jueves 24 de octubre de 2019 - 12:00 AM

Joven obrero murió tras recibir una descarga de 13.200 voltios en Piedecuesta

La víctima, identificada como Lerwin de Jesús Puchi, de nacionalidad venezolana, hizo contacto con unas cuerdas de media tensión mientras retiraba escombros de una placa.
Escuchar este artículo

Eso se escuchó un estruendo durísimo, muy horrible (...) también se vio una luz brillante y enseguida nos quedamos sin energía. Cuando salimos a mirar, el muchacho estaba tirado en el piso de la placa, balbuceaba unas palabras y se fue quedando, hasta que murió”.

Este fue el relato de una testigo que presenció la descarga eléctrica que acabó con la vida de Lerwin de Jesús Puchi Pulgar, un joven inmigrante venezolano, ayer mientras trabajaba en Piedecuesta.

La víctima, de 22 años de edad, se encontraba a eso de las 8:50 de la mañana haciendo limpieza en el cuarto piso de una vivienda de la calle 1AN con carrera 2 del barrio Palermo l, en donde se adelanta una construcción.

En hechos que son investigados, mientras el extranjero arrojaba unos escombros desde la placa hacia el primer piso de la edificación, hizo contacto con unas cuerdas de media tensión, que están frente a la casa.

“Él estaba bajando un riel y una cenefa de una persiana, cogió primero el riel y lo bajó por el balcón de la placa del 4 piso al 3. Ahí un muchacho se lo sostuvo y le dijo que bajara hasta el primer piso para que lo agarrara, pero no hizo eso. Cogió la cenefa, quizás para ahorrar tiempo, la tiró y se electrocutó con los cables”, agregó la testigo.

Aunque al lugar arribaron paramédicos y Policía, nada pudieron hacer por Lerwin de Jesús, la descarga de 13.200 voltios le produjo enseguida la muerte.

Agentes del CTI procedieron a realizar el levantamiento del cuerpo del venezolano, de quien se conoce residía en Piedecuesta y había llegado al área metropolitana de Bucaramanga con el objetivo de buscar nuevas oportunidades.

Funcionarios de la Electrificadora de Santander, Essa, también hicieron presencia para restaurar el servicio de energía eléctrica en el sector.

Segunda vez que ocurre

Vanguardia pudo establecer que esta no es la primera vez que en esta residencia, cuyos tres primeros pisos ya fueron edificados, se presenta un suceso de esta naturaleza.

En febrero del año en curso, un obrero hizo contacto con los mismos cables, a través de una varilla. Pese a las graves quemaduras que sufrió, gracias al personal médico logró sobrevivir.

“Otro muchacho tocó esos mismos cables a principio de este año. Gracias a Dios pudo vivir, duró más de dos meses en el HUS en Bucaramanga, pasando por varias cirugías”, concluyó la fuente.

Ante este nuevo suceso trágico, ayer el personal de la Essa se dio a la tarea de verificar con exactitud la distancia que hay entre la residencia y las cuerdas de media tensión.

“La distancia es de 2 metros con 70 centímetros, lo mínimo es una distancia de 2 metros con 30 centímetros; es decir, está dentro del reglamento”, conoció esta redacción.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad