martes 24 de julio de 2012 - 12:00 AM

Artrosis cervical. Cuide su cuello y espalda de las malas posiciones

El estrés es uno de los factores fundamentales al momento de adoptar malas posturas al sentarse, que pueden decantar en enfermedades de la espalda y cuello y, una de ellas, la artrosis cervical. La herencia y el envejecimiento natural también son factores que inciden en esta enfermedad. Y, por supuesto, la obesidad, que genera exceso de trabajo para la columna y el cuello.
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Se conoce con el nombre científico ‘Espondilosis’, y es el resultado de la “vejez de las vértebras y el desgaste que llega con la edad en las articulaciones y huesos de la columna vertebral”.
El cuello es uno de los principales blancos de la artrosis, provocando mucho dolor y dificultando con ello la posibilidad de movimiento.
Si no se recibe tratamiento por la artrosis, el desgaste llega a afectar a los discos intervertebrales y a las vértebras, que comienzan con la producción de calcificaciones entre las vértebras, lo que achica el espacio entre la médula espinal y los nervios a su salida hacia los brazos y hombros.
Esta compresión produce un dolor crónico que irradia hacia las extremidades. Sin embargo, este dolor no es una indicación para la cirugía, que llega a ser necesaria en casos muy severos de artrosis y que consisten en retirar las porciones de hueso que se han formado entre las vértebras y que generan la presión.
Este padecimiento llega de forma natural a las personas mayores de 70 años, pero puede evitarse realizando ejercicio, adoptando buenas posturas y disminuyendo el estrés. 

Causas
Envejecimiento.
Herencia. La predisposición familiar se da principalmente en las mujeres.
Obesidad: el sobrepeso daña el cartílago articular.
Trastornos debido a que la forma de la articulación o de un miembro no es la normal, por ejemplo cuando las piernas están torcidas o una pierna es más larga que la otra.
Lesiones locales: fracturas, golpes importantes o inflamaciones de cualquier causa en una articulación.
Exceso de uso: es el caso de los deportistas.

Síntomas de la artrosis cervical
Dolor crónico en el cuello, que empeora con el movimiento.
Debilidad muscular, con sensación de adormecimiento en hombros, brazos e incluso en manos y dedos.
Rigidez, que puede limitar los movimientos del cuello.
Dolores de cabeza.
Pérdida de equilibrio.

Patologías más comunes
Hernia de disco cervical aguda y crónica: es un desplazamiento del disco intervertebral de la columna cervical desde su posición normal hacia el canal espinal. Puede producir compresión y lesión de la médula espinal y/o raíces nerviosas. Los síntomas más frecuentes son el dolor de cuello, hombros y brazos. La hernia aguda es causada por algún trauma, práctica deportiva, movimientos bruscos o mala postura, la crónica ocurre por degeneración artrósica de los discos intervertebrales.
Hernia de disco lumbar aguda y crónica: es un desplazamiento del disco intervertebral de la columna lumbar desde su posición normal hacia el canal espinal. Puede producir compresión y lesión de las raíces nerviosas. Los síntomas son dolor lumbar en la línea media y ciática cuando se irradia al glúteo, muslo, pierna, pie.
Artritis: es la inflamación en las articulaciones y tejidos circundantes, produciendo dolor, sensibilidad, calor, hinchazón y rigidez. En algunas personas puede causar la pérdida del movimiento. No se conoce la causa exacta de la artritis, pero existen factores de riesgo para ésta, como la herencia, la edad, el género, el peso y las condiciones de trabajo.
Artritis Reumatoidea: Es una enfermedad que se caracteriza por una inflamación articular progresiva, deformante y muy dolorosa. Los síntomas son disminución del apetito, fiebre no muy elevada, deformación en las manos y en los pies e inflamaciones que abarcan tejidos blandos.

Rehabilitación de la Artrosis Cervical
Silvia Ovalle
Fisioterapeuta
“Usualmente los tratamientos para las afecciones de la columna y sobre todo en el caso de la artrosis cervical, incluyen el descanso de esa región, así como de las posturas que se usan y que están causando molestia en esa zona. Es importante revisar el tipo de almohada  y el colchón en el momento de dormir, ya que es en este punto donde menos se controlan las posturas que se adquieren y hay que corregirlas para paliar el dolor y corregir los problemas causados por la artrosis.
Para el dolor se pueden recomendar los antiinflamatorios como la aspirina o el ibuprofeno, pero antes de tomarlos es preciso consultar con el fisiatra para que revise el caso y determine cuál de los dos le conviene. También se pueden tomar relajantes musculares, pero hay que tener presente que el organismo de algunas personas puede reaccionar a ellos de forma adversa y producir un efecto piramidal del sistema nervioso, es decir, una alteración nerviosa debido a este medicamento. Antes de tomar cualquier medicina hay que consultar al médico.
Para tratar el dolor de manera más natural se pueden aplicar compresas frías.
El tratamiento para la artrosis cervical incluye masajes musculares en la zona donde se produce el dolor, así como la utilización del ultrasonido e hidroterapia. El fisioterapeuta realizará la rehabilitación de la zona con ejercicios suaves y recomendará las mejores posturas para disminuir los efectos de la artrosis.
En el caso del cuello, la mejor posición es tenerlo ligeramente flexionado. Si el cuello tiene este padecimiento debido a un accidente, la extensión del cuello es  lo más recomendable. Utilizando el peso de la cabeza, la persona puede permanecer en posición horizontal, boca arriba, con la cabeza sobresaliendo de la cama. En el caso de la artrosis, la recomendación sigue siendo la posición horizontal, pero boca abajo, con la cabeza sobresaliendo de la cama.
Todos estos tratamientos se deben trabajar en forma paralela con el mejoramiento de la calidad de vida y la disminución del estrés, que es uno de los factores que más propicia que se  tensionen los músculos, las malas posturas y por consiguiente, el dolor”.

Otras enfermedades de la columna
Escoliosis: es la curvatura anormal de la columna vertebral. Suele presentarse al final de la niñez y se agrava en la adolescencia. Muchas veces es hereditaria y dentro de los síntomas se observan inclinación hacia un lado y hombros y caderas de alturas desiguales.
Artrosis: es una enfermedad que compromete las articulaciones y que se desarrolla cuando el cartílago que existe entre dos huesos se desgasta produciendo fricción entre los mismos. Provoca dolor, inflamación y disminución en el movimiento de las diferentes articulaciones.
Fibromialgia: sus síntomas son fuertes dolores generalizados, trastornos del sueño y cansancio al levantarse, depresión, fatiga, migraña, rigidez y colon irritable. Las personas con fibromialgia suelen tener puntos dolorosos que se encuentran en el cuello, los hombros, la espalda, las caderas, los brazos y las piernas. No se conoce cuál es la causa de este trastorno.
Canal estrecho (estenosis espinal): es una disminución patológica de los diámetros del canal espinal. Los síntomas suelen ser bilaterales y ceden cuando el paciente se sienta. La estenosis espinal puede ser congénita o adquirida (75% de los casos), o debida a una combinación de ambas.

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