sábado 02 de enero de 2010 - 10:00 AM

17 horas tras la violencia de Año Nuevo en Bucaramanga

La noche del 31 de diciembre empezó agitada para los 500 policías que prestaron seguridad durante la llegada del Año Nuevo en el área metropolitana de Bucaramanga.

A las 7:40 de la noche, cuando todavía muchos ciudadanos buscaban afanosamente dónde comprar tamales y uvas para la cena, la vida de un joven de 14 años quedó tendiendo de un hilo luego de recibir un disparo con una escopeta calibre 16 m.m., cuyos perdigones se alojaron en su abdomen. - 'Atentas todas las unidades del Centro, tenemos un herido con arma de fuego en la calle 45 con carrera 3 de Campohermoso, la víctima está grave y los agresores huyen en un taxi…', reportaron desde el Centro Automático de Despacho de la Policía, CAD.

De inmediato, un ‘enjambre’ de uniformados llegó al sitio. Una patrulla condujo al herido al servicio de urgencias de la Clínica Saludcoop, mientras otros policías perseguían al taxi en el que los agresores se dieron a la fuga.

El vehículo de servicio público que transportaba a los agresores se interceptó en la carrera 17 con calle 55.

Tras ser requisados, la Policía encontró en poder de un menor de 16 años la escopeta con la que se presume fue herida la víctima. El otro sujeto, un hombre de 31 años, fue señalado por un testigo de ser cómplice del atentado ya que él habría sido quien le pasó el arma de fuego al agresor.

Al cierre de esta edición el joven herido se debatía entre la vida y la muerte en la Unidad de Cuidados Intensivos, UCI, mientras que los agresores recibieron el Año Nuevo en una celda. Las causas del atentado, asegura la Policía, obedecieron a viejas rencillas entre la víctima y sus verdugos.


Tres heridos por una orinada

El reloj avanzaba y las calles empezaron a quedar solas. A las 11:00 de la noche ya todas las tiendas estaban cerradas, al igual que los locales comerciales del Centro de Bucaramanga.

Por el sector deambulaba uno que otro borracho. Algunos ciudadanos, que llevaban tiempo en busca de un taxi que los llevara a sus casas, esperaban impacientes.

Cuando parecía que el Año Nuevo arribaría sin más  novedades judiciales, la urgencia de un sujeto por desocupar su vejiga, terminó en una descomunal agresión.

El hombre en estado de embriaguez, sin el menor desparpajo, se paró a orinar en la esquina de la calle 35 con carrera 16 cuando fue sorprendido por la esposa de un vigilante del sector. La mujer, ante el acto de indecencia, lo increpó.

Tras el reclamo, el ebrio sujeto entró en cólera, sacó un cuchillo y en compañía de su hermano atacó a la mujer a quien le propinaron varias puñaladas en el lado derecho del tórax.

La salvaje agresión fue interrumpida por el esposo de la víctima, quien al ver a su cónyuge ‘bañada’ en sangre no dudó en desenfundar su arma de fuego y disparó contra los agresores.

Aunque en principio el sonido de los disparos fue confundido con el de la pólvora, los gritos de auxilio de los sujetos heridos evidenciaron la tragedia.

Nuevamente los uniformados escucharon en sus radios el llamado de alerta. En minutos acudieron al sitio. Una patrulla trasladó a los dos hombres heridos al servicio de urgencias del Hospital Universitario de Santander, HUS.

La mujer herida, identificada como Nora Benavides Mateus, además de las puñaladas que recibió, sufrió una fuerte caída pues se desmayó y cayó de la motocicleta en la que era conducida a un centro asistencial por un ciudadano.

Finalmente, una ambulancia condujo a Benavides Mateus a la Clínica Metropolitana donde se recupera. Uno de los sujetos, que según testigos atacó a la mujer, recibió un disparo en el abdomen, mientras que su hermano sufrió heridas menores.


Tragedia por una bala perdida

A las 12:00 de medianoche, entre abrazos, lágrimas, pólvora, que pese al decreto de prohibición se escuchó en gran cantidad, y música a todo volumen, un niño de 13 años se sentó en la sala de su casa a llorar porque, según dijo, lo picó una avispa.

De repente la música en la casa de ese niño, ubicada en la calle 22 con 12 del barrio Ciudad Valencia, en Floridablanca, dejó de sonar.

La cena no se pudo servir y de manera drástica lo que cinco minutos atrás era alegría, se convirtió en desconcierto por una abrumadora razón: al niño no le picó una avispa. El dolor y la hinchazón que tenía en el lado derecho de su abdomen fue provocado por una bala perdida.

'Cuando llegó la medianoche el niño estaba en el balcón de la casa. Luego bajó corriendo y decía que lo había picado una avispa. Le miramos y era evidente que se trataba de un tiro', indicó Óscar Osorio Rodríguez, tío del pequeño.

El menor fue conducido de urgencia a un centro asistencial de Floridablanca y luego remitido a la Clínica Saludcoop.

Los médicos aseguraron que la bala perforó el abdomen del menor y se alojó en el colon por lo que el niño permanecerá internado durante los próximos días.

'En la cuadra del barrio todos saben quienes fueron los que hicieron los tiros al aire. Cargaron el arma tres veces y las tres hicieron disparos, hasta que una hirió al niño. Los autores de este hecho son los integrantes de una familia del sector, ellos todos los años hacen lo mismo', aseguró un familiar de la víctima.

La Policía incautó un arma de fuego con la que al parecer se hicieron los disparos y ya tiene identificado al hombre que accionó el arma.


La ciudad se tiñó de sangre

Después de las 1:00 de la mañana, del primero de enero, las salas de urgencias de los hospitales del área metropolitana se convirtieron en una pasarela de la violencia. Incluso, por momentos parecían desbocar el pie de fuerza de la Policía. (Ver línea de tiempo)

En taxis, ambulancias y a pie, llegaban a granel los heridos en busca de atención médica. Sólo entre las 6:00 de la tarde del 31 de diciembre de 2009 y las 7:00 de la mañana del primero de enero, la Policía tuvo que atender 421 riñas que dejaron 30 heridos.


Fin del turno

A las 7:30 de la mañana de ayer, los agentes que me acompañaron desde las 5:00 de la tarde del 31 de diciembre se retiraron a descansar y empezó el turno para otro grupo de uniformados que atendieron el primer crimen de 2010.

Estos policías apenas llevaban 30 minutos en servicio cuando el CAD reportó el ingresó al HUS de un hombre que recibió dos disparos en el barrio Don Bosco, al occidente de Bucaramanga.

La víctima fue un hombre de 41 años, identificado por las autoridades como Ludwing Omar Quintero Paredes a quien sicarios que se movilizaban en una motocicleta le propinaron un disparo en la cabeza y otro en la espalda.

La Policía aseguró que el hombre tenía vigente una orden de captura por el delito de hurto calificado por lo que se presume que su muerte obedecería a una venganza.

A las 10:00 de la mañana terminó el trabajo de acompañamiento de Vanguardia Liberal con la Policía. El balance, de acuerdo con las estadísticas, fue favorable para la seguridad toda vez que para la misma fecha del año pasado ocurrieron seis homicidios, contra uno que se registró ayer.


Dos muertes en accidentes de tránsito

La primer muerte se presentó el 31 de diciembre en la autopista entre Bucaramanga y Floridablanca, en sentido norte-sur, después de que una motocicleta de placa RAF-99B arrolló a una mujer de 75 años, metros adelante del barrio Diamante. La víctima fue trasladada a la Clínica Carlos Ardila Lülle, donde murió mientras recibía atención médica. El cuerpo de la mujer permanece en la morgue de Medicina Legal sin identificar. La otra víctima fatal fue identificada como Alfredo Sarmiento Calderón quien murió tras chocar en su motocicleta de placa FKW-62A contra un vehículo en la vía entre Barrancabermeja y Lebrija, a la altura de la vereda La Fortuna. El accidente ocurrió ayer a las 8:00 de la mañana. En otro accidente registrado ayer cuatro personas resultaron heridas luego de que el vehículo en el que iban rodó por un abismo en la vía a Matanza.


línea de tiempo

La estela de sangre

Diciembre 31 – 11:30 p.m.

Un joven de 21 años fue herido en la cabeza con la cacha de un revólver en medio de una riña en la calle 48 con carrera 20 del barrio La Concordia.

Enero 1 – 12:10 a.m

Yifer Armado Ardila Cobos recibió una puñalada en el pecho por negarse a que le robaran los zapatos. La agresión se presentó en el barrio Girardot.

Enero 1 - 12:40 p.m.

Jorge Ángel Rodríguez, de 37 años recibió dos puñaladas en el brazo derecho en la calle 112 con 39 del barrio Zapamanga. La víctima intentó mediar en una pelea cuando fue atacado.

Enero 1 – 2:30 a.m

Eliécer Badillo Payares, de 63 años recibió una puñalada en el brazo izquierdo por parte de un sujeto. La agresión se dio en medio de una riña en el barrio Belencito, en Floridablanca.

Enero 1 – 3:30 a.m.

Un joven de 21 años recibió una puñalada en la mano izquierda en medio de una riña que tuvo lugar en el barrio Santana, en Floridablanca.

Enero 1 – 3:40 a.m.

Víctor Alfonso Ramírez Pedraza, de 24 años, recibió un disparo en el cuello y otro en el hombro. El hecho se presentó en el barrio Hoyo Grande, en Piedecuesta. El agresor huyó del sector.

Enero 1 – 4:00 a.m

Jorge Andrés García Ardila, de 25 años, se opuso a que le robaran su celular y un sujeto le propinó una puñalada en el brazo izquierdo en hechos ocurridos en el barrio Campohermoso.

Enero 1 – 4:45 a.m

Edinson Rivera Duarte, de 25 años recibió una puñalada en el brazo y otra en la pierna porque se negó a regalarle una cerveza un sujeto.  El hecho se registró en el barrio Campohermoso.

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