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Salud
Lunes 19 de febrero de 2024 - 12:00 PM

Cómo se puede frenar el ascenso de las infecciones de transmisión sexual

Los últimos datos disponibles concretan que los casos de clamidia se han incrementado un 245 desde 2016 y la gonorrea se ha multiplicado por 25 en dos décadas en el mundo

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Los expertos señalan que hay que dejar los estigmas porque no siempre las ETS se relacionan con la promiscuidad. Getty Images / VANGUARDIA
Los expertos señalan que hay que dejar los estigmas porque no siempre las ETS se relacionan con la promiscuidad. Getty Images / VANGUARDIA

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Los expertos señalan que hay que dejar los estigmas porque no siempre las ETS se relacionan con la promiscuidad. Getty Images / VANGUARDIA

Los casos de infecciones de transmisión sexual (ITS) se han disparado en las últimas dos décadas debido, entre otras cosas, a los cambios en la forma de relacionarse de las personas y a la disminución del uso del preservativo. Con este panorama ¿cómo se pueden frenar estas patologías?

Expertos del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) del Instituto de Salud Carlos IIII (ISCIII) y de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica(SEIMC) consultados por EFE analizan los resultados del último informe de Vigilancia Epidemiológica de las ITS en España y aportan posibles soluciones.

El informe recoge los datos relacionados con la infección gonocócica -la gonorrea-, la sífilis, la sífilis congénita, la clamidia y el linfogranuloma venéreo (LGV).

Los últimos datos disponibles concretan que los casos de clamidia se han incrementado un 245 % desde 2016 y la gonorrea se ha multiplicado por 25 en dos décadas.

En cuanto a la sífilis, los casos se sitúan en 8.141 y cuando comenzó la serie eran 1.010.

De la sífilis congénita precoz en 2022 se notificaron dos casos de niños menores de dos años, diagnosticados en los primeros meses de vida, mientras que del LGV hubo 912 casos, por los 654 de 2021.

La responsable de la unidad de vigilancia del VIH e infecciones de transmisión sexual en el CNE del ISCIII y una de las autoras del documento, Asunción Díaz, considera que parte de este incremento de casos puede responder a una mejora de los sistemas de recogida de información, pero, fundamentalmente, lo achaca a cambios en la forma de relacionarse de las personas.

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“Actualmente se tienen más parejas que antes, se ha reducido la edad de inicio de las relaciones sexuales”, señala Díaz, quien resalta, además, que se ha reducido el uso del preservativo.

En el mismo sentido se pronuncia el portavoz de la SEIMC y director del Centro de Estudios Epidemiológicos sobre las ITS de Cataluña, Jordi Casabona, quien afirma que estas infecciones han aumentado porque las personas se exponen más.

“Siempre digo que históricamente las ITS reflejan mejor los cambios sociales de los países, de las sociedades. Actualmente estamos asistiendo a un cambio muy importante en el tipo de relaciones sexuales, y ya no están tan moralizadas”, subraya el portavoz de la SEIMC.

Además, no hay tantas parejas monogámicas, especialmente en jóvenes, y las redes sociales están jugando un papel muy importante: “Es muy fácil tener relaciones con contactos nuevos y además tener más de una a la vez, con lo cual esto epidemiológicamente facilita mucho la eficiencia de la transmisión”, abunda.

En resumen: “Si hay más relaciones, más frecuentes y menos protegidas, hay más transmisión”, zanja.

Y estas infecciones, aunque tienen fácil tratamiento con antibióticos al estar causadas por bacterias, pueden tener graves consecuencias.

La investigadora del ISCIII subraya que, por ejemplo, la sífilis puede cursar en diferentes estadios y si no se trata adecuadamente pueden producir efectos secundarios que pueden ser tanto cardiovasculares como neurológicos, entre otros.

“Son un conjunto de patologías que se caracterizan entre ellas porque el sexo es importante como mecanismo de transmisión y cada una presenta una peculiaridad; por eso son importantes para vigilar”, sostiene Díaz.

Si una mujer tiene la infección durante el embarazo y no se trata puede producir sífilis congénita.

En el caso de la infección gonocócica, igual; si no se trata puede producir también problemas de infertilidad, como ocurre con las otras ITS.

“Son infecciones que implican unas posibles secuelas graves, y si una persona está infectada puede infectar a otra y tiene que ser consciente de esa responsabilidad”, añade el portavoz de la SEIMC.

En ocasiones estas infecciones pueden producir pocos síntomas o molestias inespecíficas que pueden pasar desapercibidas; en estos casos la persona tiene que estar en aviso si ha tenido una relación sexual no protegida, en cuyo caso tiene que acudir al médico.

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Para el portavoz de la SEIMC los cribados son parte de la solución pero dirigidos a la población que de entrada tiene más riesgo de adquirir la infección correspondiente.

Díaz, por su parte, incide en que existen protocolos establecidos y métodos de diagnostico eficaces, que hay tanto para Atención Primaria como en atención especializada.

Y explica que hay vigente un plan estatal estratégico, coordinado con las comunidades autónomas, hasta 2030 con una serie de objetivos y acciones dirigidos a la prevención y control de la infección por VIH y las ITS en España.

El portavoz de la SEIMC insiste en que no hay una sola medida para frenar el ascenso de las ITS pero una de ellas pasa por analizar por qué se ha producido la disminución del uso del condón.

“Hay aspectos como la anticoncepción de emergencia, como la PrEP -Profilaxis preexposición al VIH- que en algunos subgrupos de personas han hecho que piensen, ‘bueno, si ya no tengo que protegerme de esas otras cosas, pues ya no uso preservativo’”, reflexiona Casabona.

En este sentido abunda en que controlamos mejor el riesgo de algunas cosas, como el embarazo o de infectarse por el VIH, que de otras como estas infecciones.

Y no se trata de meter miedo sino de dar a la ciudadanía elementos para que puedan poner en valor el riesgo que supone adquirir una ITS.

“Si una persona está infectada puede infectar a otra y tiene que ser consciente de esa responsabilidad; por tanto, yo creo que se tiene que transmitir ese concepto de riesgo y que tengan la información, especialmente los jóvenes”, incide.

Casabona recuerda, además, que hay una red de ONG que ofrecen de forma gratuita y confidencial las pruebas de distintas ITS. Desde la SEIMC están investigando otras aproximaciones al paciente como por ejemplo la de recoger una muestra en casa y enviarla por correo para el análisis.

En su opinión, hay que hacer “acciones de fondo más relevantes” como la existencia de una educación sexual que permita a los jóvenes conocer los riesgos de las ITS, pero no solo eso, también todo lo relacionado con la salud sexual y reproductiva.

Con información de EFE

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Publicado por A.C.

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