Mario Jaimes Peña, alias Panadero, el ex paramilitar que comandó la masacre perpetrada el 16 de mayo de 1998 en Barrancabermeja, hizo serios señalamientos que salpican a integrantes del DAS, el Ejército y la Policía, como cómplices de la desaparición y muerte de 32 personas.
Publicado por: Redaccion Judicial
Los detalles de la participación de miembros activos del Ejército, adscritos al Batallón Nueva Granada, el DAS y la Policía de Barrancabermeja, fueron entregados ayer en una audiencia de enunciación y confesión, dentro del proceso que Panadero adelanta con la Fiscalía delegada de Justicia y Paz.
En la versión entregada ayer, Panadero aseguró que un capitán y un mayor del Ejército, adscritos al Batallón Nueva Granada; el director del DAS de la época en Barrancabermeja, un coronel y un teniente de la Policía del Magdalena Medio, tenían pleno conocimiento de la ejecución de la masacre del 16 mayo de 1998.
Alias Panadero, el hombre que once años después reveló que altos mandos militares tenían conocimiento del plan para ejecutar la masacre, fue miliciano de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc hasta 1993 y tres años más tarde se enfiló en las Autodefensas Unidas de Santander y sur de Cesar.
Él confesó su participación en dicha masacre por lo que fue condenado a 40 años de prisión que purga en la Cárcel Modelo de Bucaramanga.
El contacto
De acuerdo con Panadero, la masacre del 16 de mayo fue cometida por integrantes de las Autodefensas Unidas de Santander y sur de Cesar, como parte de una estrategia de lucha para acabar con la guerrilla en el Puerto Petrolero.
Días después de la masacre las autoridades establecieron que la incursión paramilitar fue ordenada por Guillermo Cristancho Acosta, alias Camilo Morantes, comandante de las Ausc.
Sin embargo, lo que hasta la fecha se desconocía era la supuesta participación de integrantes de la Fuerza Pública, denunciada ayer por quien comandó la masacre.
Según Panadero, para poder ejecutar la incursión armada en dos populosos sectores del nororiente de Barrancabermeja, era indispensable controlar la reacción del Ejército, el DAS y la Policía.
Para ello, asegura Panadero, se contactó con un capitán retirado del Ejército, quien le hizo el enlace con un mayor y otro capitán del Batallón Nueva Granada, con sede en Barrancabermeja.
'Con el capitán y el mayor nos reunimos varias veces en las oficinas del B2. En esas reuniones les conté los planes de hacer una limpieza de guerrilleros en algunos barrios, para la cual necesitábamos que ellos cuadraran su gente para que ese día no hicieran retenes ni desplazamientos en el sector', le dijo Panadero ayer a la fiscal de la Unidad de Justicia y Paz.
Ultimando detalles
Asegura Panadero en su versión, que el mismo intermediario, un capitán retirado del Ejército, lo contactó a él y a su gente con el entonces director del DAS de Barrancabermeja.
'Le dijimos lo mismo que a los del Ejército. La idea era que ese día la Fuerza Pública no
reaccionara y nos diera el tiempo necesario para cometer la masacre. El director del DAS se comprometió con nosotros y nos dio su palabra de no reaccionar. Sin embargo nos traicionó y días después le pasó un informe al Ejército en el que denunciaba la incursión', dijo Panadero.
Días después, a través del mismo intermediario, afirmó Panadero, el director del DAS se comprometió seriamente a darle el tiempo necesario al comando armado de paramilitares para que cometieran la masacre.
'El capitán retirado me contactó con un coronel de la Policía y un integrante de la Sijín. Ellos se comprometieron a darnos el tiempo necesario pero nos pidieron que no le dejáramos los muertos en la calle, que era mejor que nos los lleváramos', recordó Panadero en su versión.
El señalador
Panadero dijo además que para identificar a los supuestos guerrilleros que iban a asesinar, el capitán retirado del Ejército lo relacionó con un desmovilizado de las Farc, conocido con el alias de Maicol. Esta persona fue la que le sugirió a Panadero los sitios donde deberían incursionar para cometer la masacre. De acuerdo con Panadero algunos miembros de inteligencia militar, creyendo que él era un informante, le entregaron información y les mostraron fotos de algunos guerrilleros activos del Eln y las Farc, que operaban en el Puerto Petrolero. Meses después de la masacre, alias Maicol, conocido también como el señalador fue asesinado por Camilo Morantes por excesos contra la población de San Rafael de Lebrija.
Autores de la masacre capturados
Alias Panadero, Alias Chicalá, Alias Sandy, Alias Freddy, Alias Macarrón, Alias Picúa, Alias Cuca y Alias Danilo
La masacre
-El 16 de mayo de 1998 las Autodefensas Unidas de Santander y sur de Cesar secuestraron en el barrio El Campín a 25 personas bajo la premisa de ser auxiliadores de la guerrilla. Antes de salir del sector los paramilitares acribillaron a otras siete personas.
-Tras varios meses de incertidumbre se conoció que las 25 personas que fueron secuestradas habían sido asesinadas y enterradas en fosas comunes en zona rural del municipio de Sabana de Torres, Santander.
-Los familiares de las víctimas de la masacre del 16 de mayo de 1998 acudieron en marzo de 2002 a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que a su vez pasó el proceso a la Corte Interamericana de DDHH de la OEA.













