miércoles 14 de octubre de 2009 - 10:00 AM

De seis disparos fue acribillado un hombre

Frente a la casa 48, a pocos metros de la entrada del asentamiento humano Luz de la Esperanza, localizado en el Norte de la ciudad, quedó tendido el cuerpo sin vida de John Didier Manrique Rincón, de 23 años, a quien le propinaron seis disparos en diferentes partes del cuerpo.

Aunque los móviles del asesinato son materia de investigación por parte de las autoridades, varias versiones se tejieron ayer con base en las versiones entregadas por testigos y en las evidencias que fueron halladas en la escena del crimen, ya las autoridades encontraron en poder del occiso un revólver calibre 38 largo.

Testigos del hecho aseguraron que a las 10:30 de la mañana entró por el corredor principal del asentamiento humano Luz de la Esperanza un hombre delgado que vestía tenis, yins, camiseta blanca y una  gorra oscura.

Segundos después se escucharon seis disparos que rompieron de tajo con la rutina que a esa hora se vivía en el sector.

'Yo venía bajando. Varios metros delante de mí iba un tipo que salió corriendo cuando vio que venía un hombre delgado que llevaba una gorra puesta. Se encontraron de frente y le disparó seis veces y huyó. Lo único cierto es que el muerto no es de por acá', indicó un testigo.

La versión que entregó un joven sobre el hecho fue ratificada por otros vecinos quienes además coincidieron en que la víctima no era de ese sector. En efecto durante la diligencia de levantamiento al sitio no llegaron familiares del occiso.


La huida y las evidencias

Según las autoridades, el sujeto que disparó indiscriminadamente contra Manrique Rincón huyó del sitio a bordo de un taxi.

El homicida se bajó en la Avenida Quebradaseca y se cambió de camisa para confundir a las autoridades, que a esa hora ya lo buscaban por toda el área metropolitana.

Luego de que el homicida se bajó del vehículo de servicio público, el taxista se presentó en el comando de la Policía de Santander para relatar lo que había sucedido.

Tras la recolección de evidencias hecha por la Unidad de Criminalística del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía, quedaron varios interrogantes que son analizados por las autoridades.

Uno de ellos es ¿por qué la víctima llevaba consigo un revólver calibre 38 largo y sustancias alucinógenas?  De plano las autoridades descartaron que se tratara de un robo ya que el occiso tenía todas sus pertenencias.

'A lo mejor el tipo venía a matar a alguien y se le adelantaron. No hay de otra', fue el comentario que corría ayer entre los curiosos que se acercaron a la escena del crimen.


Antecedentes

El pasado 8 de octubre a las 11:30 de la noche un hombre que respondía al nombre de Humberto Parra Sandoval, de 27 años, fue asesinado a tiros en la calle 1A con carrera 19 del barrio La Juventud, en el Norte de Bucaramanga. La víctima fue atacada por un sujeto que le propinó varios disparos y huyó por las escaleras que conducen al barrio La Transición. El occiso residía en el mismo barrio donde fue asesinado.

 

síntesis

Venía de Tulúa

-John Didier Manrique Rincón, de 23 años, era oriundo del municipio de Tulúa, Valle del Cauca.

-Según las autoridades llegó a Bucaramanga en compañía de su esposa hace dos días y se hospedaron en una residencia del Centro de la ciudad.

-Luego encontraron posada en la casa de una de sus amigos en el sector de Morrorrico.

-Ayer, aseguró un amigo de la víctima, salió temprano y dijo que iba a visitar un familiar en el barrio Villarosa, en el Norte de la ciudad.

-Su esposa desconoce qué hacía él en el asentamiento donde fue asesinado.

-Sobre la procedencia del arma de fuego los familiares del occiso aseguraron que la tenía porque había sido escolta hace algunos años en Barrancabermeja.

-Los despojos mortales de Manrique Rincón serán trasladados en las próximas horas a Tulúa de donde era oriundo.

 

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