sábado 12 de septiembre de 2009 - 10:00 AM

Fiscalía relató cómo habrían actuado los descuartizadores

Un aterrador y escalofriante relato de los hechos que terminaron con la vida de Luis Dinael Jaimes Silva, de 44 años, hizo ayer la Fiscalía durante la audiencia de imputación de cargos contra Willy Arley Moreno Gelves, de 24 años, capturado como presunto responsable del macabro crimen.

Durante el informe leído ayer por la Fiscalía se conoció que Jaimes Silva, aún estando vivo, recibió 21 puñaladas en diferentes partes del cuerpo.

Luego para deshacerse del cadáver los homicidas procedieron a descuartizarlo, las partes las envolvieron en sábanas y las echaron en bolsas para luego arrojarlas debajo del viaducto La Flora, en lo que parecía un trasteo abandonado.

Los dos capturados fueron presentados ayer en audiencia pública y no aceptaron los cargos. Por tal razón son considerados inocentes hasta tanto la justicia les demuestre lo contrario.

No obstante, basada en el relato hecho por un testigo que pidió la reserva de su identidad, la Fiscalía destapó ayer una prueba testimonial la cual se resume a continuación.

¿Una broma?

Según el testigo, la mañana del sábado 29 de agosto el menor de 14 años le dijo a su hermano, Willy Arley Moreno Gelves, de 24, que le consiguiera una trabajadora sexual para estar con ella.

Fue entonces, aseguró el testigo, que Willy le pidió a Luis Dinael Jaimes Silva, que le buscara una 'prostituta' a su hermano y se la llevara a la habitación.

No se sabe si por jugarle una broma al adolescente o por equivocación, Jaimes Silva contrató los servicios de un travesti el cual llegó a una residencia ubicada en carrera 18 con calle 31 del Centro de Bucaramanga, donde vivían los hermanos Moreno Gelves.

El testigo de la Fiscalía aseguró que el travesti ingresó a la habitación con el menor y en medio del preludio de la relación sexual el joven se percató de que no estaba con una mujer.

Esto desató su furia y de inmediato le contó a su hermano Willy lo que había sucedido. El testigo aseguró que la respuesta de Willy fue 'tranquilo, déjelo sano, después arreglamos'.

La venganza

Para los días en que ocurrió el crimen, la víctima Luis Dinael Jaimes Silva, estaba viviendo en la residencia que administraba Willy.

El testigo le relató a la Fiscalía que la misma noche del incidente del travesti, a la residencia llegó un tipo conocido con el alias de ‘El Diablo’ quien empezó a consumir droga con Willy en una de las habitaciones.

Ya entrada la medianoche, indicó el testigo, Willy, en medio de la ‘traba’ le contó el incidente que su hermano tuvo con el travesti por culpa de Jaimes Silva.

Fue entonces cuando Willy le dijo a ‘El Diablo’ que se vengaran y lo convidó a buscar unos cuchillos. Con las armas cortopunzantes en su poder los compinches ingresaron a la habitación en la que se encontraba durmiendo Jaimes Silva y empezó la carnicería.

Señala el testigo que en medio del brutal ataque Willy fue en busca de su hermano de 14 años, el cual se encontraba dormido en otra habitación, para que participara de la desenfrenada agresión.

Crueldad al rojo vivo

El relato del testigo prosiguió dejando al descubierto todos los detalles del macabro crimen.

La crueldad de lo que sucedió en la habitación donde se habría perpetrado el crimen, se resume en una frase que el testigo asegura dijo el menor de 14 años: 'Matar no es tan difícil…alcancé a ver que le latía el corazón y me provocó sacárselo para fritarlo y ver a qué sabe'.

Consumada la venganza Willy, ‘El Diablo’ y el menor de 14 años, discutieron qué hacer con el cadáver. Fue entonces cuando, señaló el testigo, Willy les dijo que la mejor forma de deshacerse del cuerpo era descuartizándolo.

Los tres implicados en el crimen procedieron a cumplir su cometido y en sábanas, bolsas y hasta un colchón escondieron las partes del cuerpo.

El testigo indicó que los tres presuntos homicidas tuvieron que botar todo lo que había en la habitación donde se habría ejecutado el crimen para no dejar evidencias.

En la mañana del domingo Willy y su hermano contrataron una camioneta para un acarreo. Allí, aseguró el testigo, sacaron el cadáver desmembrado de Jaimes Silva.

síntesis
Crimen sin resolver


La pregunta sigue sin resolver: ¿Quién es la persona cuyos restos fueron encontrados desmembrados en una bolsa de basura en la calle 31 con carrera 18?
Unas versiones  indican que sería el cuerpo de un travesti, otras que se trata de los restos de una niña de 14 años.

Lo cierto es que las partes halladas permanecen en la morgue de Medicina Legal sin identificar y el crimen sigue sin esclarecerse.

Hay que recordar que las partes halladas el pasado martes estaban a media cuadra del sitio en el que, según las autoridades, fue cometido el asesinato de Luis Dinael Jaimes Silva.






Un muerto y 7 heridos en la vía a Zapatoca

Un fatal accidente de tránsito se presentó el jueves a las 4:30 de la tarde en el kilómetro 8 en la vía Zapatoca-Betulia, Santander, luego de que un camión de placas INC-747 rodó 14 metros por un abismo, en la vereda El Carrizal.

Testigos del hecho aseguraron que el accidente se presentó luego de que el camión se acercó demasiado a la orilla de la carretera, por lo que rodó.

Un niño de siete años que iba en el camión con su progenitora fue la víctima fatal. Otras siete personas resultaron heridas de gravedad, entre ellas dos menores de edad.

Los labriegos de la zona fueron los primeros en llegar al sitio del accidente para socorrer a los heridos, los cuales fueron evacuados en vehículos particulares y ambulancias al Hospital Integrado La Merced de Zapatoca.

Allí recibieron los primeros auxilios pero ente la gravedad de las heridas los médicos ordenaron el traslado de los siete lesionados a centros asistenciales del área metropolitana de Bucaramanga.

Los heridos

Entre los heridos se encuentran dos niños de 8 y 9 años de edad quienes, pese a que sufrieron fracturas en diferentes partes del cuerpo, se encuentran fuera de peligro.

Los otros heridos fueron identificados como Ángela Díaz Quintero, quien presenta fractura en el brazo derecho; Guillermo Suárez Quintero, de 55 años, trauma cerrado de tórax; Omaira Jiménez Rodríguez, de 50 años, quien sufrió trauma cerrado de tórax; Elsa Rodríguez Garavito, de 50 años, quien es atendida de una fractura en el hombro y traumas múltiples, y Cecilia Márquez Rodríguez quien sufrió traumas en la clavícula, el hombro y la rodilla.

Esta mujer es la madre del niño que resultó muerto y ayer afrontaba un doble dolor pues mientras en Zapatoca se adelanta el sepelio de su hijo, a ella los médicos no le pueden dar de alta por su estado de salud.

Las causas del accidente son materia de investigación por parte de la Policía de Carreteras de Santander.

 

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