lunes 06 de julio de 2020 - 12:00 AM

Este semestre las clases en la UCC serán en modalidad combinada: presencial y virtual

Con la adopción de este modelo de enseñanza, que combina elementos de la modalidad presencial y virtual, la Universidad Cooperativa campus Bucaramanga está preparada para iniciar el segundo semestre académico este 3 de agosto.
Escuchar este artículo

Un trabajo mancomunado durante mes y medio, orientado por la rectora nacional de la Universidad Cooperativa de Colombia, UCC, Maritza Rondón Rangel, tiene garantizado que alrededor de 42.000 estudiantes (3.613 en Bucaramanga) y 900 docentes en sus 16 campus universitarios inicien el calendario académico en menos de un mes.

En esta oportunidad habrá una sensible variación: las clases presenciales se alternarán con actividades virtuales, propuesta que se evaluó y se escogió como la más óptima, teniendo en cuenta los protocolos de bioseguridad exigidos por causa de la pandemia del COVID-19.

La modalidad combinada, también conocida como mixta o blended, permite articular lo mejor de la presencialidad y la virtualidad. El objetivo es garantizar que los estudiantes de todos los programas de pregrado y posgrado puedan desarrollar sus actividades (clases, laboratorios, talleres y asesorías, entre otros), como está en los planes de estudios y se propicie para ellos los mejores resultados de aprendizaje.

“Es un hecho que hoy no se entiende lo educativo sin una incorporación amplia de las tecnologías digitales que, justamente, son las que permiten que alumnos y profesores se muevan en espacios físicos y en el ciberespacio”, dice al respecto Manuel Antonio Unigarro Gutiérrez, director de Gestión de Programas UCC.

Aunque el resultado del diseño de educación combinada que impartirá la Universidad Cooperativa de Colombia tiene hoy el aval de toda su comunidad educativa, este logro se basó en el diálogo, la concertación, el liderazgo de los directivos, el conocimiento de otras experiencias y la capacitación de algunos actores.

Con el fin de otorgar mayor conocimiento y claridad sobre qué es y cómo funciona la modalidad de educación combinada, el profesor Unigarro Gutiérrez, copartícipe en la formulación del modelo en la UCC, respondió algunas de las preguntas más frecuentes sobre el tema.

Pregunta: ¿En qué consiste la modalidad de educación combinada?

Miguel Antonio Unigarro: “La modalidad combinada consiste en articular elementos de la educación presencial y de la educación virtual. Se trata de mezclar lo mejor de lo presencial con lo mejor de lo virtual. Es ir alternando actividades presenciales y virtuales y, de esta manera, aprovechar las posibilidades de lo presencial y de lo virtual, articularlas y favorecer los mejores resultados de aprendizaje de los alumnos”.

P: La pandemia aceleró la aplicación de este modelo en nuestro medio. ¿Por qué otras razones es imperioso adoptarlo?

M.A.U.: “Es importante precisar que, en marzo, cuando se decretó la cuarentena, la gran mayoría de instituciones educativas no hicimos ni educación virtual ni educación combinada. Usamos tecnologías para adelantar de manera remota lo que restaba del semestre.

Desafortunadamente algunos llamaron a eso educación virtual y extendieron una concepción errada.

Ahora bien, la modalidad combinada se ha venido desarrollando en el mundo desde hace tiempo. Ha sido la incorporación de tecnologías digitales a los procesos educativos la que ha dado pie a esta modalidad.

Esta modalidad combinada, además de favorecer el enriquecimiento de la actividad de enseñanza y aprendizaje a partir de aprovechar lo mejor de la presencialidad y lo mejor de la virtualidad, también le permitirá a la universidad atender las particulares circunstancias que se puedan ir presentando en las regiones en las que están ubicadas los campus. Es posible, por ejemplo, que mientras en un campus esté autorizada la actividad presencial, en otro no.

De otra parte, independientemente de que se pueda volver a la tradicional presencialidad, es un hecho que hoy no se entiende lo educativo sin una incorporación amplia de las tecnologías digitales que, justamente, son las que permiten que alumnos y profesores se muevan en espacios físicos y en el ciberespacio.

Hay cuestiones que no se pueden hacer en la clase o el laboratorio bien sea por costos o porque pueden resultar peligrosas, para eso está lo virtual (los simuladores de vuelo, por ejemplo); y hay cuestiones que no se pueden hacer virtualmente porque se requiere la verificación en el sitio, para eso está lo presencial (la piscina para la clase de natación, por ejemplo); por eso hay que combinar”.

