lunes 20 de julio de 2009 - 10:00 AM

De un disparo, anciano de 85 años asesinó a su yerno

Las peleas entre Luis Enrique Marciales Ortega, de 23 años, y su suegro, de 85, eran constantes, pero nunca pasaban de las palabras.

No obstante ayer las cosas cambiaron. En un ataque de furia y tras una acalorada discusión, el anciano esperó que su yerno se distrajera y cuando la víctima se encontraba en la cocina asando una arepa en un tiesto, su suegro le propinó un disparo en la espalda, suficiente para quitarle la vida.

El hecho se presentó ayer a las 5:00 de la mañana en una finca de la vereda Quebradaseca, en jurisdicción del municipio de Girón.

Información obtenida por las autoridades en el lugar da cuenta de que, al parecer, el anciano se cansó de que su yerno lo robara y bajo este argumento empezó la pelea desde tempranas horas de ayer.

Sin embargo la esposa del occiso e hija del agresor, aseguró que su padre siempre aducía que lo vivían robando porque no se acordaba dónde dejaba las cosas que daba por perdidas.

Por la espalda


Yerno y suegro, agricultores de profesión, compartían techo pero sólo los unía un vínculo familiar ya que una de las hijas del anciano era la compañera sentimental del hoy occiso.

Ayer la pelea empezó con palabras y manoteos. Por eso desde una finca vecina dieron aviso a la Policía.

Pero antes de que los uniformados de la Policía Metropolitana de Bucaramanga pudieran llegar al sitio, apartado unos 30 minutos del casco urbano de Floridablanca, por donde se ingresa a la vereda que pertenece a Girón, ocurrió la tragedia.

El anciano, quien siempre portaba al cinco un revólver calibre 38, esperó a que su yerno le diera la espalda para ejecutar su venganza.

Y el momento llegó. Ocurrió cuando Marciales Ortega se fue para la cocina, prendió el fogón, y antes de que colocara la arepa del desayuno en el tiesto, se oyó el disparo.

Fue José Martínez Gómez, quien con 85 años, había cumplido con su aterradora sentencia.

Para cuando la Policía llegó a la finca, el cuerpo de Marciales Ortega estaba tendido a un lado de la cocina con una arepa de maíz cruda en su mano derecha. Ya no tenía pulso.

Lo capturaron

El anciano no dio explicaciones y guardó el revólver en su cinto. Mientras su hija lloraba junto al cuerpo sin vida de su esposo, su asesino se puso un sombrero blanco y se fue de la finca.

Minutos después la Policía llegó y tras corroborar la muerte de agricultor, emprendió la búsqueda del agresor.
El anciano fue capturado cuando llegaba a la vereda La Hormiga. En su poder las autoridades encontraron un revólver calibre 38 largo, el cual le entregó a los uniformados que lo capturaron.

José Martínez Gómez fue conducido en una patrulla a la Unidad de Reacción Inmediata, URI, de la Fiscalía donde le formularon cargos por los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego.

Hoy en la mañana el anciano será presentado en audiencia pública ante un juez de control de garantías en el Centro de Servicios Judiciales de Bucaramanga.
Se espera que durante la diligencia judicial el anciano quede en libertad ya que por su edad, 85 años, puede ser declarado inimputable.

El sepelio

A las 8:00 de la mañana de ayer hombres de la Unidad Móvil de Criminalística de la Sijin, de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, hicieron el levantamiento del cadáver.

El cuerpo del agricultor fue conducido a la morgue de Medicina Legal y anoche fue reclamado por sus familiares y puesto en velación en la Casa de los Nazarenos de Floridablanca. Se espera que hoy en la tarde el cuerpo de Marciales Ortega sea sepultado en el cementerio local de ese municipio.

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