sábado 19 de diciembre de 2020 - 12:00 AM

La historia del polvorero muerto en una explosión en zona rural de Girón

José Pablo Tunaroza tenía 80 años y a los 20 aprendió a fabricar pólvora en su pueblo natal, Chiscas, Boyacá. Pese a su edad, se negaba a abandonar su oficio y murió en un accidente con pirotecnia en la vereda Acapulco de Girón.
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A los 80 años don José Pablo Tunaroza estaba ‘entero’, gozaba de buena salud y no se quejaba de nada. Incluso, dicen en la vereda Acapulco de Girón, que todavía se echaba sus cervezas. Estaba tan bien que se negaba a dejar el oficio que conoció 60 años atrás en su natal Chiscas, Boyacá: la polvorería.

En esa terquedad, cada diciembre armaba algunos totes y voladores para venderles a sus clientes. Pese a la prohibición del gobierno local, seguía fabricando.

“Ya no trabajaba casi, tenía un poquito ahí y los diciembres se ponía a joder con eso, tenía más chiquero que material”, contó su hijo Luis Tunaroza.

Dos semanas atrás las autoridades le habían quitado una pirotecnia, por lo que la tarde del sábado, al parecer, decidió ocultar una mezcla para hacer ‘totes’ en un cuarto donde guardaba ‘chécheres’, pero un golpe en la pólvora provocó la descomunal explosión que les movió los nervios a los residentes de Acapulco y lo mató.

¿Qué fue lo que pasó?

A las 5:40 de la tarde del jueves el centro de Acapulco retumbó. El estallido provenía de la ‘Polvorería de Pablo’, como todos lo conocían.

“Él estaba ahí jodiendo, yo estaba cerca. Iba como a guardar una preparada para totes, tal vez algo golpeó eso y explotó. A quienes estábamos cerca no nos pasó nada, fue una explosión seca”, agregó Luis.

Por instantes, solo hubo humo y polvo. La reacción de dos personas que estaban cerca fue correr hacia afuera, pero cuando todo se aplacó, Gonzalo -otro de los hijos- entró a ver. Se encontró con la escena más desgarradora de su vida.

“Estaba de lado, la cara desfigurada, sin un brazo y una pierna, ya estaba muerto”.

La pared de la habitación y el techo se cayeron, todo quedó destrozado alrededor, pero lo más aterrador fue ver pedazos de su cuerpo y piel en el techo vecino, las paredes...

Consternación

Pasó muy poco tiempo para que decenas de personas se agolparan frente al lote donde la familia Tunaroza había construido algunas viviendas. Don Pablo, su esposa y sus 9 hijos llegaron hace 30 años al sector.

Desde entonces se convirtió en el mayor polvorero de Acapulco y se ganó el cariño de muchos residentes de la vereda.

Prohibido vender y usar pólvora

El 10 de diciembre, el Gobernador de Santander, Mauricio Aguilar, prohibió la comercialización y el uso de la pólvora en todo el departamento.

A raíz del accidente en Acapulco, el brigadier general Luis García, comandante de la Mebuc, anunció ayer que habrá hasta $5 millones de recompensa para aquellas personas que suministren información detallada y precisa sobre los lugares donde almacenen pólvora de forma clandestina.

Pueden llamar al 123 o escribir al correo MEBUC.SIJIN@policia.gov.co

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