martes 02 de noviembre de 2021 - 12:00 AM

Historias de familia: la inspiración detrás de cada tienda

La Cámara de Comercio de Bucaramanga, a través de su estrategia Comunidades Empresariales, fortalece y apoya a los empresarios que trabajan día a día por impulsar el crecimiento y la consolidación de sus negocios.
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Consolidar un negocio no es una tarea sencilla, y más cuando se trata de una idea tan necesaria y elemental, como la comercialización de productos de la canasta familiar.

La tienda de barrio es ya una institución de cultura y saber popular, dentro de ella, con compras rápidas se adquiere lo que alimenta el cuerpo, con un helado se comparten memorias preciadas y, ¿por qué no? se comunican de primera mano las novedades del sector donde se habita.

El tendero es una figura de servicio dentro de cada comunidad, y la intención de modernización y crecimiento de cada comercio es una característica de este grupo que se adapta a la novedad del mundo diligente sin perder su auténtica práctica de sumar las cuentas en cuaderno.

Bucaramanga, junto a su área metropolitana, reúne más de 15.000 tiendas de barrio, que a pesar de laborar en un mercado con grandes almacenes y cadenas nacionales, siguen brindando una atención personalizada con una sensación de familia.

La inspiración tras el éxito

Esta labor titánica de llevar comida a la mesa y continuar creciendo no sería posible sin una historia inspiradora y un apoyo inquebrantable.

Así pues, Jorge García, emprendedor dueño de SuperMax, recuerda el momento en que un singular juego de su hijo Cristián, logró constituir uno de los principales ingresos de su núcleo, y prosperar en su propósito de vida.

“Los heladitos Fristian nacieron con una maquinita de hacer helados. Era un juguete que tal vez mi hijo vio en un canal de televisión o en una propaganda. Cuando llegó navidad, el padrino le regaló la máquina, pero para nosotros era una tarea más porque teníamos que limpiar cada vez que la usaba”, recuerda Jorge.

Se tornó rutina el escenario de Cristian jugando en la tienda mientras sus padres atendían al público, y cada vez, por iniciativa propia, fue inventando nuevos sabores con pulpas de fruta y lácteos que con permiso de su padre tomaba del inventario local.

Con ayuda de su madre, y la firme intención de brindar felicidad a sus amigos, hizo un regalo especial a los niños del barrio: dio un helado a cada chiquillo que ese día lo acompañara.

Surgió de esta manera un lucrativo plan de negocio en la cabeza de sus padres: Comercializar dentro del establecimiento helados naturales, “muy caseros, de sola fruta”, así como a Cristian le gustaban desde un inicio.

El éxito floreció de a poco, y el inicio del camino se veía complejo: llegaron al punto en el que tuvieron que preguntarse qué hacer, porque “realmente no dábamos abasto, no había un espacio propicio para almacenar y a mi esposa le tocaba terminar sus funciones y empezar a hacer heladitos”, expresó García.

Hoy en día, consolidados y con una nevera de capacidad industrial, la tienda de Jorge no tendría el reconocimiento ni la concurrencia de personas que caracterizan su empresa, si la inspiración de un pensamiento de su pequeño hijo hubiese quedado sólo en su imaginación.

$!Historias de familia: la inspiración detrás de cada tienda

El poder de la comunidad

De acuerdo con Ruchy Rojas, un reconocido portavoz del gremio, “el 95% de las tiendas de barrio en Colombia funcionan en el garaje o algún cuarto de la casa, y alrededor de ese tendero o tendera, está todo su núcleo familiar”.

Este sector está conformado por personas que constituyen redes de apoyo entre conocidos, personas de la comunidad y miembros de familia, para cubrir a cabalidad las exigencias de comercialización y divulgación del producto.

“Aquí estamos muy de cerca con ellos para capacitarlos, para orientarlos. El tendero necesita oportunidades de entrenamiento financiero, servicio al cliente, y ellos están en esa tónica de evolucionar, salir adelante, de ser mejores cada día” asegura Rojas.

Gracias al apoyo que brinda la Cámara de Comercio de Bucaramanga, a través de las líneas estratégicas propuestas para alcanzar una productividad ideal y promover el crecimiento de las empresas, Jorge hoy comercializa más de 2.500 helados durante el mes, y agradece a Comunidades Empresariales por “difundir, fortalecer la empresa y apoyar las grandes ideas, de tenderos berracos como nosotros, y reforzar el tejido económico dentro de Floridablanca”.

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