En medio del dolor los familiares de Manuel Rojas Quintero, el hombre que fue asesinado de un disparo en la cabeza el viernes a la 1:00 de la tarde en el Norte de Bucaramanga, llegaron a reclamar sus despojos mortales.

Publicado por: REDACCION JUDICIAL
En medio del dolor los familiares de Manuel Rojas Quintero, el hombre que fue asesinado de un disparo en la cabeza el viernes a la 1:00 de la tarde en el Norte de Bucaramanga, llegaron a reclamar sus despojos mortales.
La víctima, natural de Boyacá, residía en Bogotá donde tenía su empresa de refrigeración, la cual se estaba extendiendo a Bucaramanga, donde ya había hecho varios trabajos.
Justamente el viernes a la 1:00 de la tarde, minutos antes de que fuera asesinado, Quintero se encontraba revisando unos trabajos que habían realizado en la Plaza de Mercado del Kennedy.
Luego la víctima salió conduciendo su camioneta Chevrolet Luv de placas DUB-837 en compañía de su primo, pero se detuvo a un lado de la vía, justo debajo del puente peatonal que comunica a los barrios Kennedy y Olas Bajas.
Quintero y su primo pararon porque, al parecer, tenían vencido el certificado técnico mecánico de la camioneta y a pocos metros de allí había un puesto de control de la Policía.
El asalto
La víctima puso las direccionales del vehículo y estaba ‘chateando’ desde su celular cuando llegaron dos sujetos en una motocicleta con la intención de atracarlos.
Uno de los delincuentes empezó a disparar y le propinó un impacto en la cabeza a Quintero, quien murió en el lugar, mientras que su primo recibió un disparo en la mano izquierda.
Los asaltantes huyeron en sentido contrario al lugar donde estaba el puesto de control de la Policía, es decir, hacia el barrio Kennedy.
Basados en los relatos entregados por algunos testigos la Policía logró establecer que los delincuentes se movilizaban en una motocicleta Pulsar de color negro, cuyas placas ya están en poder de los investigadores.
Agentes del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía, tratan de establecer si la víctima había retirado dinero de un banco y lo venían siguiendo o si por el contrario se trató de un robo callejero.
La víctima fatal residía en Bogotá, estaba casado y era padre de una niña de dos años de edad. Su cuerpo fue trasladado ayer a Tunja donde se cumplirán sus exequias.
El primo del occiso ya fue dado de alta del Hospital Local del Norte, donde fue atendido tras recibir un disparo en la mano izquierda.
Con este hecho de sangre ya son cuatro las personas asesinadas en los últimos 20 días en diferentes sectores del Norte de la capital santandereana.













