jueves 04 de noviembre de 2021 - 12:00 AM

Hombre se ahogó al caer en el río Suratá en Matanza

El caso fue reportado ante las autoridades. Bomberos y la Policía de rescate recorrieron el afluente hídrico hasta que oscureció, pero no lo encontraron. A primera hora retomaron la búsqueda con el apoyo de la Defensa Civil.

Una labor maratónica hicieron los organismos de socorro para buscar a Luis Arley Villamizar, de 42 años, quien cayó de manera accidental al río Suratá, en el kilómetro 8, vía a Matanza. Fue arrastrado por el caudal hasta que flotó en la vereda Bocas de Girón. Allí lo divisaron los areneros ayer en la mañana.

Luis Arley era un interno de la fundación Shalom – Casa de Paz, del norte de Bucaramanga. Tenía problemas de drogadicción, pero tenía toda la voluntad para luchar contra sus ‘fantasmas’.

Hacía cinco años había salido de la misma institución luego de superar su ‘enfermedad’, pero este año recayó.

En junio pidió ayuda y desde entonces se encontraba interno. Desempeñaba diferentes funciones, se caracterizaba por ser muy colaborador y servicial, pero en una de las labores de la cocina encontró la ‘desgracia’.

“Salió con otro compañero a buscar leña para la sopa y cruzaron el río por un ‘puente hechizo’. Llevaba un bulto de leña encima y cuando regresaba por el mismo puente se desestabilizó y cayó al agua. Me avisaron y comencé a recorrer el río, a gritar, pero no se pudo hacer nada”, narró Gerson Galindo, representante de Shalom.

El caso fue reportado ante las autoridades. Bomberos y la Policía de rescate recorrieron el afluente hídrico hasta que oscureció, pero no lo encontraron. A primera hora retomaron la búsqueda con el apoyo de la Defensa Civil.

Horas más tarde fueron notificados de un hallazgo en Girón. Un cuerpo que tendría las mismas características de Luis Arley, quien no pudo reencontrarse con su familia.

Lea también: Desarticulan una banda dedicada a la venta de droga

Un hombre carismático

Luis Arley Villamizar fue habitante de calle e inevitablemente se convirtió en consumidor de alucinógenos.

Hace algunos años tocó las puertas de Shalom para ‘enderezar’ su vida.

Superó su ansiedad y cumplió con todo el tratamiento. Salió y retomó su vida. Se dedicaba a vender maní en las calles, se casó y tenía una hija. Pero su destino lo volvió a traicionar; recayó a comienzos de 2021; sin embargo, solo 6 meses después, aceptó internarse.

“Era muy colaborador y buen muchacho” , reiteró Gerson Galindo, vocero de Shalom.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Suscríbete
Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad