lunes 03 de septiembre de 2018 - 1:50 AM

Empresas de caso Manantial de Amor también contrataron con Metrolínea

La Unidad Investigativa de Vanguardia Liberal encontró siete contratos suscritos entre Metrolínea y las empresas vinculadas al escándalo conocido como Manantial de Amor. Algunos de ellos se adjudicaron mediante la modalidad de ‘Invitación Privada’.

Los intereses de las empresas vinculadas al escándalo de la Iglesia Manantial de Amor, MDA, no se centraron solo en la Alcaldía de Bucaramanga, también llegaron a Metrolínea.

A los más de $14.300 millones en contratos que suscribieron estas empresas con la Administración durante el cuatrienio de Luis Francisco Bohórquez, se suman ahora más de $4.600 millones que contrataron con el ente gestor.

En junio de 2016, la Unidad Investigativa denunció que al menos cinco empresas fueron creadas y utilizadas para contratar con la alcaldía de Luis Francisco Bohórquez, en una especie de “carrusel de contratos” firmados con la Secretaría de Infraestructura.

(Lea el informe de la Unidad Investigativa de Vanguardia Liberal: Una alcaldía al servicio de una iglesia)

Estas empresas tenían en común que fueron constituidas con un único socio, no tenían local comercial, sus supuestos empleados pasaban de una empresa a otra y todos terminaban vinculados con la iglesia MDA. Esta iglesia es de propiedad de la familia del exalcalde Bohórquez.

A pesar de la falta de experiencia, de la ausencia de capital y de que los representantes legales de estas firmas eran personas vinculadas a la Iglesia sin ninguna trayectoria, la administración les adjudicó contratos por cerca de $15 mil millones, para ejecutar obras de reparación de parques, modernización del alumbrado público y podas, entre otros.


Aunque se pensaba que los alcances de este “carrusel de contratos” terminaban allí, la Unidad Investigativa encontró que cuatro de estas cinco empresas, Einsa, Scada Ingenieros, Agrelab y Azarías, todas vinculadas al caso Manantial de Amor, suscribieron entre 2012 y 2016 al menos siete contratos con Metrolínea.

De los siete contratos firmados con estas empresas, uno aún se está ejecutando: la interventoría del Portal de Girón de Metrolínea. Esta consultoría ha costado a la fecha $1.856 millones (un 81% más del valor inicialmente suscrito) y está a cargo del consorcio Portal Girón, que tiene entre sus socios a Scada Ingenieros, una empresa cuyo representante legal es un joven que para entonces vivía en un inquilinato del barrio La Cumbre y se encargaba de arreglar los computadores en la iglesia.

(Vea también: Exalcalde Luis Francisco Bohórquez sí fue parte de la Iglesia Manantial de Amor)

Si bien en el papel todos los contratos cumplen con el Manual de Contratación de Metrolínea, algunos de estos fueron adjudicados en ‘invitaciones privadas’, con la particularidad de que las convocatorias fueron hechas de forma prioritaria a empresas relacionadas con MDA.

Un ejemplo es el contrato 106 de 2012, para la adecuación de los retornos de la Autopista a Piedecuesta, donde dos de los tres invitados a participar tienen vínculos con la iglesia. Además, es el único proceso en el que hasta ahora se puede comprobar una participación directa del pastor principal de MDA, Félix Méndez Lozano.

‘Invitaciones privadas’ a MDA

La modalidad de ‘Invitación Privada’ está establecida en el Manual de Contratación de Metrolínea para los contratos con una cuantía entre 600 y 3.000 salarios mínimos mensuales (para 2012 el tope era de más de $1.500 millones).

Es así como, con fundamento en este manual, Metrolínea convoca de manera directa a tres empresas para que participen en el proceso. Éstas inicialmente solo deben cumplir dos requisitos: que estén inscritas en el registro único de proponentes y que tengan experiencia para ejecutar el objeto del contrato.

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Luego, a la hora de presentar las propuestas, deben cumplir unos criterios de evaluación y adjudicación que son definidos en los estudios previos.

Durante la administración de Luis F. Bohórquez las invitaciones hechas por Metrolínea fueron enviadas en su mayoría a empresas relacionadas con la iglesia MDA.

  Metrolínea se pronunció

Frente a este tema, la actual gerente de Metrolínea, Laura Rodríguez, reconoció que hay algunos contratos suscritos en el pasado con estas empresas y dijo que está trabajando para evitar que esto vuelva a suceder.

Por ejemplo, desde hace unos meses se inició el proceso de modificación del Manual de Contratación, para que en el futuro los procesos contractuales sean más transparentes. Uno de los temas que se revisará será el de las invitaciones privadas.

La Unidad Investigativa de Vanguardia Liberal muestra en detalle cómo fue la contratación de estas organizaciones con Metrolínea durante el cuatrienio de Bohórquez Pedraza.

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En el contrato 106 de 2012, Metrolínea convocó el 23 de julio, mediante invitación privada, a la empresa Einsa (creada por el pastor Óscar Leonardo Rodríguez, líder de MDA asesinado el 22 de junio de 2016, en hechos que no han sido esclarecidos), al ingeniero Luis Alberto Burgos Barajas (no hay pruebas que lo vinculen con el caso MDA) y al pastor principal de la iglesia MDA, el arquitecto Félix Méndez Lozano, esposo de Teresa Pedraza, tía de Luis Francisco Bohórquez.

