Salud
Martes 22 de enero de 2013 - 12:00 AM

El insomnio, el gran obstáculo a la hora de dormir

Caer en los brazos de Morfeo es el deseo de quienes pasan largas horas tratando conciliar el sueño, dando vueltas en la cama y no logran encontrar el anhelado descanso de la noche.

Dormir bien es similar a haber dormido un número suficiente de horas o levantarse descansado. Busque el equilibrio y termine con las noches de desvelo. (Foto: Tomada de Internet / VANGUARDIA LIBERAL)
Dormir bien es similar a haber dormido un número suficiente de horas o levantarse descansado. Busque el equilibrio y termine con las noches de desvelo. (Foto: Tomada de Internet / VANGUARDIA LIBERAL)

Compartir

Publicado por: LUISA FERNANDA RUIZ

Para algunas personas esto se convierte en una ‘batalla’ nocturna.

Quizás le ha sucedido que se acuesta a su hora habitual, y sin saber por qué se despierta a la media noche, no es capaz de volver a dormir o tarda varias horas en hacerlo. Sin importar esta mala noche, al día siguiente debe despertarse a la misma hora pues una larga jornada lo espera, esta vez acompañado de un agotamiento físico.

Cada noche deseará poder dormirse rápidamente, tener un buen descanso y despertarse realmente relajado, renovado y enérgico. Esto se ha convertido en una necesidad para usted y su organismo.

La importancia del descanso
Cuando no se duerme la cantidad de horas necesarias, se tiene consecuencias como:
Alteración del sistema nervioso.

Irritabilidad y problemas en el sistema inmunológico.

El cuerpo se desestabiliza y se altera el carácter.

Puede ocasionar graves disturbios cardiovasculares y podría ser un disparador mortal.

Progresivamente genera alteraciones en la memoria y falta de concentración.

Cambios en el estado de ánimo.

Disminución en los reflejos.

Somnolencia diurna.

Un problemas más frecuente en la edad adulta
Para Rafael Lobelo García, Médico Somnólogo, “en la medida en la que envejecemos, hay menos horas de sueño”.

Como recordará, al nacer se duerme entre 16 a 18 horas, “se va regulando nuestro reloj interno por intermedio del ciclo circadiano, de tal manera que llegamos a dormir entre 7 a 10 horas en la edad adulta temprana”. Pero, en los sujetos mayores de 60 años se va disminuyendo progresivamente el tiempo de sueño llegando a ser normal dormir entre 4 a 5 horas diarias.

“Lo verdaderamente importante es reconocer si hay síntomas de irritabilidad, cansancio, falta de concentración, falta de energía física u otras dolencias por falta de sueño, pues de ser así, se debe intervenir en el diagnóstico y tratamiento de ese paciente, independientemente del tiempo en horas que tome para dormir”, puntualizó el experto.

Rafael Lobelo García
Médico Somnólogo
Presidente Asociación Colombiana de Medicina del Sueño
¿Por qué se produce el insomnio?
El insomnio es un trastorno del sueño en donde el paciente refiere dificultad para dormir. Esta dificultad puede ser para dormirse al inicio de la noche, o puede ser dificultad para mantenerse dormido o puede referir que se despierta muy rápido una vez se ha dormido. Igualmente, por tiempo de síntomas se define que el insomnio es agudo cuando los síntomas tienen una duración menor a un mes, subagudo cuando los síntomas van entre un mes y 3 meses, y crónico cuando los síntomas superan los tres meses.

¿Cómo conciliar el sueño y lograr un descanso placentero?
Lo más importante es mantener adecuadas medidas de higiene del sueño, pues si se controla la causa que llevó al insomnio, seguramente lograremos educar nuestro cerebro para llegar nuevamente a tener y sostener el sueño. En los casos más crónicos y severos, se necesitará la intervención de un especialista en trastornos del sueño para orientar el tratamiento de acuerdo con la génesis que se haya detectado.

¿Qué tratamiento puede seguir una persona para lograr conciliar el sueño?
En algunos casos se debe determinar cuál es la causa del trastorno, pues corrigiendo ésta estaremos interviniendo sobre la calidad y cantidad del sueño. El hacer énfasis en las medidas de higiene del sueño hace parte fundamental del manejo de pacientes con trastornos del sueño. Estas medidas abarcan corregir todas las situaciones anormales que el paciente ha tomado como hábitos malos para desencadenar sueño.

Consejos para dormir bien
En algún momentos todos han tenido problemas para dormir, ya sea por razones laborales, familiares o simplemente porque resulta imposible.

Al lograr descansar se recargan energías, da salud y bienestar. Rafael Lobelo García, Médico Somnólogo, da algunas recomendaciones que permiten que su sueño sea plácido y saludable:
Mantener una regularidad en el horario de sueño. Acostarse y despertarse a determinada hora.

Dar un espacio entre el trabajo y la cama.

No tomar la habitación como el todo en su vida. Que no sea su oficina, su cuarto de estudio, mesa de comer y habitación, pues el cerebro no reconocerá el espacio como el lugar de descanso.
Liberar la habitación de equipos electrónicos.

No tome siestas durante el día.

Reduzca al mínimo el consumo de alimentos y bebidas con cafeína, té, chocolate, bebidas cola y bebidas alcohólicas.

Antes de dormir evite comer mucho y muy rápido.

No tome demasiados líquidos antes de ir a la cama.
Haga ejercicio regularmente.

Adecúe su dormitorio para que sea un espacio cómodo y tranquilo.

No fume.

Haga ejercicio diariamente, especialmente en la mañana. No se ejercite en la noche, esto produce cambios y sensaciones musculares que hacen difícil conciliar el sueño.

Evite el uso de medicamentos para estimular el sueño, pues estos estarán indicados en casos específicos y bajo supervisión médica; al ser mal administrados o abusarse de ellos, la consecuencia será el mayor deterioro de la calidad del sueño.

Mantenga un peso adecuado: la obesidad está relacionada con deterioro en la calidad, cantidad y estructura del sueño.

Dormir bien, es vivir mejor
Si usted sufre de insomnio, seguramente desea dormir bien, pasar la noche totalmente dormido y descansado.

De acuerdo con Rafael Lobelo García, Médico Somnólogo, “durante el sueño el cerebro está recargando una serie de funciones orgánicas que serán las responsables de sentirse bien al día siguiente de haber dormido. Cuando uno no duerme, hay carencia de esa estabilidad cerebral y se interrumpe ese control del organismo, lo que lleva a inestabilidad física y psíquica, con consecuencias claras en nuestra condición de salud”.

Además, agregó que: “El sujeto que no duerme bien, tiende a tener más enfermedades sistémicas, es así como, por ejemplo, hay claras asociaciones con el desarrollo y empeoramiento de la hipertensión arterial, hay labilidad mental con alteraciones en la memoria, en la cognición, en el desempeño laboral y escolar, en la actividad física, mayor riesgo de accidentes laborales y de tránsito, en fin, es un factor de riesgo claro para tener mala calidad de vida”.

Dormir es importante para los niños
El sueño es un proceso clave para el desarrollo integral de los niños. Durante la noche se cumplen varias funciones fundamentales que inciden directamente en su crecimiento físico y cognitivo.

La síntesis de la hormona del crecimiento; la fijación del conocimiento, de la atención, y de la memoria a largo plazo; la absorción de nutrientes, y el estímulo del sistema inmune, son algunos de los procesos que el organismo ejecuta mientras los menores descansan.

Según la Pediatra Constanza Ballesteros, experta en medicina del sueño para niños de la Clínica del sueño Ondina, es importante que los padres de familia presten especial atención a la forma y el tiempo que destinan sus hijos a dormir: “Descansar durante la noche garantiza no sólo que los menores estén más activos al día siguiente, sino que permite que el cuerpo cumpla a cabalidad con procesos que, de no llevarse a cabo, pueden afectar el desarrollo de los niños, e impactar la tranquilidad del hogar”.

“Una adecuada nutrición es fundamental para que todos los procesos fisiológicos que se llevan a cabo durante el sueño tengan un óptimo rendimiento. Si hay una buena alimentación durante el día, habrá un mejor descanso en la noche”, aseguró la pediatra Constanza Ballesteros.

De acuerdo con la especialista, no dormir bien puede tener ciertos efectos negativos en los menores, dentro de los que señala los cambios de humor, fatiga, irritabilidad, pérdida de atención y concentración, hiperactividad, disminución de la habilidad cognitiva y hasta un impacto en la rutina diaria de los padres de familia quienes deben levantarse varias horas en la noche para atender los requerimientos de sus hijos.

Publicado por: LUISA FERNANDA RUIZ

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad