jueves 23 de octubre de 2008 - 8:08 AM

Lo acusan de desmembrar y botar en un costal a su víctima

El pasado 1 de agosto, cuando las autoridades encontraron en la vía antigua al barrio Mutis de Bucaramanga un cuerpo desmembrado y envuelto en un costal, a quien luego identificaron como Luis Carlos Sepúlveda Ayala, de 26 años, apenas se escribía el epílogo de la obra de un criminal macabro.

Sin pistas de los móviles ni de los autores del horrendo crimen, un grupo de investigadores de la Unidad de Homicidios de la Sijin de la Policía Metropolitana de Bucaramanga empezó a trabajar en el caso.

Casi tres meses después de los hechos, los investigadores capturaron el pasado lunes en la carrera 21 con calle 46 de Bucaramanga, a un hombre de 44 años identificado como Fabio Fontecha Zárate, presunto autor del atroz hecho.

Según las autoridades, el crimen ocurrió en una casa ubicada en la carrera 21 con calle 45, propiedad de la familia del occiso, donde además vivía en arriendo el presunto homicida.

Aunque ayer el detenido no aceptó lo cargos que por el delito de homicidio agravado le imputa la Fiscalía, la Juez de Garantías que presidió la audiencia le dictó medida de aseguramiento sin beneficio de excarcelación en la Cárcel Modelo de Bucaramanga.

Los detalles del crimen

Un testigo presencial de los hechos, quien era amigo de la víctima, fue el primero en hablar con las autoridades. En el relato que le hizo a la Fiscalía, el hombre contó cómo el acusado asesinó a Sepúlveda Ayala la noche del pasado 29 de julio.

'Estábamos en la habitación donde vivía Luis Carlos. Él dormía y yo me encontraba fumando bazuco. De pronto abrieron la puerta y Fabio le lanzó una piedra grande en la cabeza. La recogió y volvió a lanzársela. Entonces yo grité. Sin inmutarse lo golpeó por tercera vez con la misma piedra y me dijo que era que él se metía con su esposa y su hija', relató el testigo.

Sepúlveda Ayala murió producto de los golpes. El testigo recuerda que esa noche el homicida le dijo que regresara al otro día a la casa donde sucedieron los hechos, para que le hiciera el favor de botar el cuerpo.

Sin embargo el testigo presencial no regresó ni tampoco dio aviso a las autoridades, según dijo, por temor a represalias.
'Dos días después me lo encontré en la Plaza de la Concordia. Me preguntó por qué no había ido por el cuerpo y me dijo que tuviera cuidado, porque yo también estaba involucrado', le contó el testigo a la Fiscalía.

Lo desmembró para arrojarlo

El 31 de julio el presunto homicida contactó a un vendedor de frutas de la Plaza La Concordia, quien además trabaja haciendo acarreos. La idea era contratar sus servicios para que en la camioneta transportaran el bulto en el que pensaba guardar el cadáver.

'Ese día llegó a la plaza y me dijo que tenía que ayudarlo a botar el cuerpo. Entonces contrató por 10 mil pesos una camioneta, dizque para arrojar un costal con envases y trapos. Cuando llegamos a la casa me dijo que cargara el costal. Yo le dije que no, entonces él lo subió a la camioneta. El costal lo arrojamos en la vía antigua al Mutis', recuerda el testigo.

El pasado primero de agosto un reciclador que pasaba por la vía antigua al Mutis abrió el costal y para su sorpresa encontró el cuerpo sin vida de un hombre.
Según el dictamen de Medicina Legal, el cuerpo hallado en el costal presentaba graves heridas en la cabeza provocadas con un objeto contundente. Además, señala el acta de levantamiento de la Fiscalía, fue desmembrado con la intención de que cupiera en ese costal.

Tres días después, familiares cercanos a Sepúlveda Ayala identificaron sus despojos en la morgue de Medicina Legal.

Investigan los móviles

Aunque no hay certeza de los móviles del crimen, una de las hipótesis que tienen las autoridades está orientada al manejo de la  propiedad de la casa donde se presentaron los hechos.

El inmueble es propiedad de la familia del occiso, quien residía allí mismo, en una de las habitaciones. En la casa también vive en calidad de arrendatario el hoy capturado y acusado por el homicidio de Sepúlveda Ayala.

Al parecer, y según una de las hipótesis que investigan las autoridades, el crimen habría sido cometido por éste último para quedarse con el inmueble, ya que dos de los hermanos de la víctima se encuentran recluidos en la Cárcel Modelo de Bucaramanga, por lo que no habría personas que pudieran reclamar derechos sobre esa vivienda.

Sin embargo esta es sólo una hipótesis que investigan las autoridades, toda vez que el capturado no aceptó los cargos y se declaró inocente.

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