En lo que va corrido del año, la Policía Metropolitana de Bucaramanga ha incautado 41 mil 960 armas, dentro de las cuales están tanto blancas como de fuego.

Publicado por: PAULA PIMIENTO / VANGUARDIA.COM
El Brigadier General José Ángel Mendoza, comandante de la Policía de Santander aseguró que en el caso de las armas de fuego, existen incautaciones de estos artefactos, que incluso tienen permiso para su porte.
“En el caso de las armas de fuego se registra una situación particular, ya que algunas veces tenemos incautaciones de armas con permiso de porte como medida de prevención, porque su propietario está borracho, está en una motocicleta (a nivel nacional está prohibido por el decreto 514 de 2007 en su artículo 1, portar armas y movilizarse en moto), esgrimió el arma para amenazar a alguien o está en alto grado de excitación”, agregó el alto oficial.
En total han sido incautadas 143 armas de fuego con permiso y 650 sin permiso.
“Es importante realizar controles en el manejo de este tipo de elementos, ya que muchas personas se amparan en el hecho de que tienen un permiso para portar un arma, ya sea para proyección o defensa, y la emplean mal. Hay que recordar que existe leyes que regulan y condicionan este tipo de armamento”, puntualizó el General.
Las armas blancas, principal dolor de cabeza para las autoridades
La facilidad de transportar y ocultar un arma blanca en el cuerpo, en bolsos, zapatos y ropa, ha hecho que las autoridades refuercen los controles en las requisas a ciudadanos debido a que en la actualidad son más las personas que tienen en su poder elementos de este tipo.
Según las autoridades, “es alarmante” la cifra de armas blancas incautadas en Bucaramanga y su área metropolitana, ya que un total de 41.167 elementos corto punzantes han sido incautados en los 333 días que van corridos de 2012.
Estas armas son incautadas en caso de ser halladas en sitios diferentes a un lugar de trabajo, es decir, un establecimiento público.
“Hay condiciones especiales en que un arma blanca no es utilizada como elemento de trabajo. Por ejemplo, si un ciudadano va caminando por la calle, le es solicitada una requisa y se le encuentra una navaja. En ese instante es incautada de manera inmediata, porque es obvio que no la tenía escondida para realizar labores que tenga que ver con su actividad laboral”, puntualizó el General Mendoza.
Otro caso en el cual son incautadas las armas corto punzantes, es cuando se realizan campañas al interior de colegios, en donde se busca disminuir el porte de estos elementos que finalmente son empleados en riñas para herir a otros menores.
“Si en el momento de la requisa vemos que el joven propietario de las tijeras o del bisturí es agresivo, inmediatamente procedemos a incautar esta herramienta, pero cabe aclarar que en los colegios los alumnos deben llevar tijeras de punta roma, no deben ser puntiagudas porque está demostrado que éstas no son utilizadas para temas pedagógico” afirmó el comandante de Policía.
¿Qué pasa con las armas incautadas?
En el país, las armas incautadas por las autoridades son fundidas en diferentes hornos dispuestos para realizar esta actividad, esto, con el fin de que no sean recicladas o recuperadas por la delincuencia común.
En algunas oportunidades las armas fundidas se han convertido en instrumentos de labranza o en esculturas.