“El mundo ha aprendido que lo educativo no puede ser ciento por ciento presencial o ciento por ciento virtual”.

P.: ¿Había alguna experiencia de la universidad en este tema?

M.A.U.: “La modalidad combinada no es una reacción de emergencia frente a la actual situación. La Universidad Cooperativa de Colombia, desde antes de la pandemia, ya se estaba preparando para incorporar la modalidad combinada. Veníamos hablando de hacer un híbrido entre lo presencial y lo virtual, y se estructuró un proyecto denominado ‘Ligre’ (haciendo referencia al híbrido que resulta del cruce entre el león y el tigre).

Las primeras experiencias de esa combinación presencial virtual se desarrollaron en nuestro campus de Pereira. Allí algunas profesoras y profesores diseñaron unidades de sus cursos en esta modalidad. Para el próximo semestre estábamos alistando 35 cursos con esta dinámica.

A raíz de esta situación y sabiendo que el semestre que viene estaremos sujetos a los vaivenes de la alternancia, decidimos dar un paso grande y llevar todos nuestros cursos a esta modalidad”.

P.: ¿Cómo fue el trabajo de las diferentes dependencias para llegar al planteamiento que ya hoy conocen los estudiantes?

M.A.U.: “Lo más importante para avanzar en estos asuntos es el diálogo. La clave está en poder conversar atendiendo los diferentes puntos de vista y las particulares situaciones de quienes conformamos esta comunidad universitaria. Fue clave, por ejemplo, la caracterización de nuestros estudiantes que lideraron desde varias perspectivas las vicerrectorías. Eso nos permitió entender qué podríamos hacer para favorecer el bien más universal y cómo trabajar con aquellos que tenían obstáculos específicos.

Ha sido clave también la manera como el Comité Rectoral de la Universidad ha venido acompasando, articulando el ritmo de sus dependencias hacia la conquista de este horizonte común que es el Proyecto Educativo de la Universidad”.

P.: ¿Hubo algún aspecto de fuerte controversia y cómo se resolvió?

M.A.U.: “El llamado a cuarentena generó diversas cargas que, evidentemente impactan muy fuerte. Algunas personas pensaron, por ejemplo, que la cuarentena pasaría pronto y que no era necesario estudiar de manera remota.

Algunos profesores y estudiantes descubrieron, de pronto, que no tenían la competencia tecnológica necesaria y que no sabían manejar, por ejemplo, una herramienta de videoconferencia. Algunos pretendieron hacer lo que hacían en el salón de clase frente a la cámara del computador.

Eso, y otras circunstancias, generaron desconfianza y hasta llamado a hacer ‘paro virtual’.

Fue la conversación permanente entre los actores del proceso educativo, las reuniones para expresar preocupaciones y desacuerdos, para explicar y comprometerse, y para hacer seguimiento a los compromisos, lo que devolvió la confianza y lo que permitió avanzar en el semestre.

Evidentemente, y como en todo, aún hay personas que se resisten a estudiar de otra manera que no sea ciento por ciento presencial. Ellas han decidido esperar el retorno de la normalidad que teníamos en febrero de este año para volver a retomar sus estudios”.

P.: ¿Cómo ha sido la inmersión del cuerpo docente a esta nueva forma de enseñanza?

M.A.U.: “En este momento hay alrededor de 900 profesores de la universidad que se encuentran diseñando sus cursos combinados. Para ello se ha elaborado una estrategia de diseño instruccional que les permite, siguiendo una guía muy precisa, construir todo el curso. A diferencia de lo que sucedió en el primer semestre del año, cuyos cursos se diseñaron completamente presenciales, para el próximo semestre ya tendremos los cursos construidos de tal manera que podamos atender los ritmos que nos impongan las autoridades con el asunto de la alternancia.

Vale la pena ampliar aquí para comentar que los cursos se están diseñando a nivel nacional. Esto significa, por ejemplo, que el curso de Derecho Penal que se está elaborando será el mismo curso que se enseñe en cualquiera de los 15 campus en las cuales nosotros tenemos el programa de Derecho. Con ello unificamos nuestros planes de estudios a nivel nacional, lo que favorecerá a nuestros alumnos en caso de cambio de lugar de residencia”.

P.: ¿Cuál debe ser el compromiso de los estudiantes para alcanzar los resultados esperados?

M.A.U.: “Es responsabilidad del profesor enseñar; es responsabilidad del alumno aprender. El aprendizaje es tarea que supone esfuerzo, dedicación, juicio crítico. Los mejores profesores, con los mejores materiales nada logran si el estudiante no se compromete. Básicamente un estudiante exitoso es aquel que ejerce su propio pensamiento y que asume el desafío de aprender desde una perspectiva crítica en el sentido de que debe ir más allá de lo que su profesor enseña.

Los alumnos deben tener claro que para aprender no es suficiente escuchar una clase. La clase es un momento de provocación e intercambio de argumentos. Pero el aprendizaje no se construye solamente con eso, hay que buscar más, indagar otras opciones, hacer elaboraciones propias”.

P.: ¿Esta propuesta de modalidad combinada responde solo a las exigencias del momento o ha pensado la universidad darle continuidad?

M.A.U.: “La universidad no puede quedarse al margen de las dinámicas que va imponiendo la historia. Como dijimos antes, la modalidad combinada se viene desarrollando en el mundo desde hace varios años. Es más, en otras latitudes ya no se plantean la discusión entre presencial, a distancia y virtual sencillamente porque ya todo es combinado. En términos de tiempo, nosotros estamos llegando tarde a esa modalidad.

La Universidad Cooperativa de Colombia, haciendo los ajustes que las circunstancias históricas nos vayan determinando, seguramente le dará continuidad a la modalidad combinada”.

P.: Sobre la realización de eventos en vivo y de forma virtual, de manera sincrónica o simultánea ¿qué experiencias se han proyectado desarrollar?

M.A.U.: “La modalidad combinada nos permite, en términos de tiempo, realizar actividades sincrónicas y asincrónicas. Evidentemente, todas aquellas actividades presenciales en las cuales profesores y alumnos se encuentren son sincrónicas. Pero también es posible una sincronía virtual: una videoconferencia en línea, un chat. Pero también es posible la asincronía presencial: aquellas actividades en las cuales los estudiantes deban ir a la universidad sin tener que coincidir con el profesor y su grupo de trabajo, por ejemplo. Y, por supuesto, es posible la asincronía virtual: cuando se participa en foros de discusión”.

“Lo interesante de la modalidad combinada es que se mueve entre lo presencial, lo virtual, lo sincrónico y lo asincrónico aprovechando las bondades que cada uno de esos cuatro aspectos tiene”.

P.: Se ha cuestionado la calidad del modelo virtual de educación. ¿Cómo va a desvirtuar esto la universidad?

M.A.U.: “Desafortunadamente confundimos educación remota con educación virtual. Usar alguna herramienta que sirve para lo virtual no significa que se esté haciendo educación virtual.

Es importante insistir en que la calidad de la educación no depende de la modalidad. La calidad depende, en términos generales, de que existan buenos profesores, materiales pertinentes, buenos alumnos y una gestión administrativa que articule a los tres anteriores.

Y también es fundamental precisar que la modalidad que implementará la Universidad Cooperativa de Colombia será la combinada. Habrá algunos cursos virtuales; pero la modalidad imperante será la que combina lo presencial con lo virtual”.

P.: ¿Cuál es el mensaje para quiénes aún dudan frente a los buenos resultados que asegura este modelo?

M.A.U.: “La modalidad en sí misma no puede asegurar buenos resultados. Con la modalidad combinada nosotros aseguramos que ponemos a disposición de profesores y estudiantes los medios necesarios y la dinámica adecuada a las circunstancias del presente para que el proceso de enseñanza y aprendizaje ocurra.

Los resultados los van a asegurar los actores del proceso. Como se dijo antes: que unos enseñen y otros aprendan. Que ejerzan con responsabilidad el rol que les corresponde.

La universidad tiene todo dispuesto: una comunidad profesoral dinámica, abierta al cambio y experta en lo que enseña; unos recursos tecnológicos de primera línea; una administración que se orienta a procurar las mejores condiciones para que el acto educativo suceda. Y, lo más importante, una comunidad estudiantil que ha comprendido que la historia hay que construirla y no padecerla; y que para ello hay que avanzar en la formación. La articulación de todo esto es lo que garantiza el éxito de la modalidad combinada”.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Comentarios
Comente con Facebook
Publicidad
Publicidad
Publicidad