sábado 22 de julio de 2023 - 3:02 PM

Cómo abrazar a su niño interior y sanar sus heridas emocionales

Muchos de los famosos que nos inspiran, nos divierten o nos admiran tienen un secreto doloroso: el trauma infantil. Un hecho que les afecta en su salud mental, en sus relaciones y en su rendimiento. Pero también tienen una esperanza: el niño interior. El trauma infantil no impacta, pero es posible sanar.
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Todos conocemos a alguna celebridad que nos inspira, nos divierte o nos admira. Ya sea por su talento, su carisma o su belleza, los famosos suelen ser objeto de nuestra admiración y curiosidad. Sin embargo, detrás de las cámaras, los escenarios y las alfombras rojas, muchos de ellos esconden un dolor oculto: el trauma infantil.

El trauma infantil se refiere a cualquier experiencia negativa que una persona haya vivido en su infancia, y que haya tenido un impacto profundo en su desarrollo psicológico y emocional. Estas experiencias pueden incluir el abuso físico, sexual o emocional, la negligencia, el abandono, la violencia doméstica, la muerte de un ser querido, la pobreza o la guerra.

Dedíquese tiempo para cuidarse. No olvide el autocuidado, ya que es una forma de sanar a ese niño herido. Cuídese física y emocionalmente. Duerma bien, coma sano, haga ejercicio, medite, relájase, lea, escuche música o lo que lo haga sentir bien.

El trauma infantil puede conducir a una serie de problemas de salud mental, como depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático y trastorno de personalidad límite. Estos problemas pueden afectar a la autoestima, la confianza, las emociones, las relaciones y el rendimiento de la persona. También pueden aumentar el riesgo de conductas autodestructivas, como el consumo de drogas o alcohol, los trastornos alimentarios o el suicidio.

Los casos de adultos heridos entre famosos no son diferentes de los casos de adultos heridos que no son famosos. Las celebridades también pueden haber sufrido trauma o abuso en la infancia, y pueden estar luchando con los mismos problemas de salud mental que los adultos heridos no famosos.

Tal es el caso de estrellas como Oprah Winfrey: abusada sexualmente por un familiar cuando tenía nueve años, y sufrió abusos sexuales por parte de otros familiares hasta los 14 años. También sufrió pobreza extrema y tuvo un hijo prematuro que murió poco después de nacer o Eminem, rapero y actor que fue víctima de abuso físico y emocional por parte de su padre biológico y su padrastro. También sufrió acoso escolar y pobreza. Su madre era adicta a las drogas y lo acusó falsamente de maltrato.

Cómo abrazar a su niño interior y sanar sus heridas emocionales

El evento “interruptor” de nuestro niño interior

¿Qué pasa cuando esa etapa se ve interrumpida por un hecho traumático que nos marca para siempre? ¿Qué pasa cuando ese niño que llevamos dentro se ve herido, asustado o abandonado? ¿Qué pasa cuando ese niño deja de ser niño y se convierte en un adulto antes de tiempo?

Esto es lo que se conoce como “evento interruptor”. El psicólogo Sergio de Dios González explica que un evento interruptor es un hecho que nos cambia la vida, que nos saca de nuestra zona de confort y nos obliga a enfrentarnos a una realidad dura y dolorosa.

Un evento interruptor puede ser la muerte de un ser querido, el abuso físico o sexual, el divorcio de los padres, una enfermedad grave, una guerra, una catástrofe natural o cualquier otra situación que nos genere un impacto emocional negativo.

El evento interruptor tiene consecuencias profundas en nuestro desarrollo psicológico y emocional. Nos hace perder la inocencia, la confianza y la seguridad. Nos hace sentir solos, culpables y avergonzados. Nos hace reprimir nuestras emociones, negar nuestras necesidades y adaptarnos a las expectativas de los demás. Nos hace crear una personalidad falsa, una máscara que oculta nuestro verdadero yo.

Cómo abrazar a su niño interior y sanar sus heridas emocionales

Cómo sanar el niño interior herido

La psicóloga Adriana Reyes nos da algunos consejos para abrazar a nuestro niño interior y sanar nuestras heridas emocionales. Lo primero es que visualice e imagine a su niño interior con frecuencia. Cierre los ojos y conecte con ese niño que fue. Mírelo a los ojos y sienta su presencia. No hace falta que vuelva al pasado, solo que lo traiga al presente.

Hable con su niño herido y empatice con lo que sufrió. Dígale que lo entiende, que lo ve y que lo escucha. Exprésele su cariño con palabras dulces y reconfortantes. Descubra qué efecto tienen sus palabras en él.

Abrácelo mentalmente y déle todo el amor que pueda. Nunca es tarde para tener una infancia feliz, y nunca es tarde para que ese niño reciba todo el cariño que no tuvo en el pasado. Ahora es usted quien puede dárselo.

Realice actividades que le ayuden a conectar con ese niño sano. Busque aficiones que le hagan disfrutar, reír y divertirte. Baile, haga teatro, practique un deporte divertido o cualquier otra cosa que le apasione. Libere su creatividad, su curiosidad y su alegría.

Pase tiempo con niños para inspirarse en su frescura y alegría. Si tiene hijos, aproveche para jugar con ellos y contagiarse de su felicidad. Si no lo tiene, puede pasar tiempo con sobrinos, hijos de amigos o hacer voluntariado con niños. Aprenda de su inocencia, su espontaneidad y su generosidad.

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