El hecho se presentó ayer a las 2:40 p.m. luego de que la pluma de una torre grúa se desprendió ocasionándole la muerte a un operario y a un taxista que estaba en la Avenida La Rosita.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
Caos, confusión y nerviosismo fue lo que se vivió ayer a las 2:40 de la tarde en el sector de la carrera 27 con Avenida La Rosita, en Bucaramanga, tras la caída de la pluma de la torre grúa en un edificio en construcción.
El accidente, cuyas causas son materia de investigación por parte de las autoridades competentes, dejó dos personas muertas y millonarias pérdidas materiales, pues generó graves daños en la fachada de un edificio, a un taxi y a una motocicleta.
De acuerdo con las primeras versiones de los testigos, el accidente se habría presentado en momentos en que los operarios de la torre grúa estaban arreglando el contrapeso.
“Cuando falló el contrapeso la pluma se desprendió. Como la torre grúa está anclada a la placa, sentimos como un temblor y luego el estruendo. Uno de los operarios murió al quedar atrapado entre los hierros retorcidos”, dijo uno de los obreros del edifico de 32 pisos que está en construcción en la zona.
El operario que falleció fue identificado por la Policía como John Freddy Osorio, natural de Bogotá y a quien de cariño sus compañeros apodaban ‘el rolo’.
La otra víctima fatal fue el taxista Jonson Hernán Zambrano Rodríguez, quien se encontraba sobre la Avenida La Rosita, a pocos metros de la Clínica Chicamocha, esperando a que le saliera una carrera en su taxi de placas XVY-728.
“Segundos después del estruendo, de la Clínica Chicamocha salieron varios médicos y enfermeras y auxiliaron al señor del taxi quien sufrió graves heridas porque parte de la pluma le cayó encima. Se lo llevaron en una camilla y lo metieron a urgencias”, indicó un testigo.
Pese a la oportuna y rápida atención, a las 4:20 de la tarde la Policía reportó la muerte del taxista.
Se salvaron
William Orlando Afanador, de 25 años, caminaba por la Avenida La Rosita con 27 cuando escuchó el estruendo. La pluma cayó a 20 metros del sitio por el cual él transitaba.
“Ha sido el peor susto de mi vida. No sabía qué hacer. La gente corría de un lado para otro, como buscando donde refugiarse. A los pocos minutos llegaron la Policía y los Bomberos”, relató el testigo.
Otros que también se salvaron de la tragedia fue una pareja que compró un apartamento en el edificio en construcción donde se registró el accidente.
“Venía con mi esposo para la Clínica Chicamocha a una cita y nos detuvimos para mirar cuántos pisos hay construidos, pues en ese edificio compramos un apartamento. Le dije que entráramos porque ya era tarde. Nosotros que ingresamos a la Clínica cuando escuchamos el golpe”, dijo la mujer.
¿Dónde está?
Unos lo daban por muerto. Otros decían que estaba gravemente herido, y la Policía lo buscaba por todos los centros asistenciales del área metropolitana para saber cómo estaba.
Lo que nadie sabía era que el conductor de la motocicleta Yamaha 125 de placa TOJ-72C, la cual quedó destruida tras ser aplastada por la pluma, estaba ileso.
“Yo soy enfermero de la Clínica Chicamocha. Llegué una hora antes del accidente y estacioné mi motocicleta ahí. Estoy bien, no me pasó nada. Lo que quiero saber es quién me responde por los daños”, afirmó Gustavo Adolfo Pinto, de 33 años, dueño de la moto averiada.
Reinó el caos
En el edificio Coomagisterio IV, ubicado en la Avenida La Rosita No 27-56, nadie sabía qué había pasado.
Lo cierto es que se fue la luz, una señora y su hija de tres años se quedaron atrapadas en el ascensor, y tras el impacto de la pluma con la fachada del edificio, los residentes de los pisos 4, 5, 6, 7 y 8, pensaron que se trataba de un terremoto.
Quien se llevó el peor susto fue la señora Ana Dolores Carvajalino, de 84 años, quien estaba en el apartamento 602 haciendo la siesta, cuando ocurrió el accidente.
“La pluma alcanzó a derrumbar varios ladrillos de la fachada y partió el vidrio de la ventana ocasionándole a la señora un pequeño corte en uno de sus pies”, dijo Juan Carlos Celis, del Cuerpo de Bomberos de Bucaramanga.
La pluma derrumbó un poste y un transformador lo que obligó la suspensión del servicio de energía en el sector.
Al cierre de esta edición, funcionarios de la Unidad Móvil del Laboratorio de Criminalística de la Sijín adelantaban el levantamiento de los cadáveres para luego trasladarlos a Medicina Legal.
Trágicos accidentes con torres grúa en el área metropolitana
En un edificio que se construía en el sector de Cabecera del Llano, murió un hombre de 42 años identificado como Mauricio Anaya de 42 años. La víctima era el operador de la torre grúa.
José Emilio Riaño Pedraza, quien trabajaba como operario de una torre grúa en el barrio Favuis de Floridablanca, murió luego de que la máquina cayera desde el piso 18.



















