domingo 31 de mayo de 2009 - 10:00 AM

Las cámaras secretas bajo la antigua Bucaramanga

Bucaramanga ha sido excavada de cabo a rabo para instalar las redes del alcantarillado y hasta ahora no habían aparecido cámaras o túneles que confirmen el mito que habla de un poblado que se comunicaba bajo tierra.

Sin embargo, en el antiguo colegio Nuestra Señora de El Pilar, hoy conocido como Centro Cultural del Oriente, que enmarca imponente el parque Centenario, los arquitectos que han trabajado, primero en su restauración y ahora en una intervención diseñada por Jaime Higuera, han ubicado ocho cámaras subterráneas en perfecto estado que abren los interrogantes sobre su uso y podrían sustentar, por lo menos, una parte del mito.

Esta construcción se empezó a levantar en 1898 pero tuvo que pararse en 1900 por los efectos de la Guerra de los Mil Días y la caída del precio del café, que arruinó al Estado.

Emilio Arenas, historiador santandereano, autor de los principales libros sobre historia de la ciudad, explica que la construcción se renovó en 1908 gracias a la bonanza del tabaco, fecha que indicaría que las cámaras encontradas recientemente estarían celebrando su centenario.

'Fue posible gracias a las partidas que el Gobierno otorgó en la época a comunidades religiosas para que se hicieran cargo de la educación de ciertos sectores sociales', dice Arenas.

En este caso, la construcción la lideraron los Jesuitas y coincidió con   un proyecto urbanístico financiado por Reyes González, quien construyó el parque Centenario y tenía la idea de trasladar a la burguesía bumanguesa a sus alrededores.

Jaime Higuera, diseñador del proyecto arquitectónico y director de obra en el Centro Cultural del Oriente, explica que la totalidad de las cámaras encontradas tienen el estilo de bóveda de cañón, utilizado por primera vez 4.000 años antes de Cristo.

Luego de una limpieza minuciosa, donde una de ellas se derrumbó, el arquitecto encontró que aunque sus medidas cambian, se caracterizan porque están hechas con adobe cocido y tapia pisada. Y hay algo muy curioso: en ninguna se encontraron animales como ranas, lagartijas y cucarachas, y estaban completamente secas.

Incluso, Higuera hizo la prueba de llenar con agua cerca de 80 centímetros de una de las más grandes, y luego de seis meses el agua permaneció en el mismo nivel, lo que indica la calidad de su construcción que impide la filtración del agua.

Y aquí nace la primera teoría. Estas cámaras no pueden ser consideradas aljibes porque de ellas no brotan nacimientos de agua, pero sí pudieron utilizarse como depósitos del preciado líquido, ya que sólo hasta 1930 arrancó en forma el primer acueducto de la ciudad.

Las otras dos hipótesis tienen que ver con dos cámaras en especial, que relacionan a la primera con una gran letrina y a la segunda con un túnel de escape de los Jesuitas.

'No hay que olvidar que ellos siempre fueron muy perseguidos, les hicieron tres expulsiones del país', agrega el historiador.
Según Higuera, los Jesuitas tenían referentes de otras culturas del mundo, como los zigurats, enormes edificios de la antigua Mesopotamia donde existieron bóvedas de cañón que fueron usadas para almacenar víveres y ropa.

'Luego, los romanos y los griegos adoptaron este estilo de bóveda, pero engrosaron los muros, logrando mayores luces', explica el arquitecto, lo que coincide con el diseño de las cámaras del antiguo colegio en Bucaramanga.

Depósitos de agua


Las dos primeras cámaras que se encontraron tienen 3.50 metros de ancho por 10 de largo y su diseño indica claramente que fueron utilizadas como depósitos para almacenar agua.

¿Por qué agua?
'Ellos (los Jesuitas) iban a construir un edifico que albergaría a muchos estudiantes, que para la época podrían ser 300. Y también se sabe que había internado para aquellos que venían de San Gil, Socorro y Piedecuesta. Necesitaban agua', dice Emilio Arenas.

Aún hoy se puede ver claramente cómo lograron almacenarla en la cámara. 'El agua lluvia que recogían los techos caía a un orificio conectado a la cámara y cuando ésta se llenaba, sólo tenía una boca por donde rebosaba el agua que luego salía por un canal', explica el arquitecto.

