jueves 02 de enero de 2020 - 12:00 AM

Cinco homicidios dejó la celebración de Año Nuevo en Bucaramanga y su área

En la capital santandereana y su área metropolitana, cinco personas fueron asesinadas durante las festividades de Año Nuevo. En solo uno de los casos se reportó una captura.
Escuchar este artículo

Entre las 12:05 de la madrugada del 31 de diciembre y las 9:25 de la mañana del primero de enero, cinco personas fueron asesinadas en Bucaramanga y su área metropolitana.

La primera víctima de estos hechos de sangre fue identificada como Germán Mantilla, más conocido por el alias de ‘Mono Cresta’.

El caso ocurrió en la esquina de la transversal 27 con diagonal 105 del barrio Asturias, en el sur de Bucaramanga, en donde hacia las 11:40 de la noche del pasado lunes 30 de diciembre este joven de 23 años se enfrentó con otro sujeto.

Aunque las causas del pleito son desconocidas para las autoridades, ‘Mono Cresta’ fue quién terminó llevando la peor parte tras recibir varias puñaladas en su humanidad.

Germán fue auxiliado por la comunidad y llevado en un vehículo al Hospital Universitario de Santander, HUS, en donde sobre la medianoche del 31 de diciembre fue declarado muerto.

Agentes del CTI realizaron el levantamiento respectivo y ahora indagan los pormenores de este asesinato para dar con el responsable, quien logró darse a la fuga.

Sicariato

En otro hecho registrado en vísperas al Año Nuevo, Wilmer Norley Barrera Cañón, de 33 años, fue asesinado a tiros por sicarios en el barrio Ricaurte.

El hombre había llegado pasadas las 10:00 a.m. del 31 de diciembre a un lavadero, localizado en la estación de servicio de la carrera 17A con calle 58. Su intención era dejar impecable su vehículo antes de que culminara el año.

Pero así como los minutos de 2019 se estaban agotando, su vida ya estaba sentenciada. Sicarios a bordo de una motocicleta Yamaha BWS le venían siguiendo el rastro y no desaprovecharían esa oportunidad para hacer efectiva la orden que les habían encomendado.

A las 10:33 a.m., según quedó en evidencia en una cámara de seguridad, un hombre alto y delgado, vestido con un buzo blanco, jean y con un casco cerrado en su cabeza, llegó corriendo hasta las afueras del lavadero en el que se encontraba su ‘objetivo’.

Por entre las rejas del establecimiento metió el arma de fuego y sin mediar palabra la accionó en tres oportunidades.

Wilmer Norley, quien estaba de espalda recostado sobre una pequeña grada que da a la calle, ni siquiera pudo ver lo que ocurrió, su cuerpo de a poco se fue desgonzado tras el ataque.

Tres personas que estaban justo al lado de Barrera Cañón salieron corriendo despavoridos, al tiempo que el pistolero se subió a la motocicleta BWS que era conducida por una mujer.

En un carrera contra el tiempo, la víctima fue trasladada a la clínica Regional del Oriente de la Policía Nacional, a donde ingresó sin signos vitales. Todos los disparos hicieron blanco en la espalda.

Aunque la Policía desplegó un robusto operativo para dar con la motocicleta y lo sicarios, no se reportaron capturas. Ahora la Sijín deberá adelantar la investigación para esclarecer la muerte de Wilmer Norley. De manera preliminar las autoridades creen que podría obedecer a un aparente “ajuste de cuentas”.

Por su parte, el coronel Javier Castro, subcomandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, advirtió que el fallecido presentaba antecedentes judiciales, entre ellos porte y tráfico de estupefacientes.

Dos riñas fatales

Ya durante las primeras horas del 2020, se presentaron otros tres homicidios. Enrique Samuel Gallardo Duarte, un joven venezolano de 23 años, fue la primera víctima.

El extranjero se vio involucrado en una riña a las 3:45 de la madrugada de ayer, en la calle 24 con carrera 2A del asentamiento humano Zarabanda, en el occidente de la ciudad.

Al parecer, un hombre con el alias de ‘Bacteria’ habría apuñalado en tres oportunidades al extranjero (dos en la espalda y una en el pecho).

Luego del ataque, Gallardo Duarte se ‘desplomó’, por lo que sus amigos tuvieron que llevarlo alzado hasta la vía principal. Allí lo subieron en un vehículo particular hasta el Hospital Universitario de Santander, HUS, en donde llegó sin signos vitales.

En otra riña acaecida en el barrio Bellavista, en Floridablanca, Jhonatan Smith Casas Daza, de 23 años, fue asesinado.

Sucedió a las 6:50 de la mañana de ayer cuando este joven celebraba la llegada del Año Nuevo y, por causas que son materia de investigación, se generó un problema con un sujeto apodado como alias ‘Cristian’.

“Se presentó el altercado y estos ciudadanos se enfrentaron en una pelea. Desafortunadamente, uno de ellos terminó lesionando al otro y causándole la muerte”, explicó el coronel Jimmy Andrés Varela, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Bucaramanga.

Si bien ambos se agredieron mutuamente en medio de la feroz gresca, fue Casas Daza, de 23 años, el que llevó la peor parte... Recibió varias puñaladas en el pecho y aunque fue trasladado al área de urgencias del Hospital Local de Floridablanca, arribó sin signos vitales.

Por su parte, ‘Cristian’ resultó con heridas en el lado izquierdo del tórax y el cuero cabelludo. Al cierre de esta edición, recibía atención médica en la Clínica Foscal.

Festejaba con su verdugo

El crimen más reciente ocurrió al interior de una residencia en la calle 46 con calle 9 occidente del barrio Campohermoso, en el occidente de la ciudad.

Allí departía Sergio Andrés Suárez Carvajal con tres allegados, dos hombres y una mujer, quienes llegaron pasadas las 2:00 a.m. de ayer.

De acuerdo con la información entregada por el coronel Jimmy Andrés Varela, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, por causas aún desconocidas, a las 9:00 a.m. se generó una altercado entre Sergio Andrés y uno de los visitantes.

“Dentro de una residencia se encuentran unos ciudadanos departiendo desde horas de la madrugada y, según lo que nos informan, se presentó una riña en donde un sujeto sacó un arma de fuego y desafortunadamente cobró la vida de uno de sus compañeros de festejo”, explicó el uniformado.

Fueron varios tres disparos que el foráneo le habría propinado al anfitrión con un arma de fuego (dos en el cuello y una en el abdomen). Pese a que la víctima fue llevado de urgencia al Hospital Universitario de Santander, HUS, nada pudo hacer el personal médico por él, ingresó sin signos vitales.

Con el daño hecho, el agresor y sus dos acompañantes se dieron a la huida en un vehículo Chevrolet Spark, de color blanco, que posteriormente dejaron abandonado en un establecimiento de la carrera 17 con 56 del barrio Ricaurte.

El señalado asesino, de quien se dice estaría plenamente identificado por las autoridades, tendría detención domiciliaria.

Por su parte, de Sergio Andrés se conoció que había llegado hace pocos días a la residencia de sus padres, quienes son propietarios de una pizzería, a pasar el fin de año.

Jhonatan Smith Casas Daza, una de las víctimas.

mujer hallada muerta
Ayer, en un caso aislado reportado al cierre de esta edición, agentes del CTI de la Fiscalía realizaban el levantamiento del cuerpo de una mujer que fue hallada sin vida en la habitación de un hotel en la carrera 26 con calle 43 del barrio El Poblado, en Girón.
La víctima fue identificada como Luz Helena Ortiz, de 38 años de edad.
Si bien apenas las autoridades indagan las causas de este lamentable suceso, para los allegados es claro que este caso obedece a un posible feminicidio.
Vanguardia conoció que Luz Helena salió a eso de las 10:00 de la noche del pasado 31 de diciembre de su residencia y se dirigió al barrio El Poblado para encontrarse con su expareja, con quien sostuvo una relación por dos meses.
“Se vieron y luego tipo 1:00 a.m. se van para el hotel en donde él se estaba hospedando (...) A las 6.00 a.m. del 1 de enero, el tipo sale y dice que se va a buscar el desayuno, pero no volvió más”, relató un allegado de la mujer a esta redacción.
No se supo más de Luz Helena hasta que la empleada del establecimiento ingresó a la habitación en el cuarto piso y la encontró sin vida. Eran aproximadamente las 2:00 de la tarde de ayer.
Al parecer, el sujeto emprendió viaje al municipio de Villanueva, Santander, de donde es oriundo y desde allí, por redes sociales, se comunicó con los familiares de la hoy occisa.
“Mandó varios audios de Whatsapp, diciendo que no sabía si la había matado o no”, agregó el pariente.
Las primeras versiones advierten que la mujer habría muerto por asfixia.
Más de 6 mil requerimientos fueron reportados a la línea 123 durante la celebración de Año Nuevo, de las cuales 608 fueron casos de riñas.
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad