En el mundo el turismo médico se divide en cuatro áreas: medicina de bienestar, curativa, preventiva y cirugía plástica y estética.

Publicado por: BELKYS P. ESTEBAN
Aunque Colombia es reconocida a nivel internacional por sus procedimientos en esta última categoría, en el año 2010 no fue la cirugía plástica sino la cardiología la especialidad médica que más pacientes extranjeros atrajo a Colombia en busca de tratamiento, según datos de la Andi. Los habitantes de las Antillas holandesas, Aruba y Estados Unidos fueron los países que más visitaron el país para realizarse tratamientos médicos, y aunque Bogotá y Cali lideran la oferta –Cali en lo que a cirugía plástica se refiere-, Santander empieza ya a vislumbrarse como un destino importante para los pacientes extranjeros cuyo sistema, particularmente en las islas de Caribe, no cubre la salud de varios sectores sociales, como los pensionados.
Maurín Dahlia vino a Bucaramanga con la esperanza de salvar su vida. Tenía su ojo izquierdo afectado por un tumor que lo separaba varios centímetros de su rostro.
En el sistema de salud de su país, la isla de Santa Lucía, le decían que su problema era oftalmológico y, sin embargo, con el pasar de los días se sentía peor.
“No sabía que tenía un tumor. Me estaba quedando ciega y los doctores solo me decían que tenía una inflamación. Visité cinco doctores en Santa Lucía y solo uno de ellos me dijo que podía ser algo más profundo, pero no existe tecnología apropiada para realizar los exámenes necesarios y descubrirlo”.
Viajó a Trinidad y Tobago ya que en Santa Lucía no hay neurólogos y, sin embargo, tampoco encontró solución a su problema. Uno de sus médicos le recomendó la Clínica Ardila Lulle-Foscal.
Orientada por la página web de la institución se contactó vía Skype con la oficina de negocios internacionales, que la contactó con el médico que la trataría y la orientó sobre la logística de su viaje.
Para su sorpresa, los médicos de la institución le hicieron exámenes y determinaron que su problema era un tumor cerebral extremadamente complejo.
El éxito de la operación le significó no solo que el tumor fuera removido, además, puede movilizar sin problemas su lado izquierdo del cuerpo y su cerebro conserva todas sus capacidades.
Los pacientes que enfrentan malos diagnósticos o pronósticos médicos, con un sistema de salud deficiente, deben no solo ocuparse de encontrar el mejor tratamiento posible con el menor costo posible en otro país diferente al suyo de origen. Además, deben ocuparse de su hotel, transporte, estadía, alimentación y de los mismos ítems para sus familias.
En el caso de Maurín Dahlia, ella encontró solución a sus problemas de logística porque la Clínica Ardila Lulle-Foscal le ofreció, a través de la oficina de Negocios Internacionales, un programa completo que incluía un plan para que recibiera no solo la atención médica, sino también para que pudiera estar tranquila con respecto a los ítems de logística relacionados con su viaje.
La institución implementó este programa hace tres años. En un principio los pacientes acudían para tratar patologías oftalmológicas, pero ahora el cáncer ocupa el primer lugar en la búsqueda de mejores procedimientos por parte de los extranjeros. También buscan mejores precios, ya que mientras en Europa una noche de hospitalización puede costar 2 mil 600 dólares, en Bucaramanga con ese mismo valor se pueden realizar los exámenes para determinar un diagnóstico, en un 85% de los casos.
Los tratamientos para las patologías cancerígenas suelen ser largos, alrededor de dos meses permanecen en la clínica, o deben venir cada cierto tiempo, lo cual acrecienta los costos para el paciente.
La neurocirugía, cardiología, cirugía cardiovascular, oftalmología ocupan un segundo lugar. Le sigue la ortopedia y cirugías pequeñas.
Además de Santa Lucía, pacientes de las islas del Caribe, San Marteen, Panamá, Ecuador y Estados Unidos, son los países de donde más provienen pacientes extranjeros.
A la Clínica Ardila Lulle-Foscal en lo que va corrido de 2013 han llegado 100 pacientes extranjeros para tratarse por intermedio de la oficina de negocios internacionales. Al año están llegando cerca de 300 pacientes internacionales, por lo que el promedio asciende a 30 pacientes por mes.
Voz de experto
Lo que el paciente debe saber
Rodolfo Galvis
Director Negocios Internacionales. Clínica Ardila Lulle-Foscal
“Estamos viviendo un boom en Colombia, comenzando una ola de turismo médico y el gobierno ha dado muchas garantías para quienes quieren empezar en el turismo médico, pero no ha puesto restricciones suficientes para disminuir las clínicas de garaje y la piratería que se vive en el sector.
Un ejemplo de ello es el paciente que viene desde Europa o Estados Unidos y es atendido por un médico general que le realiza un procedimiento sin tener el conocimiento especializado para hacerlo. Adicionalmente tampoco lo atienden en una institución con los equipos médicos necesarios, grupo de médicos especializados, unidades de cuidados intensivos, etc, exponiéndose a tener una complicación o en el peor de los casos morir por una mala práctica médica.
Otro caso extremo es el de un paciente que llega a la ciudad por un desprendimiento de retina y debe tratarlo un Retinólogo, Especialista Oftalmólogo con sub especialidad en Retina, pero se han visto casos en los cuales un oftalmólogo general se vende con las cualidades y conocimientos para atender dicha patología. En este caso, podríamos decir que el oftalmólogo puede conocer del tema, pero por convenios internacionales de acreditación y seguridad al paciente, es el retinólogo quien tiene el conocimiento para atender el caso y el resultado es un paciente tratado y remitido a la Foscal por complicaciones que no pudieron ser manejadas por el oftalmólogo general.
Este tipo de casos son conocidos de manera usual por nuestro Departamento Internacional, pero lo que la gente no entiende es que este tipo de experiencias negativas ponen en peligro la vida del paciente y afecta la imagen del País. Es por esto que el paciente debe tener en cuenta:
Antes de decidir qué tratamiento, el paciente debe identificar el lugar donde lo atenderán de la mejor manera.
Exigir que sea un especialista para que trate su patología específica. De no saber quién debe tratarlo, dejarse ayudar por un Departamento Internacional en Instituciones avaladas por el Ministerio y la Andi para la exportación de servicios de salud como lo es la Foscal.
Certificar que los equipos con los que cuenta la institución sean los más adecuados y en caso de que no se tenga la tecnología más avanzada, que el procedimiento se realice de manera igualmente calificada y no de menor categoría.
La institución debe tener unas políticas claras sobre el costo de los procedimientos.
Tener las facilidades para ofertar un servicio con bilingüismo y con una cultura de respeto al paciente.
Reglamentación
Según un informe de Proexport, en la actualidad es necesario mejorar el marco normativo para la exportación de servicios de salud, de acuerdo a los estándares internacionales. Sin embargo, existen unas iniciativas claves que han quedado inscritas como política de Estado en el Conpes 3678, que incluyen disposiciones para Evaluar y ajustar las normas de calidad con relación a la exportación de servicios de salud, Implementar una estrategia de desarrollo Centros de Excelencia y Mejorar la eficiencia y ampliar la capacidad instalada para poder atender una demanda adicional de pacientes internacionales.













