lunes 25 de mayo de 2009 - 10:00 AM

Arrollaron a dos personas en la vía a Los Curos

Apegada a sus creencias cristianas, con la fe en la vida, en su esposo y el pequeño niño de 3 años, Sonia Luz Bautista Mayorga celebró el viernes que pasó su cumpleaños número 23.

Fue el último porque su vida se apagó intempestivamente ayer, bajo las llantas de un lujoso Audi que no le dio tiempo de más. A ella y al ‘paisa’ del centro comercial San Carlos -Álvaro Giraldo Grajales-  el conductor los arrolló súbitamente en el kilómetro 1 de la vía entre Piedecuesta y Los Curos.

Del mercado a la muerte

Eran las 6:30 de la mañana y Sonia Luz pretendía regresar a su casa en la zona rural de Piedecuesta, con los víveres que acaba comprar en la plaza de mercado de Piedecuesta.

De allí salió cargada de hortalizas, legumbres y todo lo que necesitaba su familia para alimentarse. Llegó hasta el centro comercial, donde ‘El Paisa’ como lo conocen en el sector, le ofreció sus servicios de mensajería en motocicleta. Álvaro abordó la motocicleta de placa LQK-84 y Sonia Luz como parrillera hizo lo propio.

El trayecto transcurrió normal, hasta que en el cruce a la vereda Tres Esquinas, la moto se detuvo pues Álvaro debía virar hacia la izquierda para entrar por la ladrillera El Tejar, donde vivía Sonia.

Fue cuestión de segundos cuando apareció el automóvil  placa BZD 838, conducido por un joven que los embistió con tanta fuerza, que la motocicleta quedó enredada en la carrocería del vehículo y los motorizados literalmente volaron por el aire y cayeron unos 50 metros adelante del sitio donde se produjo el impacto.

Unos 200 metros adelante, el conductor del automóvil tuvo qué detenerse pues así se lo exigió la Policía que impidió que se escapara. Según las autoridades, del vehículo descendieron varios jóvenes, que al parecer, ni se habían dado cuenta de la tragedia que acababan de dejar atrás.

En el pavimento de la carretera que conduce hacia Bogotá, quedaron los cuerpos de Sonia y de Álvaro, quien también pertenecía a una iglesia cristiana. Hasta ahí le llegó el servicio al dueño de 'Rapipaisa'. Fue una escena dolorosa la que tuvieron que vivir los cientos de pasajeros que se agolparon a lado y lado de la carretera, cuyo flujo vehicular estuvo suspendido durante cerca de tres horas.

Nadie fue capaz de musitar palabra ante la llegada de los familiares.

Anoche, el cuerpo de Sonia sería trasladado a su pueblo natal, Ocamonte; mientras que a Álvaro lo velaría en la funeraria San Francisco de Piedecuesta. Al mismo tiempo, el conductor del Audi cumplía con las pruebas de alcoholemia en Medicina Legal.

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