miércoles 22 de junio de 2022 - 12:00 AM

María Dueñas vuelve al ruedo con “Sira”

La escritora de El Tiempo entre costuras regresa al ruedo de la escritura con su nueva novela Sira, una continuación impecable que muestra el crecimiento de su protagonista.

Para quienes adoraron El Tiempo entre costuras, tanto por la serie como por el libro, fue una larga espera. María Dueñas había estado pensando pacientemente el retorno de su gran protagonista, esa mujer a la que la vida la ponía en situaciones peligrosas, pero que lograba salir avante, un poco sin saber cómo, pero sí con mucho valor.

Y hay algo coherente en este retorno: Sira es ya una mujer adulta, a la que el viento mueve, pero a la que no se lleva. Una mujer independiente, aguerrida, a la que se le nota que los años han pasado. Porque la vida es así: somos jóvenes y no sabemos muy bien cómo es que llegamos a donde llegamos, pero las experiencias se van juntando para hacernos un poco más duras, con suerte, aún con un corazón abierto al amor.

Esta es la Sira que está lista para conquistar a los lectores en la novela homónima de María Dueñas: una novela de la que es difícil desprenderse una vez que se ha comenzado a leer. Es larga, pero no cesa la aventura.

Hablamos con la reconocida escritora española sobre su personaje, su novela y su éxito.

En Sira, hay un descubrimiento personal para la protagonista y fue interesante verla empoderada, ¿cómo surge para ella este autodescubrimiento?

“Es cierto que Sira es muy distinta en este libro. El personaje conserva su esencia, pero yo tenía mucho interés en que diese un gran paso adelante en su camino hacia su construcción como mujer plena y hacia su madurez.

Dejamos atrás ya a la joven costurera, más inocente e incauta, con miedos, un poco más influenciable por lo que hay a su alrededor. Ahora por las desgracias que tiene que sufrir, nos encontramos a una Sira que se ve obligada a crecer y ya no cree todo lo que le cuentan, ya no confía en todo el mundo como antes.

Ahora sus prioridades son otras: va a tener un hijo, que es un gran cambio en el personaje, y eso hace que el orden de sus prioridades se reconfigure por completo. Ya no se deja arrastrar o empujar como antes, cada vez que alguien le proponía algo ella iba hacia adelante muchas veces sin demasiadas ganas, pero porque se sentía obligada o creía que era lo correcto.

Ahora no. Ahora todo lo ve a través del filtro de su hijo”.

María Dueñas vuelve al ruedo con “Sira”

En la novela podemos ver una conexión de la historia de Sira con acontecimientos como la llegada de la primera dama de Argentina, Eva Perón, a la España de Franco. ¿Cómo aparece la idea de incluir estos acontecimientos en el hilo argumental de Sira?

“No es que se me ocurriera, es que Evita estaba ahí. Si revisamos la historia de la España de posguerra, de los años 46, 47, la visita marcó un momento. Fue lo más vistoso de aquellos años tan tristes, tan pobres y tan dolorosos para España. Marcó un punto de color entre las tinieblas.

El régimen de Franco manejó la visita como un arma de protocolo, e interés por vender una versión de la realidad al pueblo español y a la comunidad internacional, diciendo: estamos olvidados del mundo, pero no estamos tan solos, Argentina, que es un país próspero, nos extiende una mano, es un país amigo.

Toda la prensa de la época estaba llena de la versión oficial de la visita y lo que yo intento es entrar en la dimensión más humana. Sabemos cómo se vestía Eva Perón, esos sombreros llenos de flores, esos trajes tan llamativos, pero no sabíamos que había detrás y es lo que yo quiero recuperar para la novela. El conflicto que hubo hasta que ella consigue armar todo el vestuario que va a traer a España, los conflictos de quién quería coser para ella: en España es verano y ella viene con los abrigos de pieles, cómo Sira se va plantando ante Franco y va tomando decisiones, como a veces se palpa su soledad y otras veces esa casi desvergüenza con la que actúa porque es una joven de 28 años sin ninguna experiencia en política internacional y se planta ante el gran dictador del momento, que tenían las cárceles llenas de gente.

Me apetecía esculcar en esa mirada tan mítica. Se cumplen 75 años de aquella visita y la seguimos teniendo presente”.

$!María Dueñas vuelve al ruedo con “Sira”

Otro acontecimiento en la vida de Sira es la muerte de su gran amor, un personaje, además, muy querido. ¿Le costó trabajo hacerlo?

“Yo necesitaba para la novela que Sira emprendiera un camino sola, entonces Marcus empezaba a sobrar. Me da mucha pena decirlo así, porque yo también le tengo muchísimo cariño, pero necesitábamos desde el principio que tuviera una salida digna de la novela.

Me planteé distintas opciones: una era empezar la novela ya sin Marcus y decir que algo había pasado, pero después pensé que merecía una despedida grandiosa y por eso decidí que su final llegara con un gravísimo atentado que igualmente marcó una época y que supuso un enorme dolor para mucha gente. Él murió representando a su país, con una con dignidad y con con sentido del deber, y ahí fue como nos tuvimos que despedir de Marcus, pero es que no había otra había forma de mantener toda la primera parte de la novela.

