otra manera de adquirir la infección es por transfusiones de sangre o productos de la sangre contaminados por el virus y adquirir la infección por el uso de utensilios contaminados con los que se practican tatuajes o procedimientos estéticos menores, pedi o manicures donde se presentan heridas”.
¿Cuál es la epidemiología de esta enfermedad en Colombia?
“Afortunadamente en Colombia la enfermedad no es muy frecuente, se estima que entre el 0.5 al 1% de las personas que donan sangre resultan ser portadores del virus, en personas sometidas a diálisis, la prevalencia de la infección puede ser en ciertas unidades renales de cerca del 20 al 40% de los pacientes”.