Los orificios y los canales se conservan intactos.

Y aunque no se sabe el lugar a dónde se dirigen estos canales –habría que levantar toda la construcción-, Higuera cree que alimentaban otras cámaras y que, finalmente, el agua era succionada con una bomba de ariete.

Según Arenas, a comienzos del siglo XX, las fuentes de agua más cercanas al parque Centenario eran la quebrada Seca, que se secaba por tramos y una laguna pequeña donde hoy se ubica el Mesón de los Búcaros.

'Es evidente que el aprovisionamiento de agua en ese sector era difícil y sólo hasta 1930 se contaría con acueducto. Eso justifica aún más las cámaras', agrega Arenas.

A esto se suma, que estas dos cámaras, que son paralelas, tienen un desarenador en todo el fondo y la pendiente necesaria para este artesanal acueducto.
'Comprar agua en burros para 300 alumnos era un despropósito. No se puede manejar un colegio sin agua y menos uno que se construyó en un barrio elegante', dice el historiador.

Hay otras dos cámaras ubicadas en uno de los patios interiores, al lado de la capilla principal, con las mismas características de las primeras, pero mucho más grandes.
'Si el colegio creció, es lógico que construyeran dos cámaras más para albergar más agua. Todo apunta a un acueducto de la época', dice.

VALORACIÓN HISTÓRICA


Debido a estos hallazgos, el arquitecto Jaime Higuera tiene contemplado adecuar las cámaras conservándolas íntegramente para darles el valor histórico que merecen.

Donde existía el famoso estadio del colegio de El Pilar, lugar que alberga a tres de las cámaras,  se alzará una rampa que podrá albergar a 850 personas y que se utilizará como teatrino. 'Dos de las cámaras se podrían convertir en el espacio detrás del escenario', dice el arquitecto. Y para llegar a la tercera se construirán unas escalinatas.   

Según el diseño, todas estarán conectadas por un túnel de 49 metros en diferentes niveles (ver gráfico). 'En las cámaras internas se abrió la posibilidad de que sean utilizadas como cavas para vinos hechos en Santander', agrega.

Una cámara de escape

La última cámara, encontrada hace 15 días, muy cerca del costado norte del antiguo colegio, sobre la calle 33,  es muy diferente a las otras. Además las dobla en altura.

'Estructuralmente está muy bien resuelta. Uno de los muros fue armado en piedra y se utilizaron dos tipos de ladrillos. También hay un desagüe y seis perforaciones alineadas sobre una de las paredes', explica Higuera.

Ya se comprobó que no tiene salida hacia el colegio y también se descartó que fuera un depósito para almacenar agua, ya que la piedra y la tierra permiten la filtración.

Aunque Higuera no ha podido bajar debido a sus 7 metros de altura y ya no se puede establecer si la cámara tenía boca porque se derrumbó una parte del techo, surge una duda a simple vista y es su cercanía con el antiguo batallón Casas Castañeda, distribuido en varias casas particulares, justo al frente de la cámara.

¿Sería una puerta de escape o una vía de comunicación?
'Se van a hacer excavaciones para averiguar si hay pared que comunique con el exterior de la construcción', dice Higuera. De comprobarse, el mito de una Bucaramanga subterránea sí que empezaría a ser una realidad.

Gran letrina

La única cámara que está en el interior de la construcción, en lo que podría considerarse un antiguo salón de clase, es, según los expertos, una gran letrina que posiblemente utilizaron los alumnos del plantel.

Tiene el mismo sistema de construcción (bóveda de cañón) que las demás, aunque es menos profunda. Sin embargo, su principal característica es que está rodeada, a ras de suelo, de rectángulos huecos (una cajita en ladrillo) que comunican con la cámara. En el fondo hay una fuerte pendiente.

'Si era un pozo séptico hermético, le ponían su tapa hasta que se llenara y había personas encargadas de desocuparlo', dice Arenas.

El baño de la época era un retrete que no tenía agua. Después de orinar y defecar, los desechos caían al pozo por gravedad. Sin embargo, esta no tiene filtro alguno. 

 

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