martes 19 de marzo de 2019 - 12:00 AM

Lo que se sabe sobre el crimen de un taxista en Bucaramanga

La Policía investiga si la muerte de José Javier Amaya Meneses, de 36 años, está relacionada con un hurto o hubo otros móviles.
Escuchar este artículo

Atando los cabos que rodean la muerte de José Javier Amaya Meneses, el taxista asesinado en la noche del pasado domingo en el barrio El Cristal Bajo, se encontraban ayer las autoridades judiciales en Bucaramanga.

Y es que pese a que voceros del gremio amarillo y familiares del occiso informaron que los móviles de este homicidio están asociados a un atraco, la Policía no se atrevió a asegurar lo mismo e indicó que hay una serie de inconsistencias que son investigadas.

Un estruendo

La muerte del conductor de transporte público, de 36 años de edad, quedó al descubierto hacia las 11:45 de la noche del domingo, cuando un taxi, de placas XVV-289, chocó contra la fachada de una vivienda del barrio antes mencionado, localizado en el sur de la ciudad.

El fuerte estruendo alertó a la comunidad que salió a mirar lo que ocurría y de inmediato hallaron el cuerpo sin vida de Amaya Meneses.

Le puede interesar: Grave accidente de tránsito en Piedecuesta dejó un muerto y un herido

La víctima yacía sentado en la silla del piloto, con una herida por arma de fuego en el pómulo izquierdo.

Al tiempo que se reportó lo ocurrido a la Policía, en el sector se empezó a rumorar que se trataba de un hurto y que al oponer resistencia lo habían apuñalado.

Las dudas

El brigadier general Manuel Vásquez Prada, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, explicó que dado los elementos probatorios aún no se puede determinar esta hipótesis.

“No hay perdida de dinero, en el mismo procedimiento de inspección a cadáver se encontraron todos los elementos de la víctima. Seguimos avanzando en la obtención de más información para cruzarla con el resultado de Medicina Legal y así poder hablar con contundencia”, dijo el uniformado.

La Policía agregó que los habitantes de la zona, al escuchar el estruendo y asomarse por las ventanas, no vieron a nadie salir del taxi y tampoco a alguien huir en moto. Es más, para cuando llegaron los uniformados, las puertas estaban trancadas.

Otra duda para las autoridades, es que la bala que acabó con la vida del taxista ingresó por el pómulo izquierdo, como si alguien le hubiese disparado por la ventanilla y no desde adentro del vehículo.

Lea también: Las historias del taxista y el presidiario baleados en el Centro de Bucaramanga

A todas estas dudas se suma una información errada que la víctima habría entregado en la empresa de taxis para la cual trabajaba.

“Inicialmente hemos encontrado que la información de la hoja de vida que la víctima aportó al empleador, corresponde a la foto, más no a la información que registra, puesto que el nombre que aportó para poder laborar, corresponde a un delincuente que ha purgado penas por hurto agravado y calificado, porte de armas de fuego y secuestro extorsivo”, manifestó el general.

Era el sustento del hogar

María Teresa Herreño, la esposa del conductor asesinado, dijo tajantemente que Amaya Meneses era un hombre que trabaja sin parar en un oficio que es poco agradecido y no tenía problemas de ningún tipo.

“No es cierto eso que dicen que estuvo preso, Javier era un señor echado para adelante, trabajador, tenía un niño de 15 años y dos hijastros a los que crió. Era un buen papá, excelente, en todo era muy bueno, juicioso, trabajaba para su hijo, quería que estudiara inglés, lo quería ver profesional”, agregó María Teresa mientras pedía justicia por este crimen.

La última vez que los familiares tuvieron noticias de él fue el pasado domingo, sobre las 4:00 de la tarde, cuando el conductor salió de su vivienda en el barrio Dangond a buscar el resto de la tarifa que debía entregarle a su patrón.

“Que cojan al que mató a mi esposo, hoy fue él, de aquí a mañana matan a otro. Ellos salen es a hacer lo de sus tarifas, arriendo, comida, nada malo. Hasta el momento no sé nada más”, concluyó la mujer.

piden más seguridad
Ayer, sobre las 10:00 de la mañana, cientos de taxistas recorrieron algunas de las principales vías de la capital santandereana con el fin de exigir acciones más concretas en materia de seguridad.
“Desafortunadamente tuvimos una pérdida en la noche del domingo, por atracar a un compañero le quitaron la vida. Realmente, un día domingo y últimamente como venimos trabajando, no es mayor cosa el producido como para que la delincuencia atente contra los taxistas. La petición para las autoridades, para el señor Gobernador y el Alcalde, es que reactiven los botones de pánico que estaban instalando”, exigió Martín Moreno Jaimes, un vocero del gremio que participó de la actividad.
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad