martes 17 de octubre de 2023 - 12:00 AM

Bucaramanga se despertó, Carlos Parra es la opción contra las maquinarias

Desde hace más de 12 años, Carlos Parra le ha puesto la cara a las comunidades y a la ciudad. Se metió a la política para denunciar a los ladrones de cuello blanco que tenían secuestrado a Santander. Este 29 de octubre quiere llegar a la alcaldía, para transformar la ciudad y sus gentes desde tres ejes: Infraestructura, cultura y control, con cero corrupción.
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Carlos Parra, de 34 años y abogado de la Universidad del Rosario, se conoce la ciudad de extremo a extremo, sabe de sus necesidades y cómo abordarlas para que Bucaramanga funcione.

Carlos habla recio, sin tapujos, porque sabe que su trayectoria política es transparente. Porque quiere combatir de frente a los corruptos y está comprometido con el bienestar ciudadano, es que lanzó su nombre a la alcaldía de Bucaramanga para el período 2024-2027, con el aval del Partido Verde y el coaval de Dignidad y Compromiso bajo la coalición de “Valientes”.

Carlos Parra es abogado Especialista en Resolución de Conflictos, Magíster en Estudios de Paz y candidato a Magíster en Políticas Públicas. Fue autor de la Consulta Anticorrupción (2018) y Concejal de Bucaramanga, elegido con una de las más altas votaciones en 2019; allí ejerció el control político con lupa.

“Soy consciente que sólo con control político no se cambia la realidad, por eso decidí salir a las calles y proponer las cosas que considero claves para hacer que Bucaramanga funcione”, dice. Hace unos meses dejó su curul para lanzarse a la alcaldía y transformar la ciudad, hoy atrapada entre la delincuencia y el desorden.

“En la calle nos vemos” es su eslogan de campaña. ¿Cuál es el mensaje que quiere llevar desde la calle, qué ha logrado ver y encontrar en esta correría a pie o en bicicleta por la ciudad?

Carlos Parra: ‘En la calle nos vemos’ es nuestra propuesta de valor, la gente me puede ver a mí en un semáforo o en la calle trabajando por mejorar las cosas desde que soy concejal de Bucaramanga. A eso se refiere En la calle nos vemos, a recuperar el espacio público, la seguridad y la movilidad; recuperar los espacios donde todos nos encontramos, el perímetro de los colegios. También es un mensaje de indignación hacia muchas prácticas políticas que desde las oficinas se han fraguado en contra de los ciudadanos y decirles que en la calle nos vemos, porque es ahí donde la gente no les come cuento.

En medio de tanto caos, ¿por dónde hay que empezar a recuperar a Bucaramanga?

C.P.: Tenemos tres elementos estructurales de la campaña: Infraestructura, cultura y control. Todos parten de la premisa fundamental que es la lucha contra las maquinarias y la corrupción. ¿Por qué? Porque cada uno de esos frentes se construye con plata pública, y si esa plata la utilizan en contratos amarrados, en favoritismos etc., no hay nada.

Cuando hablamos de infraestructura, cultura y control hablamos de elementos para mejorar y también para solucionar problemas. Por ejemplo, uno de los graves problemas de Bucaramanga es la basura. Necesitamos canecas, containers y un relleno sanitario decente; pero necesitamos cultura ciudadana y sanción para el que se atreve a sacar un mueble en la mitad de una autopista y dejarlo tirano. No hay sanciones por decisión política, por descuido de las administraciones.

Nuestra lucha es por la transformación en esos aspectos con proyectos de cambio cultural, y eso se construye con plata pública, pero si uno está lleno de corrupción, no lo vamos a poder hacer.

$!Suministradas Carlos Parra / VANGUARDIA
Suministradas Carlos Parra / VANGUARDIA

¿Y cómo hará para que Bucaramanga funcione durante su administración?

C.P.: Cuando yo digo que Bucaramanga funcione es que pase lo justo que debe pasar en una ciudad. En Bucaramanga pasan cosas al contrario... en muchas partes las luces están prendidas de día y de noche apagadas. Por ejemplo, para que se respete el semáforo, necesitamos los tres elementos: Infraestructura (red semafórica inteligente y articulada), cultura (para que se respete el semáforo) y control (la sanción efectiva para el que no lo respete).

La cultura y el control son formas de autoridad, porque la cultura es la forma de control social sobre los otros. La cultura es el instrumento de control más importante que tenemos de autorregulación. En Bucaramanga, por ejemplo, tenemos 120 agentes de tránsito divididos en tres turnos y muchos de ellos con incapacidades, con permisos sindicales... Si pretendemos regular el tránsito de Bucaramanga con esa fuerza, vamos a ser infructuosos, por eso tenemos que empezar desde la cultura.

¿Cuál es su propuesta para resolver la inseguridad, este problema que tiene secuestrado a la gente?

C.P.: Durante cuatro años como Concejal fui muy riguroso estudiando el tema de seguridad, eso implicó que hiciera varias propuestas y llegué a esta conclusión: La seguridad es un problema de presupuesto, porque Bucaramanga presupuesta inversiones en seguridad por 70 mil millones de pesos en cuatro años, pero hay 35 mil millones de pesos que van para infraestructura, señalización y seguridad vial. Esto no es lo que la gente considera seguridad. Hay mala ejecución de ese dinero y, por si fuera poco, no se ejecuta todo y no se hacen los contratos por ineficiencia de la administración. ¿Por qué tenemos 800 cámaras y 600 que no sirven? Porque no ejecutaron el contrato de mantenimiento. No ejecutan, planean mal y planean poco, pues el desastre es claro.

Yo quiero cambiar ese esquema por el esquema que apropie los suficientes recursos, planee bien y ejecute bien, en cuatro puntos específicos. Uno, prevención, específicamente de la entrada de los jóvenes al delito; es siete veces más barato para el Estado prevenir que castigar. Habrá casos que usted no podrá prevenir entonces debe haber capacidad de reacción y eso implica tener la red de cámara pero hoy está desintegrada. Tenemos 800 cámaras públicas de las que sirven 200 y tenemos 40 mil cámaras de circuito privado. Entonces, si logramos integrar las cámaras de circuito privado a la red pública vamos a tener una red de vigilancia muy robusta.

Dos, capacidad de procesar, de cero impunidad. La alcaldía como actor que maneja el tema de seguridad, debe establecer convenios, por ejemplo, con la Fiscalía, para tener más fiscales y una unidad específica en materia de hurto, que es el delito que más preocupa a los ciudadanos en la calle.

La tercera, la seguridad se debe trabajar a largo plazo. Como concejal propuse el ‘El Hecho Metropolitano de Seguridad’, porque la dinámica de inseguridad no es municipal, es metropolitana, por eso debe haber un esquema metropolitano de seguridad. Eso lo propuse y lo logré como conejal y quiero hacerlo realidad como alcalde.

Por último, la inversión por resultados. No puede haber una sola inversión sin un criterio

de resultados, porque hoy el criterio de resultados es nulo en la administración pública.

$!Suministradas Carlos Parra / VANGUARDIA
Suministradas Carlos Parra / VANGUARDIA

¿Cómo interesarse en ser alcalde de una ciudad con tanto caos como se evidencia en Bucaramanga?

C.P.: Mientras la motivación de los corruptos de meterse en esto son los grandes negocios, mi motivación es la posibilidad de transformar un poco el lugar que uno ama, que uno siente, el lugar que uno quiere mostrarle al mundo. Tengo mucho amor por Bucaramanga y si puedo aportar algo para que la ciudad mejore, al final en la balanza compensa todo.

Yo saqué la primera votación al Concejo (2019) y con eso, la cultura política asume que esa persona va a ser el próximo alcalde y durante tres años me dijeron eso, pero, la verdad, nunca dije ‘este es mi siguiente paso’.

En los últimos ocho meses yo me dediqué, incluso, en una angustia existencial, a preguntarme: ¿si será que me le mido a semejante locura?, una ciudad con una deuda imposible, con muchos actores en conflicto, con unos corruptos que no la quieren soltar... ¿En dónde encuentro mi inspiración para, digamos, semejante osadía?

Quiero transformar lugares como Café Madrid, donde hay un potencial turístico para mostrar al mundo, con nuestra red férrea de los túneles, del ferrocarril, de toda la inversión que se puede hacer allí... En San Martín está el parque extremo, también está el parque de Las Mojarras...

¿Y cuál será su gran reto con la ciudad cuando sea alcalde?

El problema más retador para abordar en el de Metrolínea. Porque al tiempo hay varias cosas que se llaman papas calientes: Uno, la deuda de Metrolínea, pues así sea una sociedad mixta, según algunas normas, puede ser interpretada como una sociedad industrial y comercial del Estado. ¿Y cuál es la consecuencia de eso? que la deuda que está en Metrolínea puede ser solidaria para el municipio. Imagínese usted 500 mil millones de pesos de deuda para el municipio... manejar eso va a ser un toro muy difícil de montar.

Dos, el sector transporte tiene muchos actores en conflicto, porque todos defienden, y con naturaleza, su interés. El reto de sentar a todos los actores en la mesa y encontrar una solución de ganancia mutua para todos, y además transparente y justa, es un reto de liderazgo de otro nivel. Metrolínea es una oportunidad para encontrar el propósito común en el sector transporte y la ganancia común. En mi gobierno tendremos toda la oportunidad para hacerlo.

$!Suministradas Carlos Parra / VANGUARDIA
Suministradas Carlos Parra / VANGUARDIA

Usted ha cuestionado a varios candidatos a quienes ha calificado de mafiosos y dice que los clanes políticos han vendido el Departamento. ¿A qué se refiere cuando invita a la gente a una rebelión inteligente?

La corrupción llegó a ser el sistema, el sistema es absolutamente corrupto. Todos los días recibo llamadas de personas que trabajan en entidades y que me dicen que me apoyan, pero que no pueden decir nada. Es difícil convocar a la rebeldía a la ciudadanía frente al sistema, porque la gente, en últimas, tiene que comer. Lo que hay que encontrar es maneras inteligentes de rebelarse.