En este caso, sólo una de las propuestas cumplió con los requisitos: la de Einsa. Al analizar las propuestas presentadas por estos tres invitados, Vanguardia Liberal encontró que el certificado del Consejo Profesional de Arquitectos que presentó el pastor Méndez sólo tenía vigencia hasta 2009, es decir, llevaba tres años vencido, y que a Luis Alberto Burgos, un contratista de amplia experiencia, se le ‘olvidó’ relacionar el nombre del director de obra y el contrato para acreditar su experiencia específica en obras de urbanismo. Esto bastó para que las dos propuestas fueran descalificadas.

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Es así como, el 31 de julio de 2012, el gerente de ese entonces, Jaime Rodríguez Ballesteros, expidió la Resolución 390 ‘por la cual se adjudica una contratación directa’ a la firma Einsa.

Este contrato, que tenía un valor original de $282 millones, tuvo al final una adición de $141 millones (muy cerca del tope de adición del 50% permitido por la ley).



Otro de los contratos relacionados con MDA que fue adjudicado mediante la modalidad de Invitación Privada es el 088 de 2015, cuyo objeto fue el cerramiento del lote del Portal de Piedecuesta.

En este proceso se convocaron tres firmas: Einsa (que en ese entonces ya estaba en manos de Liz Maydolly Barrera), Azarías (creada por Uriel Ávila Méndez, feligrés de la iglesia) y Raúl Amaya Toloza (que participó en consorcio con varias empresas del caso MDA).

Este contrato por $731 millones fue adjudicado por Laura Cristina Gómez a Azarías y meses después tuvo una adición de $299 millones, por lo que terminó costando $1.031 millones.

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El contrato de mayor valor suscrito entre Metrolínea y las empresas vinculadas con el caso MDA es el de la interventoría del Portal de Girón, que fue adjudicado a un consorcio al que pertenecen Scada Ingenieros, Fernando Díaz Garzón y José Luis Villamizar Socha. La primera es una empresa con vínculos con MDA, mientras que los otros dos han participado en varios consorcios con estas organizaciones.

Al respecto, cabe recordar que el Portal de Girón ha tenido retrasos por diversos motivos, entre ellos la reubicación de un gasoducto. Por ello dicha interventoría, que originalmente tenía un valor de $1.011 millones, ha tenido adiciones por más de $800 millones.

Esta obra, además, se encuentra suspendida desde hace unas semanas, porque no se ha expedido la licencia de revalidación por parte de la Curaduría 1 de ese municipio.

El contrato de la interventoría del Portal de Girón no es el único que suscribió Metrolínea con Scada Ingenieros. Según conoció la Unidad Investigativa, esta empresa, creada en 2011, apenas un año antes de posesionarse Luis F. Bohórquez, tuvo al menos dos contratos más.

El primero de ellos fue el 103 de 2013, que se firmó por $139 millones para la interventoría del puente peatonal del Rincón de Girón.

El otro contrato con Scada fue el 192 de 2013, por $201 millones, para la interventoría de tres contratos: el de la terminación de la Estación Temprana, el de la señalización de la vía a Piedecuesta y el de las paradas que se acondicionaron entre Cañaveral y Piedecuesta.

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Metrolínea también tuvo dos contratos con Agrelab, empresa fundada por Uriel Enrique Parra, feligrés de MDA. Esta sociedad se quedó con dos interventorías para las obras de rehabilitación de la malla vial usada por las rutas alimentadoras.

El primer contrato, el 180 de 2014, fue por $803 millones, mientras que el otro, el 106 de 2015, tuvo un monto de $216 millones. Ambos fueron adjudicados por Laura Cristina Gómez.

Durante la suscripción de estos contratos, la representante legal era Diana Isabel Murillo Vega, quien antes de llegar a Agrelab figuró como integrante del comité técnico de la Alcaldía de Bucaramanga que adjudicó las licitaciones del alumbrado público de la 27 y la 15 a Einsa y Azarías en 2014.

Exgerentes no se pronunciaron

Vanguardia Liberal consultó con los exgerentes de Metrolínea que suscribieron estos contratos para conocer su versión de los hechos.

Jaime Rodríguez explicó que no tenía recuerdo de haber suscrito contratos con las empresas del caso Manantial de Amor, pues fue “hace cinco años”, pero reconoció que sí hubo uno con Einsa y que en su gerencia usó la modalidad de ‘invitación privada’.

Por su parte, Laura Cristina Gómez indicó que no tenía presente en el momento de la llamada si se firmaron contratos con esas empresas y dijo que iba a investigar. Luego de esto, no volvió a contestar el teléfono.

Ángela Farah explicó que el contrato de la interventoría del Portal de Girón se venía preparando desde 2014: “no lo alcanzó a firmar la gerente anterior (Laura C. Gómez) porque no alcanzaron a aprobar las vigencias futuras”. Contó que al llegar al cargo firmó el contrato por el riesgo de perder los recursos del Banco Mundial si echaba para atrás el proceso.

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