miércoles 29 de abril de 2015 - 4:00 PM

Relato de cómo asesinaron a una mujer de 25 puñaladas en Piedecuesta

El crimen de Eraida Calderón López, de 36 años, indignó a la ciudadanía. El agresor le propinó 25 puñaladas en diferentes partes del cuerpo delante de sus hijas de 8 y 15 años, el pasado 25 de febrero. El presunto agresor fue capturado el pasado martes, en la calle 62 con carrera 28, sector Conucos.

Carlos Adrián Molina Pinto fue detenido por hombres del Grupo de Homicidios de la Sijín, y no aceptó los cargos por el delito de homicidio agravado ante un juez de control de garantías.

Según pudo conocer esta redacción, al siguiente día de cometido el delito, Carlos Adrián se presentó ante la Fiscalía y manifestó que lo estaban acusando de un homicidio, pero que él no era el responsable. Leer nota.

El ente acusador tomó la declaración y el proceso quedó en investigación luego de conocerse la muerte de Eraida Calderón López.  En tres ocasiones Carlos Adrián fue llamado por la Fiscalía para que declarara en el caso. Sin embargo, los abogados del hombre lograban que el procedimiento se aplazara.

Ante esta situación, la Fiscalía 30 Seccional solicitó ante un juez de control de garantías la orden de captura en su contra para hacerlo comparecer.  El requerimiento se hizo efectivo este martes.

Tras su detención, el sujeto fue trasladado al centro de servicios judiciales, donde fue presentado ante un juez de control de garantías.  Pese a no aceptar los cargos, fue enviado a la cárcel.

El homicidio

La muerte de Eraida Calderón López sucedió en el barrio San Carlos de Piedecuesta, donde vivía con sus hijas de 8 y 15 años.

Ese 25 de febrero, ella esperaba a su novio, Carlos Adrián Molina Pinto, para ponerle fin a una relación de dos meses, que según familiares, fue “tortuosa”. A este sujeto lo señalan de ser presuntamente celoso y posesivo. 

La hermana de la víctima, Leidy Milena López, aseguró a Vanguardia.com que ellos nunca convivieron, y cuando Eraida se dio cuenta de la personalidad Carlos, decidió terminar la relación sentimental.

“Hablé con ella en la mañana y como a las 6:00 p.m. Me dijo que estaba esperando a que Carlos llegara para terminarle.  Esa fue la última vez que hablamos”, sostuvo Leidy.

Según narró, tras el testimonio de la hija de la víctima, hacia las 6:30 p.m. Carlos llegó al apartamento. Eraida Calderón recibió a Carlos en la sala, junto a la menor de 15 años. La pequeña de 8 años se encontraba en una habitación.  

“Empezaron a hablar y ella simplemente le dijo que dejaran las cosas así, que no quería continuar con él.  Mi hermana se levantó para la cocina y él le dijo que ‘ella no lo podía dejar y que si lo hacía la mataba’.  Se fue detrás de ella, cogió un cuchillo y empezó a apuñalarla”, indicó Leidy.

Durante el ataque, la menor de 15 años gritaba e intentaba salir de la residencia para pedir ayuda, pero el homicida no la dejó salir.  Finalmente, el sujeto salió corriendo ensangrentado mientras los vecinos del barrio lo veían alejarse.

Eraida fue auxiliada y trasladada al hospital de Piedecuesta, pero debido a las heridas llegó sin signos vitales.

“Todo fue a sangre fría, como si lo tuviera todo planeado.  Pedimos justicia, la forma como él la mató fue terrible.  Sabemos que ya nada nos la devolverá, pero que pague por lo que hizo”, finalizó Leidy.

En lo que va corrido del año han muerto cuatro mujeres a manos de sus compañeros sentimentales, dos de ellas en Piedecuesta. Un caso corrió en enero en el barrio La Castellana de Floridablanca y el otro en el barrio Las Américas de Bucaramanga. En tres de los casos el agresor se quitó la vida.

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