Yo creo que la rebeldía de la gente puede ser hecha de manera inteligente. Es rebelarse, coger las pruebas del corrupto, mandárselas al que puede denunciar, vaya y grave en una reunión, rebélese a esos esquemas... No se dejen chantajear. Yo convoca a la ciudadanía es a una rebelión inteligente frente a la corrupción.

Hablemos de algunas de las cosas buenas de Bucaramanga. El calzado, la joyería, la confección y la gastronomía, que son sus principales renglones económicos. ¿Cómo se pueden internacionalizar estos sectores?

Yo quiero darle algo a la ciudad que es su denominación de origen en materia de industria, que es cuando un producto tiene un valor agregado por ser de algún lugar, como el bocadillo veleño.

La internacionalización se da por entrar a los espacios de toma de decisiones en materia comercial, por ejemplo, a los circuitos turísticos de promoción de Bucaramanga, para eso hay que tener inversiones en infraestructura, pero también el posicionamiento de la marca de ciudad, ¿Qué es eso? Que nuestro territorio se proyecte ante el mundo de una manera singular, con sus atractivos ecoturísticos, culturales... Mi propósito es que la ciudad se venda ante el mundo, con inversión en mercadeo de Bucaramanga. La plata los alcalde se la gastan en inversión en mercadeo de su nombre, de su campaña, de su imagen; esa plata tiene que ir para la proyección de la imagen de la ciudad.

Yo logré un proyecto en el Concejo para que toda la inversión en materia de publicidad del gobierno fuera prohibida, porque estamos hablando de 30 mil millones de peso en cuatro años, eso tiene que ir para la ciudad, no puede ser que la plata pública se utilice para hacerle campaña a un nombre y no a una ciudad. La coalición mayoritaria del alcalde, los que le aplaudían todo, pidieron que eso fuera aplicable desde el próximo período, entonces yo voy a tener el orgullo de aplicar mi propia norma.

La abstención en Colombia está entre el 30-35% y en Bucaramanga ha superado el 40%, ¿A qué cree que se debe la falta de participación democrática?

Primero, hay una justificada desconfianza de la gente en lo público, porque a la gente la han robado, la han manipulado, la han utilizado muchísimas veces. En segundo, a que los mismos actores de la corrupción ganan con ese esquema. ¿Por qué? Entre menos personas participen en elecciones ellos les sale más barato comprarlas, entonces, todo el tiempo quieren enviar mensajes de desprestigio a otros candidatos. Los actores de la corrupción siempre se tratan de defender y cuando no pueden defenderse, tratan de untar al otro con el barro que los carga.

Entre tanto escepticismo del electorado, ¿cómo creer que usted no es más de lo mismo?

Por la historia. Yo me metí en esto hace 15 años motivado por la lucha contra la corrupción. Cuando tengo momentos de incertidumbre la única alternativa es pensar en mi raíz, y mi única raíz es la lucha contra la corrupción.

Yo me metí en esto porque en el 2007 me indignó que un candidato a la gobernación era el hijo de un narcotraficante condenado. En mi universidad hicieron un debate, pero yo como chino inquieto pregunté en el debate que como él decía que era la renovación... ¿Qué paso? Me chiflaron. Ese fue el origen para mí, me metí a confrontar esas estructuras y eso es lo que seguiré haciendo.

¿Cuál es su gran bandera en esta contienda?

C.P.: Hay distintos frentes, pero hay uno especial. Cuando yo digo ‘En la calle nos vemos’ me refiero a la premisa de recuperar los espacios públicos, pero para eso se necesita oferta, que el municipio esté presente. ¿Qué ganamos con el Parque Bavaria 2, que costó como $20 mil millones, si hoy, tres años después de la entrega está cogido por el consumo de droga? es lo mismo que no tenerlo.

Recuperar los espacios públicos es tener oferta institucional. Tengo un sueño con Bucaramanga, por ejemplo, que en el parque Los Sarrapios a las 7 de la mañana estén las personas que practican bailoterapia, a las 8 de la mañana las que practican yoga, a las 9 de la mañana las que practican croché, pero impulsado desde el municipio. Uno, así cambia la dinámica del parque porque los expendedores no tienen un espacio en él; dos, eso activa el capital social, pues la gente empieza a verse, a construir tejido social, a construir ciudad a saber quién es su vecino, y tres, esos proyectos también pueden potenciar nuestra cultura, deporte, arte, es traer bienestar... Imagínese desde las 5 de la mañana hasta las 10 de la noche todos los días, en todos los parques de Bucaramanga... Eso es transformador del espacio público.

Preguntas rápidas:

Un valor que no negocia: La lucha contra la corrupción.

Lo mejor que le han aportado sus padres: Honestidad.

A qué le tiene miedo: A la corrupción.

Qué lo conmueve: la democracia.

Cree en las encuestas: Hay encuestas de encuestas... Nuestra encuesta más fidedigna es el semáforo y la calle, ahí nos manifiestan su apoyo.

Cómo quiere que lo recuerde la comunidad: Como alguien que pudo aportar un cambio a largo plazo de nuestra ciudad, de su cultura, de su infraestructura y de su control.

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