sábado 21 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Día de la afrocolombianidad: ¿persiste el racismo en Santander?

Cada 21 de mayo se conmemora el Día de la Afrocolombianidad, una buena oportunidad para repensar cómo nuestra sociedad aún está marcada por el racismo.

“Mis antepasados fueron muchos negros y negras cimarrones, dejaron por estas tierras muchas de las tradiciones”.

Así empieza un sencillo bullerengue que Yira Miranda escribió hace más de una década y en el que trataba de enunciar “la sensibilidad que despierta el reconocer mis raíces, el pasado a partir de una experiencia colectiva de reconstrucción de memoria histórica familiar”, cuenta en entrevista la investigadora y cantaora.

Yira Miranda considera que podemos celebrar la afrocolombianidad, pero no si hacer un ejercicio de memoria que reconozca las luchas que las personas afrodescendientes tienen que seguir dando por el reconocimiento de sus derechos y para dejar de lado que “este mes, este día, es una mera fecha en la que terminamos exotizando lo afro desde la estética hasta su música. Como dice Nicolás Guillen -en el mundo negro no todo es tambor, macumba, rumba y vudú”. De todas formas, esto no le quita el poder que han tenido las expresiones artísticas afrodescendientes para contar y cantar las otras verdades sobre lo vivido”, explica.

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personas auto reconocidas como afrodescendientes existen en Santander.

Cada 21 de mayo se conmemora el Día de la Afrocolombianidad y tiene sentido ya que el l 21 de mayo de 1851 se puso fin a la esclavitud en Colombia.

Lo que no ha tenido todavía un fin es el racismo que persiste en el país y también en Santander, contra los negros y negras.

Un racismo que no solo se ve en la acción, también en la omisión y en el prejuicio.

Vanguardia habló con Yira Miranda y con Héctor David Suárez, quien hace parte de la Secretaría Técnica del espacio autónomo de la Comisión Consultiva Departamental de comunidades negras afrocolombianas raizales y palenqueras de Santander para hablar sobre cómo estamos en materia de reconocimiento de derechos para las personas afrodescendientes en el departamento.

$!Fotografía tomada por Andrés Lamus en el teatro Santander.
Fotografía tomada por Andrés Lamus en el teatro Santander.

Reconocer el racismo para transformarlo

Yira Miranda, investigadora de la Fundación Lüvo y cantaora del grupo Enkelé explica que aún en Santander y, en general, en Colombia, nos cuesta reconocer el racismo que persiste.

El problema de no hacerlo, es que no se puede transformar y que, además, invisibiliza a las personas afrodescendientes en el departamento.

“Existimos en este departamento, existimos en la historia de la ciudad bonita que aún mantiene una herencia colonial en sus calles, en su cultura. En los datos más importantes sobre los cuales quiero insistir y que aparecen en el blog de la Fundación Lüvo, Lucas Dantas precisa que la ironía de los cuerpos que no encajan es que siempre son señalados, acosados, mal vistos, estereotipados pero que por otro lado se les quita las posibilidades de vivir plenamente libre de discriminación. En esos cuerpos quiero que pensemos para quitarnos el racismo en las tareas del hogar que aún mantiene a muchas mujeres negras y racializadas trabajando como “internas” siendo mano de obra barata; para capturar los efectos de nuestros prejuicios al juzgar la música de tradición oral o la estética afro; para deconstruir nuestros estereotipos de las personas que “no encajan” en lo que la colonialidad nos dictó. Para que hablemos de raza y sus efectos nefastos hasta el día de hoy en nuestra organización social”.

La artista e investigadora le explicó a Vanguardia que “podemos decir que el 21 de mayo de 1851 se puso fin a la esclavitud en Colombia, sin embargo, no podemos afirmar que se haya puesto fin al racismo. Al respecto, la organización ILEX-Acción Jurídica, explica que “las violencias a las que se ven sometidas las personas afrocolombianas, sobre todo los jóvenes, en parte son consecuencias de una serie de prejuicios racistas que asocian a las personas negras a la criminalidad y por lo tanto, la convierten en objeto de criminalización desproporcionada”.

