Por lo menos 150 familias lo perdieron todo tras un voraz incendio que este miércoles, a las 10:40 a.m., consumió 43 ranchos del barrio La Transición, en el Norte de Bucaramanga.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
Dos son las hipótesis que rodean las causas del voraz incendio que ayer consumió 43 humildes ranchos de tabla y cartón, ubicados en el sector de La Transición, en el Norte de la capital santandereana y que a la postre dejó 150 familias damnificadas.
La primera de ellas, según algunos líderes comunales de la zona, podría ser la de un cortocircuito: “Hasta el momento se dice que fue por un cortocircuito, ya que en el sector I desde anoche (martes) de un poste, que está lleno de cables, salían muchas chispas”, afirmó Henry Torres, edil de la comuna II.
La otra versión indica que un descuido de alguien que se encontraba cocinando en uno de los ranchos, habría originado un incendio en una cocina, que en cuestión de segundos se propagó por todo el sector.
“Eso es lo que dicen, que estaban preparando el almuerzo y que tal vez dejaron la cocina sola y ahí empezó el incendio”, indicó un residente del sector.
Lo cierto es que ayer entre las 10:40 a.m. y las 2:00 p.m. los habitantes del barrio La Transición vivieron un verdadero infierno en medio de las gigantescas llamas que, ante sus ojos y en medio de desesperado esfuerzo de los Bomberos, terminaron por dejar todo reducido a cenizas.
Así empezó la tragedia
A las 10:35 de la mañana doña Rosa Helena Reyes de Bohórquez, una mujer de 53 años, se encontraba en uno de los lavaderos comunitarios del sector bañando con una totuma a sus pequeños nietos.
“En esas me di cuenta que empezó a salir humo, no supe de dónde exactamente, entonces grite: ‘Dios mío Señor ayúdenos que se nos están quemando las casas’, pero yo no supe de dónde empezó el incendio”, dijo.
En cuestión de segundos las llamas, alimentadas por la madera y el cartón, material altamente inflamable, empezaron a envolver uno a uno los humildes ranchos.
“Cuando fui a entrar a la casa a sacar mis documentos y los de los niños, ya era imposible por la candela, no alcancé hacer nada. Hasta ‘Corbata’, nuestro perro, se quedó atrapado en la casa y murió calcinado”, señaló doña Rosa Helena, quien lleva 18 años viviendo en el sector.
En medio del caos y los gritos desesperados de la comunidad, a los pocos minutos desde la parte alta de la montaña llegó la primera ayuda y no precisamente de los Bomberos, sino de una cuadrilla de empleados de la Empresa Pública de Alcantarillado de Santander, Empas, que estaba cerca.
“Estábamos prestando servicio de dragado en el barrio San Rafael y al ver el humo nos vinimos con nuestros vehículos, entre ellos un carrotanque, y soltamos la manguera y empezamos a apagar las llamas. No nos compete a nosotros pero vimos que es una emergencia y reaccionamos mientras llegaban los bomberos”, afirmó Oswaldo Haya, funcionario del Empas.
Caos, robos y lágrimas
Mientras las llamas que alcanzaron los seis metros de altura consumían todo a su paso, el caos se apoderó del lugar.
Unos corrían en busca de refugio huyendo del humo, otros intentaban como fuera apagar el incendio y con baldes y mangueras se enfrentaron a la candela, y otros tantos inescrupulosos aprovecharon la confusión para robarse lo que podían sacar.
“Casi lo linchan, fue por la Policía que lo salvó pero la gente le dio duro porque no es justo que vengan a robar acá en medio de semejante tragedia”, dijo uno de los habitantes refiriéndose a un sujeto que golpearon tras ser sorprendido robando.
Luego de tres horas y media la emergencia fue controlada y el humo se disipó dejando a la vista de los presentes la desolación y los estragos que dejaron literalmente en la calle a 150 familias de escasos recursos.
“Perdimos todo, lo único que nos quedó es la ropa que tenemos puesta. Que nos ayuden porque quedamos sin nada. ¿Y ahora qué vamos hacer? Con tanto sacrifico que uno consigue las cosas para ahora quedar sin nada”, dijo entre lágrimas doña Rosa Helena.
“Lo primero que haremos es un censo para determinar exactamente el número de familias y cómo está caracterizada cada una de ellas y con ese dato empezamos a gestionar recursos ya sea nacional o internacionalmente de acuerdo a la emergencia”, puntualizó
Luis Fernando Delgado, funcionario de la Ong Visión Mundial.
Se espera que hoy la Alcaldía de Bucaramanga y la Gobernación de Santander, tomen decisiones respecto de las ayudas para los damnificados.
La voz del experto
* Teniente Jorge Peña González, Cuerpo de Bomberos de Bucaramanga:
“Las causas están por establecer, aquí varios ranchos fueron consumidos por la acción del fuego. Fue necesaria la presencia de cuatro máquinas y 20 bomberos que logramos un control total de la emergencia. La dificultad se presentó por la falta de colaboración de la gente que se convirtieron en espectadores y con sus vehículos obstaculizaron el ingreso de las máquinas”.












