domingo 08 de febrero de 2009 - 10:00 AM

La cebolla junca ahora se hace polvo

Cuando se va a picar una cebolla junca para sazonar el arroz o un sancocho, hay que tener en cuenta dos interrogantes: ¿Con qué nos vamos a secar las lágrimas? y ¿cual jabón de olor utilizaremos para retirar de las manos su bien más preciado, el aroma?

Pues ese inconveniente, que se puede dar desde el momento mismo en que se cruza las barreras de la sala y comienza la cocina, va a quedar atrás, y todo por la osadía y visión de 20 familias productoras por tradición de cebolla junca o cebolla larga, en el Páramo de Berlín, en la vereda El Cadillal, en Tona.

En el mercado se tendrá la cebolla en polvo o pulverizada, en presentaciones que van desde los 4 gramos a los 20 gramos, y con un ingrediente que la hace aún más atractiva: proviene de cultivos orgánicos, es decir, aquellos que están lejos de los precursores químicos.

Es decir, ya no se tendrá que adquirir el manojo en la plaza de mercado, sino simplemente se toma la papeleta de la góndola, al igual que todos los condimentos.

La volatilidad de los precios de la cebolla junca en rama, llevó a la Sociedad de Productores y Comercializadores Agropecuarios de Berlín, Soprocab, a 'quitarse ese cabezal' y salir al mercado con un producto que por sus características tiene una 'prueba de fuego'.

El por qué

De acuerdo con Roberto Villamizar Rodríguez, de la junta directiva de Soprocab, el cultivo de la cebolla junca es el más incierto de todos, a la hora de vender el producto.

'Por ejemplo, esta semana el bulto de 62 kilos se tasó a $160.000; pero es factible, que al otro día valga la mitad y así sucesivamente, hasta llegar a no comprarlo y preferir el que llega de otro departamento', agregó.

Para Hipólito Villamizar Garcés, de Soprocab, esa situación llevó a la ruina a muchas familias cosechadoras de Berlín, por lo que un grupo de familias desempolvaron una  capacitación del SENA en deshidratación y otra de la ANUC en siembras biológicas, y se le midieron a la cebolla junca en polvo.

'Hoy somos 20 familias que trabajamos agricultura orgánica, en igual número de parcelas que van desde los 800 metros cuadrados, hasta 2.500 metros cuadrados (un cuarterón de hectárea)', agregó.

Los directivos de la Asociación tienen claro que este producto lo comercializarán de manera directa, ya que la intermediación en el caso de la junca en rama, fue el inició de su ruina.

¿Y el polvo?

Según Villamizar Rodríguez, la pulverización de la cebolla junca comienza desde el momento en que se siembra, pues la no utilización de químicos conlleva a no alterar el producto final en lo concerniente a olor, color, sabor y condiciones organolépticas.

Se recolectan las ramas y se llevan a lavado, retirado de impurezas y desinfectado con un producto natural.

Seguidamente se secan y se pasan al deshidratador, que es un invernadero con plástico blanco que potencializa la luz solar.

'Allí dura cerca de tres días, dependiendo de las horas luz que se tengan. Luego se pasa por un molino industrial y se tamiza, para iniciar el empacado de sus diversas presentaciones', agregó.

Al final se obtiene un producto sin químicos, sin preservantes y totalmente seco, pues el 94% de su agua se la llevó, paradójicamente, el calor del páramo.

Una mano


La Central Ecológica de Santander, ha estado al lado de este proyecto.

De acuerdo con Guillermo León Serrano, se les está colaborando con el diseño de las etiquetas y nombre comercial del producto.

'Sin embargo, necesitamos unir esfuerzos para que exista una alternativa de desarrollo, toda vez que vienen de donde nace el agua de Bucaramanga y que además, propende por ser menos agresiva con el medio ambiente al ser ecológica'.

Para el directivo, en el fondo el proyecto es una 'defensa del agua que nace en el Páramo'.

lista
Las ventajas


Para Soprocab, la cebolla junca en polvo tiene varias ventajas.
• Nos hay desperdicios, es decir, no se tiene que desechar material.
• Es más versátil y rápida de utilizar.
• Por no existir manipulación, la cual va desde el momento de la cosecha hasta llegar a la cocina, es más higiénica.
• Tiene mayor durabilidad, es decir, puede perdurar un buen tiempo sin perder sus características.
• No tiene ningún tipo de preservantes.
• Quién la utilice dejará de llorar y sentir picazón.
• No altera el sabor de las comidas.
• Su sabor gusta a los jóvenes, lo que no ocurría cuando se recurre a la rama.

Datos

• Una hectárea produce aproximadamente 50 bultos de 62 kilos cada uno.
• El costo de producción de una carga está por el orden de los $35.000.
• Una hectárea demanda entre 5 y 6 obreros de manera permanente.
• De Berlín salen aproximadamente 1.500 bultos de cebolla junca, la cual se reparte entre los mercados de Cúcuta y Bucaramanga.
• 90 días hay que esperar, para comenzar con los primeros cortes del cultivo.

¿Qué necesitan?


Si bien es cierto que Soprocab ha logrado salir adelante con el producto, lo han hecho con escasos recursos propios.
Ellos quieren crecer e incluso, atreverse a  llegar hasta el mercado externo, idea que no estiman descabellada.
Para lograrlo, requieren de créditos blandos, a los que no han podido acceder ante tanta tramitología.
Desean tener certificación Invima, código de barras, análisis de suelos para ser más eficientes y maquinaría de punta. 

 

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