La donación de órganos es un acto humanitario. En el momento en que una persona muere, algunos de sus órganos pueden aún mejorar la calidad de vida e incluso salvar la de quienes esperan solo un hígado, un pulmón o un corazón en buenas condiciones como esperanza del futuro con su familia.

Publicado por: BELKYS P. ESTEBAN
Sin embargo, la falta de conocimiento sobre el tema ha resultado en un impedimento de la familia de la persona fallecida, la cual es la que decide finalmente si su ser querido salva la vida de otra persona.
Uno de estos miedos tiene que ver con el trasplante, pero es importante saber que se ha regulado el tema para donantes nacionales y extranjeros, de tal manera que el proceso sea completamente trasparente. Ninguna persona que aún tenga posibilidades de salvar su vida será visto como un posible donante. Solo cuando ya ha sido declarado con muerte cerebral, que tiene unos tiempos precisos para cada paciente (adulto, niño o infante), podrían ser eventualmente valorados por la coordinación de las regionales (grupo de entidades trasplantadoras) para determinar si sus órganos pueden salvar la vida de otro ser humano.
Santander está ubicada en la Regional 4 junto con Norte de Santander, Arauca, Sur del Cesar, Cesar y Sur de Bolívar, y la Foscal, así como la Fundación Cardiovascular (FCV) son líderes en trasplantes de órganos. Se comenzó con el trasplante renal y de corazón, luego el hepático, de páncreas y la Foscal maneja el banco de córneas.
La FCV acaba de implementar el trasplante de hueso, adicional al de válvulas cardiacas.
El órgano que más de trasplanta a nivel nacional es el riñón, le sigue hígado, corazón, páncreas, tejidos, hueso y córneas.
Mitos y verdades
Mauricio Vanegas
Cirujano de hígado y Trasplante Fundación Cardiovascular del Oriente. Coordinador de trasplante hepático.
1 Mito: solo un paciente se ve beneficiado por el trasplante de órganos.
Falso: un cuerpo que fue declarado con muerte cerebral pasa a darle vida a por lo menos unos 15 pacientes. Son dos riñones, un páncreas, un hígado, dos pulmones, un corazón, ahí hay siete. De un solo donante puede salir hueso, piel, cultivos de otros tejidos, de membranas, válvulas cardiacas, córneas.
2 Mito: una persona puede dejar escrito que quiere ser donante y con eso es suficiente.
Falso: Aunque una persona se haya inscrito en el Instituto Nacional de Salud y tenga su carnet como donante, solo la familia puede autorizar un trasplante.
3 Mito: un paciente vivo puede donar un órgano.
Falso: Ningún paciente vivo va a donación. Hay normas y estándares muy claros mundialmente establecidos para determinar que un paciente está en muerte cerebral que es el determinante de la muerte. Ningún paciente que vaya a morir puede ser visto o valorado por los coordinadores de trasplantes. Ningún paciente que es potencialmente salvable se va a dejar morir para que vaya a donación, por ética y reglamentación. Existen unos criterios de muerte cerebral para un adulto, un paciente pediátrico e infante.
4 Mito: la familia de la paciente que recibe el órgano sabe de dónde proviene y la familia del donante conoce a la persona a la que donará el órgano.
Falso: Los nombres tanto de donantes como de receptores permanecen en el anonimato para que se garantice la transparencia del proceso.
5 Mito: existe un banco de órganos donde se almacenan para usarlos cuando se necesiten.
Falso: No hay un banco de órganos. No hay una nevera, un congelador donde está un hígado y donde se espera para ver si le sirve a un paciente. Eso no existe. El proceso de donación es un proceso muy dinámico.
6 Mito: los pacientes que esperan un órgano asumen los costos del trasplante.
Falso: Los costos de un trasplante los asumen las entidades que atienden a los pacientes.
7 Mito: a los médicos les pagan más por trasplantar un órgano.
Falso: Los médicos no reciben ninguna remuneración especial por realizar un trasplante.
El proceso de donación
1 Cuando hay un donante efectivo y la familia acepta donar sus órganos, hay un tiempo estipulado para retirarlo y ponerlo en un líquido de preservación y en pocas horas trasplantarlo. Un corazón o un pulmón puede ser trasplantado máximo en seis horas, un hígado máximo en 10 u 11 horas, un páncreas o un riñón, máximo en 24 horas.
2 Se realizan una serie de pruebas para asegurar que inmunológicamente puede ser recibido por un paciente: se hacen pruebas de tipo infeccioso y si el donante tiene problemas infecciosos, aunque esté autorizado, no se trasplanta el órgano.
3 Una vez asignados los órganos, los centros de trasplante preparan a sus pacientes para la intervención quirúrgica. Al mismo tiempo, en el hospital donde se encuentra el donante se inicia la ablación (extracción de órganos).
4 Luego el cuerpo fallecido, es entregado a la familia en perfectas condiciones, sin alterar su apariencia.