“Sin embargo, por qué nos cuesta identificar y reconocer el racismo en Colombia para poder transformarlo. Nos cuesta porque en latinoamérica se empleó al mestizaje como herramienta de blanqueamiento de pueblos indígenas y negros para “elevar” a estas razas que estaban al final de la organización social de la época. Por lo tanto, el mestizaje nos ha hecho experimentar un tipo de racismo “blando” y hasta “tolerable”, este también ha llevado a grandes poblaciones a la exclusión, el empobrecimiento, la desigualdad siendo evidente con el 86,2% de la distribución de los hogares en los estratos 1 y 2 (ECV 2018) en la periferia norte y suroccidental del país”.

Y agregó: “Quiero terminar diciendo que hoy sé por qué un tambor me llama, un millo, una marimba, una gaita o los cantos me envuelven; entiendo porque sigo mis preguntas hasta encontrar contestación en la música, el baile o la academia, porque uso el poder de un turbante para simbolizar una historia; porque me encuentro siempre con la misma gente para pensarnos la afrocolombianidad todos los días justo para hacer un ejercicio de memoria histórica, cargada de reivindicaciones de derechos, luchas, investigaciones, humanidad y también música, arte.

“Afro porque viene del continente africano, porque como dice Mary Grueso Romero: “Aún escuchamos esos tambores que nos llaman desde el otro lado del océano, personas arrancadas de una tierra ancestral y habiendo sufrido el exilio...” persistimos y seguimos reafirmándonos contra todo pronóstico, acompañados por el pensamiento y la imaginación para crear, producir conocimientos y estéticas que cuentan historias por sí mismas que no quieren dejarse reducir.

Al final, todas las personas deberíamos ser orgullosamente antiracistas”.

$!Día de la afrocolombianidad: ¿persiste el racismo en Santander?

Héctor David Suárez explica que a pesar de la normatividad vigente que pretende integrar a la población afrodescendiente y que es el resultado de su lucha por el reconocimiento, hay una gran vacío en la “inclusión diferencial en las acciones que realizan las diferentes entidades del Estado en el departamento y los municipios de Santander”.

Suárez señala que “Con la Gobernación de Santander, en los últimos meses, se ha avanzado en hacer algunos acuerdos para la implementación de acciones teniendo en cuenta el enfoque diferencial y dándole unos porcentajes a unas cantidades para beneficiar a las comunidades afrocolombianas de Santander, pero a pesar de ello hace falta mucho, hace falta mucho compromiso”.

Además, señaló que “nos hace falta que el Estado, a nivel departamental y municipal en Santander, se tome en serio el trabajar por el auto reconocimiento de la identidad de las comunidades negras afrocolombianas, raizales y palenqueras, permitirnos superar las desigualdades, la pobreza, la miseria y acceder realmente a derechos básicos como la educación, la salud, el ambiente sano, el trabajo, la alimentación, en eso hace falta de verdad un plan real”.

Indicó que son necesarias “unas acciones reales que contribuyan a mejorar las condiciones de vida de la población y de las comunidades negras en diferentes partes del departamento. Se ha avanzado en algunos municipios, pero esto no es tan notorio ni tan importante como se quisiera y a pesar que en algunos municipios hay políticas públicas, la voluntad política para dejar recursos es muy mínimo. Son luchas e intervenciones de los entes de control o el Ministerio Público y así es hemos podido avanzar un poco en el tema de derechos, pero falta mucho camino por andar y estamos en esa tarea”.

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Paola Esteban

Comunicadora social - periodista egresada de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Desde 2005 hace parte del equipo de Vanguardia, trabajando en crónicas y reportajes premium, los cuales se enfocan en temáticas culturales, población Lgbt, y mujer y género.

Ganadora de un premio Luis Enrique Figueroa en 2007 con ‘Aquí estamos pintados’ y un premio CPB con ‘Diario de una bulimica’ en 2008.

@paola_esteban

Besteban@vanguardia.com

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