¿Cómo imagina para ella un trasegar solitario, pero encontrando el amor nuevamente? ¿Cómo le da esa esperanza?

“Creo que el siguiente amor de Sira es muy distinto a los anteriores, al amor de juventud al que se ve casi obligada, porque la vida la lleva a ese amor tóxico, pasional, pero totalmente equivocado. Después ha conocido el amor de Marcus, un amor a tropezones porque no se ven, ella no sabe quién es él, no sabe cuándo va a aparecer, ni cuándo va a desaparecer. Es un amor también un poco problemático, aunque al final lo consolidan, pero no está exento de problemas y ahora me apetecía que el siguiente amor fuese totalmente distinto, un amor que arranca de la amistad, de la compañía, de la complicidad, y que va creciendo poco a poco.

Creo que la vida es así, hay muchos tipos de amor, no todos se llevaban de la misma manera ni se desarrollan de la misma forma ni tienen las mismas consecuencias y me parecía que este amor tendría que tener un tIempo y una esencia distinta.

Hablemos de esos momentos tensionantes para Sira y cómo llegamos hasta el momento en que usted dice: ya lo logró.

“La tensión narrativa es algo que los lectores agradecen mucho y yo intento trabajarla para que nada sea del todo previsible. Necesitamos alguna sorpresa para ir dando ritmo a la narración.

Cuando escribo planifico bastante y tengo una hoja de ruta pautada, pero a la vez que voy escribiendo también me doy una gran flexibilidad para cosas que sobre la marcha van aconteciendo para ver en cada momento qué requiere la acción para subirla, para bajarla, para equilibrarla”.

María Dueñas vuelve al ruedo con “Sira”

El Tiempo entre Costuras fue un gran éxito: ¿qué significó esto para usted a la hora de escribir Sira?

“Me senté escribir sin volver a leer El tiempo entre costuras y sin volver a ver la serie. Quería que llegaran todos mis recuerdos entonces, pero sin sentirme totalmente deudora de cada paso de este libro y de la producción audiovisual.

Trabajé aislada sin pensar: esto va a ser una serie, no va a ser una serie, cómo lo pongo más fácil, cómo lo pongo menos fácil. Los productores se quejan mucho de mis escenarios, pero dicen que no haga escenarios sofisticados tan lejanos, que luego nos cuesta carísimo. Y yo les digo: ese no es mi problema, es vuestro problema, arregladlo como queráis.

Desde luego, estoy muy agradecida por todo lo que ocurrió con El tiempo entre costuras, pero no niego a que me condicionen la forma de trabajar. Cada novela nueva que arranco lo hago de cero, me olvido de la anterior, no pienso en los lectores, en la crítica, en los medios, en las ventas, en las listas de éxitos, en la traducción, en nada de eso. Estamos la historia y yo nada más. Creo que así es una buena manera de funcionar, por lo menos a mí me va bien con ella”.

María Dueñas vuelve al ruedo con “Sira”

Sira se siente muy cercana a las mujeres “de la vida real”, por decirlo de alguna manera, con todas estas emociones, dudas. ¿Qué transmite el personaje a las mujeres de hoy?

“Ella refleja, esa doble dimensión de la mujer más antigua, cuyo origen son los años 30 y no tenía grandes aspiraciones profesionales ni personales, iba abocada a seguir la vida que le marcaba su familia, su medio social, cultural. Y después vemos como eso se trastoca.

Me lo dicen las lectoras: les resulta admirable como una mujer que viene de un medio humilde sin grandes dotes y grandes aspiraciones ni grandes proyectos vitales consigue salir adelante con su fuerza, con su coraje. No quiere decir que sea una mujer dura ni con unos objetivos clarísimos, es esa mujer con su vulnerabilidad, sus debilidades, pero sí que tiene dentro este sentido de la responsabilidad.

Se cae muchas veces y se fractura muchas veces , se queda dolorida muchas veces, pero al final consigue sacar esa fuerza interior que la levanta, la pone de nuevo en pie y la empuja a seguir caminando. Creo que eso es lo que muchas mujeres, hombres también, pero muchas mujeres admiran del personaje: su resiliencia, esa capacidad de decir: la vida es dura, pero no voy a dejar que me machaque, voy a ponerlo todo por mi parte por seguir adelante.

A veces es una buena elección de vida”.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Suscríbete
Image
Paola Esteban

Comunicadora social - periodista egresada de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Desde 2005 hace parte del equipo de Vanguardia, trabajando en crónicas y reportajes premium, los cuales se enfocan en temáticas culturales, población Lgbt, y mujer y género.

Ganadora de un premio Luis Enrique Figueroa en 2007 con ‘Aquí estamos pintados’ y un premio CPB con ‘Diario de una bulimica’ en 2008.

@paola_esteban

Besteban@vanguardia.com

Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad