La epilepsia es uno de los padecimientos neurológicos más frecuentes y con notable impacto en todos los campos de la sociedad.

Publicado por: BELKYS P. ESTEBAN
Esta enfermedad, consistente en la aparición de crisis convulsivas en presencia o no de alteración del estado de conciencia, proviene del daño estructural de una parte de la corteza cerebral (área más superficial del cerebro), lo cual genera una alteración de la conducción eléctrica entre células nerviosas (neuronas) provocando descargas descontroladas y desordenadas entre las redes neuronales y generando así un “corto circuito” que se manifiesta por la crisis convulsiva.
La operación de epilepsia se viene realizando en forma protocolizada apenas hace 20 años y la Fundación Cardiovascular trajo a Santander, en manos de un grupo de especialistas esta cirugía, que ha mostrado resultados efectivos en el caso de pacientes que no reaccionan positivamente a medicinas u otros tratamientos de la enfermedad.
Sonia, de 45 años, padecía epilepsia desde la infancia, sufría varias crisis parciales a la semana. Sonia fue evaluada por la Clínica de epilepsia refractaria de la FCV y se le diagnosticó esclerosis mesial. Sonia fue llevada a cirugía por el neurólogo Iván Freire, especializado en cirugía de epilepsia en septiembre de 2012, y desde entonces no ha presentado crisis convulsivas.
El neurólogo explica que la clave para obtener esos buenos resultados radica más que en la cirugía en sí, en la escogencia del paciente, y para esto cuentan con un grupo interdisciplinario que trabaja desde la psiquiatría, la neuropsicología, la neuropsiquiatría y por supuesto, la neurología.
¿Qué pasa después de la cirugía?
La psicóloga clínica Ximena Valderrama Polo, del Grupo de Neurociencias, señala que “hay que realizar unas pruebas neurosicológicas por las cuales se puede cuantificar el estado funcional del paciente en aspectos como el área laboral, sus notas en el colegio si es un niño, y valorar por prueba de memora, atención, ejecución, y se entrevista a la familia para ver cómo ha mejorado su calidad de vida”.
Así mismo la psiquiatra Ligia Rueda examina la personalidad del paciente, ya que la epilepsia puede afectar algunas áreas de comportamiento de una persona. Incluso, explica, hay pacientes que sufren crisis convulsivas no relacionadas directamente con la epilepsia en sí, sino como seudocrisis, es decir simulación, dentro de su enfermedad.
Durante el año siguiente, lo ideal es que el paciente asista al seguimiento de la cirugía. La neuróloga Nohora Ruíz, también del Grupo de Neurociencias, señala que los resultados en la calidad de vida de un paciente depende a su vez de lo que él espere de la cirugía: “una cosa es lo que nosotros pensamos y otro lo que quiere el paciente, que sería para el estar mejor”. Señala además, que el principio médico es no hacer más daño al paciente.
Proyecto Clínica de Epilepsia Refractaria FCV
La Fundación Cardiovascular de Colombia ha conformado un grupo interdisciplinario de especialistas en las áreas de neurociencias, dedicados a una de las enfermedades neurológicas de mayor consulta en el mundo entero: la epilepsia.
El diagnóstico adecuado se fundamenta en el estudio de cada caso en particular apoyado por la más completa tecnología en el área, permitiendo orientar a nuestro grupo en la determinación de las estrategias de tratamiento para la epilepsia.
De esta manera, especialistas en el campo de la neurología de adultos, neuropediatría, neurocirugía, psiquiatría infantil y de adultos, genetista, neuropsicología, radiología, fonoaudiología y rehabilitación física, ocupacional, técnicos en neurofisiología y enfermería, hacen parte del equipo humano dedicado a esta enfermedad.
La atención, dividida en dos grupos grandes: epilepsia de niños y de adultos, consta de una primera fase de conocimiento de la historia y características de las crisis convulsivas para posteriormente identificar estrategias de tratamiento médico o en su defecto, detectar los casos refractarios (aquellos que no responden a los medicamentos anticonvulsivantes) para así ingresarlos en un programa de cirugía de epilepsia. Aquellos casos en los que la evaluación descarta la cirugía como opción, se cuenta con el estimulador vagal y la cirugía paliativa de tipo colostomía.
Voz de experto
¿Como se realiza la operación de la epilepsia?
Iván Freire
Neurocirujano
Especialista en cirujía de epilepsia
De acuerdo con los estudios que se realicen a los pacientes que son refractarios, se pretende ubicar un sitio en el cerebro que está produciendo las convulsiones y si ese sitio es susceptible de ser retirado. Hay que identificar el foco que produce la epilepsia. Las dificultades radican en que sean varios sitios en el cerebro, o un sitio en el que se produzca más lesión extrayéndolo que dejándolo, pero cuando se identifica y se puede retirar vamos a tener un gran resultado favorable para el paciente.
Cuando logramos identificar la zona, resecamos esa área. La cirugía es una cirugía que oscila entre unas tres a cinco horas. Dependiendo del sitio a veces se necesita hacer unos estudios intraoperatorios de las áreas del cerebro y la vecindad de las mismas. A veces tenemos que hacer unas colocaciones de unos electrodos de superficie en el cerebro para registrar en qué sitio se está produciendo la convulsión y qué sitios vecinos son importantes que no debemos tocar. Cuando hay que buscar un foco más disperso en el cerebro o cuando son varios, es cuando la cirugía de epilepsia no tiene un resultado tan bueno, aunque controlar el número de las crisis es un muy buen resultado para una cirugía de epilepsia”.
Opciones quirúrjicas para la epilepsia
Las siguientes son opciones quirúrgicas que son aceptadas para el manejo de la epilepsia refractaria:
Lesionectomía.
Amigdalohipocampectomía.
Lobectomía.
Cirugía extratemporal.
Hemisferectomía.
Monitoreo subdural invasivo.
Estimulador del nervio vago.
Callosotomía.
Fases para la selección de un paciente candidato a cirugía de epilepsia
Ives Villamizar Schiller
Md. Neurólogo pediatra, Departamento de Neurociencias FCV
Tanto en niños como adultos, los pasos para seleccionar al paciente candidato a la operación son similares e incluso es aún más deseable que la cirugía se realice cuando aún se es niño y el cerebro aún no ha sido del todo afectado por las crisis epilépticas.
1 El primer paso es definir qué paciente podría beneficiarse de una cirugía de epilepsia. Generalmente los mejores candidatos son los pacientes refractarios, que no responden a dos o más esquemas de medicamentos dados por un tiempo prudencial a unas dosis adecuadas, mínimo de uno a dos meses y deben ser suministrados en dosis altas. Estos pacientes deben ser evaluados a la luz de si la cirugía les beneficiará o si es mejor utilizar otras estrategias tanto quirúrgicas como no.
2 Una vez seleccionado el paciente, se realizan unos estudios imágenes de su cerebro se hacen estudios de videoelectroencefalograma, se monitorizan y se conectan a un equipo que simultáneamente está registrando si las convulsiones vienen de una área del cerebro que se puede o no operar, o de varias aéreas.
3 Se realizan además evaluaciones multidisciplinarias de psicología, psiquiatría, y genética, si es necesario.
4 Con los resultados se emite un concepto sobre si puede o no ser operado o cuál es la mejor estrategia para tratar al paciente.
5 Si el paciente no puede ser operado, se puede trabajar con una dieta cetogénica, estimulaciones de un nervio que va al cerebro llamado Nervio Vago o algunos medicamentos que van a regular el sistema inmunológico, que se ve afectado en algunos pacientes con epilepsia.














