viernes 13 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Lo que se sabe del accidente en el que murió motociclista en el Norte de Bucaramanga

Adelantar un camión por la derecha fue la peligrosa maniobra que le costó la vida a Juan Carlos García Sánchez. El hombre de 40 años fue el motociclista que quedó bajo las llantas traseras de una ‘mole’ cuando se movilizaba en su motocicleta por el barrio Villa Mercedes, en el Norte. Se dirigía hacia su lugar de trabajo.

Adelantar un camión por la derecha fue la peligrosa maniobra que le costó la vida a Juan Carlos García Sánchez.

El hombre de 40 años fue el motociclista que quedó bajo las llantas traseras de una ‘mole’ cuando se movilizaba en su motocicleta Vivax 125 de placa PWQ-98A, por el barrio Villa Mercedes, en el Norte.

Quienes vieron el siniestro estaban atónitos, sin habla, por la horrible muerte que sufrió el motorizado.

“Él venía detrás de la mula y se metió a la cuneta para adelantar pero se resbaló y se cayó. Cuando se fue a levantar la mula le pasó encima”, contó conmocionada una joven que presenció el siniestro.

Decenas de motociclistas detuvieron su marcha para ‘saciar’ la curiosidad y ver de cerca la estremecedora escena. Algunos, en su afán por evadir el trancón, cometieron la misma imprudencia de adelantar algunos vehículos.

“Por hacer eso que usted acaba de hacer este hombre terminó así”, le gritó uno de los agentes de tránsito a un motociclista.

El mensaje bastó para que muchos agacharan su cabeza y se lamentaran.

“-Yo venía bajando y vi cuando la mula frenó en seco. Luego vi el hombre que quedó aplastado. Cómo fue a hacer eso, cómo fue a adelantarla en subida

“-Mire por llegar rápido, por el afán. Dios santo”, conversaban otros, sin apartar la vista del cuerpo visible de Juan Carlos atrapado entre las llantas del camión.

Juan vivía en Villa Helena

No había manera de reconocer a Juan Carlos. De lejos solo se visualizaba el pantalón amarillo que vestía y sus zapatos marrones.

A los minutos, los llantos de una mujer confirmaron que ya se sabía de quién se trataba.

Era la esposa de Juan Carlos. Estaba inconsolable, una vecina y uno de los agentes de tránsito la sujetaban en brazos tratando de calmarla. Pero era imposible, llena de rabia pedía que nadie lo viera, que nadie se acercara.

Pasó cerca de una hora y media hasta que un coche de servicios fúnebres acudió para que realizaran el levantamiento del cadáver.

El casco de Juan Carlos no sufrió ni un rasguño, su moto también quedó intacta. Todo el impacto lo sufrió él.

La vía fue despejada y se restableció el tránsito. Los curiosos se fueron y solo quedaron algunos allegados y seres queridos de la víctima custodiando la moto, a la espera de que llegara la grúa.

Juan Carlos apenas salía de su casa, en el barrio Villa Helena, iba a trabajar y tomaba la misma ruta de todos los días.

Pero la aparente premura le costó una fatal consecuencia.

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