Un video, grabado por la Policía, involucraría al concejal de Piedecuesta, Angelmiro García, su esposa y un hijo, en un escándalo por negarse a practicar una prueba de embriaguez al momento de conducir una camioneta.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
El hecho que tiene en el centro de la polémica al concejal Angelmiro García, ocurrió el pasado 1 de septiembre a la 1:07 a.m. en la calle 10 con carrera 7 de Piedecuesta, cuando agentes de la Policía de Tránsito detuvieron una camioneta negra, en la que se movilizaban el edil y su esposa, ésta última, según la Policía, responsable de manejar el automotor.
El Comando de la Policía Metropolitana de Bucaramanga informó que uno de los uniformados le solicitó a la mujer que se practicara la prueba de alcoholemia, a lo cual ella se negó en repetidas ocasiones. Según la autoridad, el concejal Angelmiro García, insultó a los policías y los acusó de “persecución”.
Minutos después, al lugar del operativo llegó el hijo de la pareja, quien según registra el video, se subió al vehículo que estaba detenido y arrancó del lugar, llevándose el automotor. Según la Policía esta persona habría incurrido en un delito.
Tras el altercado, la mujer aceptó practicarse la prueba de alcoholemia, la cual arroja grado uno de alcoholemia.
“Los funcionarios tenemos una responsabilidad especial, diferente a la de los demás ciudadanos. Con mayor razón debemos respetar los fallos y las normas y no podemos valernos de un cargo o de una autoridad para evitar cumplir la Ley. Este hombre dice que la Policía le tiene una persecución porque él iba tomando pero no manejando, pero nadie lo está persiguiendo, eso no es cierto”, aseguró el comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, brigadier general José Ángel Mendoza Guzmán.
Habla el concejal
El concejal Angelmiro García le dijo a Vanguardia Liberal que su conducta no fue la que la Policía está mostrando: “Si entregan los videos completos, la ciudadanía podrá ver cómo mantuvo la calma por más de una hora, hasta que luego de provocaciones, reaccionó para defenderse”, dijo.
García agregó: “Venía en el carro, mi esposa iba manejando, ella no iba embriagada porque me dijo que estaba en la casa de una amiga. Yo le creo. Yo la llamé para que me recogiera porque me encontraba en un evento en el parque de Piedecuesta. Saliendo de donde me recogió, los policías prácticamente me estaban esperando porque viven más al pie del político que persiguiendo delincuentes. Al parecer ellos tienen dádivas, permisos y condecoraciones por molestarle la vida a un político, eso sí aclaro, no son todos”, aseguró el concejal.
El político aclaró que él no estaba conduciendo y que el hecho se registró en el momento en que parquearon la camioneta frente a una droguería en donde él se bajó para comprar un medicamento.
“Llegué a la droguería, me bajé, estaba comprando unos medicamentos y llegaron los policías me pidieron la requisa. Me la dejé hacer y empezaron ahí a provocarme diciéndome que porqué tomaba, que yo era un funcionario público y duré una hora sentado en un escaño sin decirles nada más. Había ocho policías en el lugar, cuatro grabando y cuatro provocándome”, agregó el concejal.
Pidió excusas
El funcionario asegura que cuando llegaron al lugar, le “colocaron las cámaras” y grabaron el procedimiento completo y ahora solo muestran el momento en que el reaccionó ante las provocaciones de la autoridad.
García señaló, además, que en toda la discusión, los Policías jamás quitaron las llaves de la camioneta de su propiedad, la cual fue retirada del lugar por una persona que él aún no identifica.
“Si el procedimiento se hubiera hecho de manera correcta, creo que ellos deberían haber pedido que apagáramos la camioneta, nos pedían las llaves y listo, pero no lo hicieron y ninguno de los que estábamos ahí nos dimos cuenta quién se llevó mi camioneta. A mí me la dejaron en un parqueadero y esta es la hora que no sé quién la dejó allá”, dijo el funcionario.
Para el concejal, la situación no tiene nada de anormal. Según su versión, no tiene nada de malo que un funcionario público se tome un trago.
“Si es malo, entonces que el Gobierno Nacional prohíba el consumo de alcohol en Colombia para los funcionarios públicos. No es delito tomarse un trago y estar al interior de un vehículo, el problema es manejar bajo la influencia del alcohol”, agregó García.
Finalmente el funcionario pidió disculpas si alguien cree que él erró. “Si yo cometí el error, le pido disculpas a los piedecuestanos y a los santandereanos, pero estoy seguro que no lo hice”, agregó el concejal.













