lunes 06 de diciembre de 2021 - 12:00 AM

“Yo nunca tuve miedo a soñar”: Ilia Calderón

La periodista y presentadora colombiana Ilia Calderón habla de su libro “Es mi turno”, su testimonio y la lucha contra el racismo.
Escuchar este artículo

Desde que recorría la pequeña Istmina, Chocó, su tierra natal, Ilia Calderón sintió el racismo en su máxima expresión, como si una niña por su color de piel no tuviera derecho a soñar.

Una historia de superación, de cómo la niña que creció en una casa de madera que se inundaba cada vez que el río crecía, que en un momento de su vida decidió volverse sorda ante el racismo que la rodeaba que parecía que jamás la iba abandonar desde que escuchaba que los trabajos como ser presentadora de noticias no era para ella, hasta decidir ser la encargada de realizar una entrevista, cara a cara, con miembros del Ku Klux Klan.

Por eso, la periodista galardonada con el Premio Emmy, copresentadora del programa nocturno principal de Univisión, entre otros de la misma cadena, decidió compartir su historia a través de unas memorias inspiradoras, pertinentes y provocadoras en el libro “Es mi turno, un viaje en busca de mi voz y mis raíces”.

En el libro la periodista hace un recorrido desde la crianza en medio de grandes carencias, a cómo se convirtió en la primera afrolatina en el noticiero más importante de la televisión en español en Estados Unidos.

Desde Miami, donde está radicada con su esposo y su pequeña hija, a quien le dedica el libro, Ilia habló de su experiencia al plasmar sus vivencias y reflexiones en estas 345 páginas.

¿Hace cuánto arrancó la idea de escribir este libro?

Le dije a la editorial que sí en 2017, empecé a escribirlo en 2018, lo que me tomó casi dos años, en medio del trabajo y los viajes que tenía, el proceso que implica escribir un libro tan personal que termina siendo catártico.

A veces las cosas, cuando las escribes, con mucho dolor en medio, no queda exactamente lo que tu quieres en el papel, porque mi intención no era generar pesar o lástima, sino lo que aprendí en todos los procesos de mi vida y quería que quienes lo leyeran también aprendieran.

Todo esto sin ocultar todas las dificultades por las que pasé, pero el reto más importante era no plasmarlo desde el dolor.

-Se dice que en libros tan personales, muchas veces es más difícil la edición que la escritura misma...

Escribí muchas cosas muchas veces. Luego edité capítulos que al final no me gustaban, escribía de otras experiencias que iba viviendo en medio de la escritura del propio libro, que hacían que quisiera sacar otras cosas al sentir que estaba repitiendo. No fue nada fácil, no creo que me le mida a escribir otro libro la verdad.

¿Por qué arranca el libro con su experiencia en 2017 entrevistando a los miembros del Ku Klux Klan?

Fue una de las peores experiencias de mi vida, como persona, como mujer, inmigrante, negra, latina y como periodista. Ese ejercicio de saber que yo estaba al frente de un hombre que odiaba todo lo que yo represento, y a la vez, tener que hacer mi labor como periodista.

Nuestro propósito era lograr un documento que mostrara en realidad una idea sin sentido de este grupo, y enseñarle a nuestra comunidad hispana, que el conflicto entre blancos y negros también nos incluye a nosotros.

Logramos el objetivo, pero no dejó de ser difícil al estar sentada frente a él escuchando todo lo que decía, y saber que tenía que ser la periodista quien lo confronta y no Ilia la persona, que como ser humano reacciona cuando lo someten a una cantidad tan grande de insultos.

Incluso bajo amenaza de muerte...

Fue un gran susto junto a mis compañeros de trabajo pero hay historias que no se pueden contar desde un escritorio y yo me ofrecí para estar allí y hacer la entrevista, lo logramos pese a todo.

¿De ahí se desprende toda una vida que de una u otra manera tuvo que enfrentarse con las distintas caras del racismo?

Claro, y que está muy vivo en los distintos países de América Latina, con la diferencia de que no nos damos cuenta. No queremos aceptar que convivimos con el racismo.

Nuestros países que tienen historia de personas esclavizadas traídas de África, de sometimiento a las comunidades indígenas y de abandono, niegan que eso sea así.

No ver que seguimos teniendo conductas racistas, que incluso las aprendemos desde la casa con microagresiones sobre el pelo, sobre la piel, las preferencias, los hijos de tez más clara, la preferencia a la hora de escoger una pareja, son conductas racistas que no reconocemos como tal y por ende, seguirá pasando.

Cambiar la manera de pensar lo que nos enseñaron padres y abuelos es difícil, pero es un proceso educativo que no es imposible.

En el libro, una de las tantas frases contundentes es “resolver volverse sorda al racismo”.

Cuando tuve mi primera experiencia racista en Medellín, cuando tenía entre 10 y 12 años, decidí que eso no me impediría volverme bachiller, estudiar una carrera y cumplir mis sueños. Si yo me concentraba en el dolor que eso me había causado, me iba a desenfocar.

Luego vinieron otras experiencias en las que tampoco pude o fui capaz de levantar mi voz, por eso en el libro hago un llamado para que se respeten los silencios y los momentos en que las personas deciden contar sus historias.

Yo lo cuento ahora porque me siento cómoda haciéndolo, porque encontré mi voz y porque es ahora que lo quiero contar. Nadie puede juzgarme a mí o a una mujer violentada sexualmente, el momento en que lo cuenta.

Desde muy pequeña lo tenía bastante claro...

Cuando a mí me pasa ese acto racista en Medellín, cuando una niña me dice: “negro ni mi caballo”, fue doloroso, pero yo le había insistido a mi mamá para irme a Medellín a estudiar, fue mi decisión y así debía asumirlo, por eso no le conté a nadie.

-¿Cómo fue el entrar en un medio como la televisión en un trabajo como presentadora?

Yo fui la primera. Antes estuvo Aura Serna en un segmento de deportes, pero yo fui la primera como presentadora principal. Cuando prendo la televisión y sintonizo canales colombianos, me llena de orgullo y un poco de satisfacción de que han cambiado un poco las cosas y que yo fui la primera pero no la única, y eso me gusta, y todavía lo podemos hacer mejor.

¿Aún más difícil cuando se tiene que convivir en gobiernos como el de Donald Trump?

Una situación bastante difícil vivir por cuatro años con un gobierno cuyas políticas no ayudaron para que se hiciera algo por acabar con el racismo, y era todo lo contrario.

Lo importante es que quienes estamos levantando la voz no dejemos de hacerlo. Quienes decidimos hablar de estos temas los mantengamos vivos en las mesas de conversación, en las mesas donde se toman las decisiones, y así abrir caminos para que las minorías sean escuchadas.

¿Falta educación en estos temas?

Creo que a todos nos hace falta educarnos, pero a una buena parte de la población lo que le hace falta es querer educarse, querer aprender de estos temas, porque si no hay intención de querer escuchar, es imposible poder erradicar este mal.

Los gobiernos y los sistemas educativos de países como Estados Unidos y de Colombia, pueden hacer las cosas mucho mejor, resaltando en los libros de texto lo que fue nuestra historia, con personajes que cambiaron la vida de la población afro y las comunidades indígenas, porque parece que esa historia hubiera sido borrada.

¿El libro está dedicado a quienes no tienen miedo a soñar?

Yo nunca tuve miedo a soñar. Yo nunca le tuve miedo a los obstáculos porque siempre supe que yo me podía volver a poner de pie. He sido consciente de mi fuerza interior, lo que no implica que uno no tenga momentos difíciles, pero nada podía hacer que parara en pro de conseguir lo que quería. Nada podía ser un obstáculo lo suficientemente grande, que me parara en mis sueños.

¿Un capítulo especial para su hija: Carta a Anna?

Lo es todo para mí, es una niña muy especial, generosa, curiosa, lo que me gusta mucho pese a los problemas que nos suele traer, porque suele hacer preguntas un poco difíciles para su edad, pero es fabuloso.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Suscríbete
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad