domingo 28 de junio de 2009 - 10:00 AM

China: un contraejemplo digital

China, una nación comprensiblemente obsesionada con las murallas, ha exigido implementar un nuevo Software llamado ‘Represa Verde’ en todos los ordenadores que se vendan en su territorio.

El sistema es el siguiente paso que el país dará en su carrera de atropellos contra la libertad de sus internautas, y otorgará al gobierno control absoluto sobre las direcciones de Internet a las que pueden acceder. Entre los sitios bloqueados estarán las páginas pornográficas y hasta los sitios sobre salud sexual. Pero la previsible intención tras el cerco informático es, sin duda, regular el acceso a la información sobre otros temas que el gobierno considera inapropiados.

Literalmente peligroso

El gobierno de la República Popular de China ha obligado a los fabricantes de ordenadores del resto del mundo a instalar un riguroso sistema de control en los dispositivos que vendan en su país.

Dicho sistema se asegurará de que la dirección a la que quiere acceder un usuario no se encuentre en un listado nacional de rutas prohibidas o ‘nocivas’, antes de permitir cualquier transferencia de datos entre él y un servidor en cualquier lugar del planeta. Y ese listado podrá ser modificado en todo momento por el gobierno para incluir direcciones nuevas.

Pero la implementación del Software, llamado ‘Represa Verde’, no sólo representa una amenaza directa a la libertad del pueblo chino, sino que aún en el sentido más práctico implica un grave riesgo; expertos de seguridad han demostrado que Represa Verde podría servir para robar información personal.

Los ciber-criminales tendrían en ese caso una única plataforma por burlar para conseguir datos de los internautas en el país con más usuarios de Internet del mundo.

Engañosa campaña

China se ha empeñado en atraer la atención hacia su lucha en contra de la pornografía.

Ha insistido en que su interés es cuidar a los niños, ha acusado a Google de sugerir a sus usuarios términos de búsqueda que resultan en contenido inapropiado. El superpoblado país ha llegado hasta el extremo de declarar que prohibirá el acceso a los sitios sobre salud y educación sexual.

Pero el empecinamiento del gobierno en que este tipo de temas son ‘nocivos’ no sólo es retrógrado y está al borde del delirio censual. Además de eso es un engaño.
Al hacer un escándalo sobre lo dispuesta que está a prohibir toda expresión sexual en el Internet, y eventualmente disminuyendo esa vigilancia, el gobierno lograría distraer la atención de los temas que realmente considera inapropiados: el Tíbet, sus propios atropellos, la implementación de la democracia y, en últimas, la libertad de expresión misma.

Razones para esperar que esto suceda no escasean. China, país que ya tiene una larga historia de reprensión digital, escogió el aniversario de las protestas de la plaza de Tiannanmen para sabotear el acceso a distintos portales de noticias y videos por Internet, y para anunciar la decisión de instalar ‘Represa Verde’ en todos los ordenadores.

El reto de construir una red libre

La libertad de expresión implica escuchar todas las opiniones e incluso permitir la difusión de cualquier clase de mentiras, pues en una sociedad verdaderamente libre debe ser fácil distinguir lo que es verdad y lo que no lo es.

Si, por el contrario, se impone una verdad o una versión de la realidad por la fuerza, ella se convierte en un dogma, y a partir de ese momento se vuelve imposible defenderla.

El gobierno de China ha caído en la tentación de escoger la salida más fácil, y ciertamente no la más recomendable, al complejo problema del control sobre el contenido de la Red.

A un paso de entrar en una ‘Edad Oscura’ digital, el país y la lamentable situación que atraviesa, pueden servir como un ejemplo negativo de lo que debe hacerse para afrontar problemas tan difíciles como moderar el acceso al contenido inapropiado en Internet, evitar el uso del mismo para propagar ideas violentas o reducir la piratería.

De creatura Ficticia a himno de la resistencia

Baidu Baike es la Wikipedia de China, y se popularizó cuando la Wikipedia como el resto del mundo conoce fue bloqueada en el país en 2005.

A inicios de 2009, una serie de artículos que trataban sobre las ‘Creaturas Míticas de Baidu’ empezaron a popularizarse en la enciclopedia. Completamente ficticias, las creaturas tenían nombres que se escribían de forma similar a diferentes frases vulgares en mandarín.

Pero aunque los artículos ridiculizaron el sistema de bloqueo de palabras obscenas implementado a inicios del año, las creaturas mismas se convirtieron en emblemas de la libertad y alrededor de ellos se hicieron fuertes campañas clandestinas en contra de las políticas del gobierno.

La más famosa de todas, el ‘Caballo del Pantano’, asociado con la imagen de una alpaca y cuyo nombre se escribe igual que un insulto popular, tiene su propio video de Internet: una búsqueda de la frase 'cao ni ma' en YouTube llevará al video ‘Song of the Grass-Mud Horse (Cao Ni Ma)’.

En la mitología descrita desde el artículo de Baidu, El Caballo del Pantano tenía un enemigo natural muy particular: los ‘Pin-Yin’, o Cangrejos de Rio.

Pin-Yin en mandarín significa harmonía, la palabra que usa el gobierno para referirse al ambiente que quiere promover en la Red. Una verdadera legión de moderadores en el país se dedica a ‘Harmonizar’ las páginas de Internet, modificando su contenido y eliminando la información que consideran conflictiva.

La imagen de la alpaca terminó por convertirse en un 'ícono de la resistencia contra la censura', como lo calificó Xiao Quiang, físico teórico que dirige el ‘Proyecto de Internet de China’ y trabaja como editor del ‘China Digital Times’.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad