En medio de un asalto en el barrio San Francisco falleció un joven al que le robaron una gorra. Por otro lado, ayer en la mañana un hombre de 66 años, que intentaba hacer un arreglo en un poste de luz, cayó y murió.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
J.R.CH no sabía que por lucir una gorra mientras trabajaba descargando bultos de una camión, un grupo de cinco hombres con armas blancas llegaría a atacarlo.
Él simplemente trabajaba como lo hacía desde hace varios meses, según contaron sus familiares, en un local del barrio San Francisco.
Pero fue al mediodía del pasado 4 de junio, que la muerte lo sorprendió. Al parecer, el ataque de los hombres no le dio tiempo de huir del lugar y refugiarse.
Llegaron armas blancas en las manos, casi no cruzaron palabra, y de un momento a otro, uno de ellos lanzó su primer golpe. Logró dárselo a la víctima en el pecho.
Luego, lanzó el segundo en uno de los brazos del joven, que finalmente lo dejaron tendido en el piso frente a la mirada de conductores, transeúntes y compañeros de trabajo.
El atacante escapó
Hasta el lugar del hecho llegaron las autoridades, quienes emprendieron la persecución del agresor.
Según la versión de algunos testigos, el hombre, con la camisa manchada por la sangre de su víctima, se subió a un taxi y se fugó de la escena del crimen.
El resto de atacantes logró hacer lo mismo. Los policías subieron el cuerpo de J.R.CH en una patrulla y lo trasladaron al Hospital Universitario de Santander, HUS, donde estuvo durante más de una semana en cuidados intensivos hasta ayer que falleció.
La víctima residía en el barrio Morrorrico junto a su familia.
Se cayó de un poste
En otro sector de la ciudad, un hombre identificado como Evangelista Sanabria Chávez, de 66 años, murió ayer a las 8:50 de la mañana, cuando cayó de un poste de luz ubicado en la carrera 3 con calle 65 del barrio Bucaramanga.
Al parecer, las cuerdas que sostenían al electricista se soltaron y este cayó de manera repentina.
Vecinos del sector comentaron que escucharon un “estruendo” y cuando salieron a mirar lo ocurrido, vieron el cuerpo sin vida de este hombre, que estaba tirado sobre el asfalto, con la cabeza ensangrentada. Aún se desconoce si recibió una descarga eléctrica o se resbaló.
Las primeras versiones del hecho revelaron que Sanabria Chávez estaba manipulando los cables y que al parecer subió a solucionar un problema de una vivienda, donde lo contrataron para este oficio, pues era conocido en el barrio por tener conocimientos en esta área.
Ciudadanos del sector llamaron a una ambulancia para trasladarlo a un centro médico, pero nadie se presentó.
Fue entonces cuando la comunidad dio aviso a la Policía Metropolitana de Bucaramanga, que en una patrulla logró trasladar al herido hasta el Hospital Universitario de Bucaramanga.
Horas después de lo ocurrido, el electricista falleció. Al parecer sufrió trauma craneoencefálico severo y otras lesiones graves en distintas partes del cuerpo.
La Policía investiga el hecho y alerta a la comunidad para que no practique este tipo de reparaciones.













