jueves 03 de septiembre de 2009 - 10:00 AM

Sembró más de 150 minas y asesinó a catorce policías

El botín de guerra de Carlos Iván Peña Orjuela, alias ‘Alberto Chaparro’, el delincuente más buscado por la Policía en Santander, capturado el martes al mediodía en Bogotá, era un fusil M-16 que le robó a uno de los 9 policías que asesinó con una carga explosiva el 9 de mayo de 2007 en Landázuri.

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Pasadas 36 horas después de su captura, y cuando el panorama que le espera a alias ‘Chaparro’ es una celda de dos por dos, las autoridades revelan detalles desconocidos del llamado ‘Carnicero’ de las Farc, alias que se ‘ganó’ sembrando minas y asesinado policías.

Ser catalogado como uno de los hombres más sanguinarios en las filas del Farc, sumado al conocimiento y experiencia en la elaboración, manipulación y activación de explosivos, le permitió acceder de manera rápida dentro de la organización guerrillera.

Su llegada al sur de Santander obedeció a una estrategia de las Farc por mantener el control en los municipios de Bolívar, Cimitarra, Sucre, Puente Nacional y Vélez, donde está el 80% de los cultivos de coca.

No obstante, cuando ‘Chaparro’ llegó a la zona empezó a extorsionar a finqueros, comerciantes, empresas transportadoras, familias guardabosques, y a los cultivadores y comercializadores de coca.

Su identidad

A mayo de 2007, después de que ‘Chaparro’ asesinó a nueve policías activando una carga explosiva en jurisdicción del municipio de Landázuri, Santander, su identidad era un misterio.

De él sólo se conocía el alias. Meses después la Policía de Santander, con trabajos de inteligencia logró identificarlo y judicializarlo. El hombre que estaba sembrando el terror al sur del Departamento, tenía por fin rostro para las autoridades.

Incluso, sin que lo supiera, alias ‘Chaparro’ estuvo a punto de ser capturado tres veces durante este año. Por medio de triangulaciones un avión plataforma proporcionó sus coordenadas, pero dificultades de acceso a la zona, sumado a las variables climáticas abortaron la captura.

El cerco que le tendió la Policía y las tropas de la Quinta Brigada del Ejército, era cada vez más estrecho. Con el paso de los días la Sijin llegó a saber incluso que todos los días ‘Chaparro’ se debía tomar una píldora para el dolor, pues en el 2004 recibió un disparo en la cabeza que estuvo a punto de quitarle la vida.

Internado en las montañas del sur de Santander, ‘Chaparro’ siempre vestía de camuflado y cargaba el fusil M-16 que le hurtó a uno de los policías que asesinó en 2007 en Landázuri.

De ‘Chaparro’ al ‘Carnicero’alt

Antes de ser enviado a comisión al sur de Santander, por estricta orden del comandante del Bloque Magdalena Medio, Carlos Iván Peña Orjuela fue bautizado en las filas de la subversión con el apodo de ‘Chaparro’, por su 1.65 de estatura.

Sin embargo, el guerrillero se desvistió de su alias sembrando más de 150 minas antipersona en el sur de Bolívar, las cuales les ha quitado la vida a decenas de personas y mutilado a otras tantas, y además asesinando a 14 policías en emboscadas.

En 2005 ‘Chaparro’, entonces comandante del Frente 24 de las Farc, sembró una carga explosiva entre los municipios de Santa Rosa y San Pablo, en el sur de Bolívar, la cual fue activada al paso de una patrulla de la Policía. Cinco uniformados murieron.

Dos años más tarde, siendo ahora comandante del frente 23, ‘Chaparro’ emboscó un camión de la Policía en Landázuri, Santander. Allí murieron un teniente y ocho patrulleros. Algunos de ellos, que tras el atentado resultaron heridos, fueron ajusticiados con tiros de gracia.

Estas acciones contra la fuerza pública hicieron que pese a su 1.65 de estatura ya no fuera llamado dentro de la organización subversiva como  ‘Chaparro’. Ahora era ‘El Carnicero’ de las Farc.

A estos hechos se le suman más de una decena de asesinatos cometidos contra campesinos del sur de Santander, quienes en su momento se habrían negado a pagar extorsiones.

El sucesor

De acuerdo con la Policía el hombre que asume la comandancia del frente 23 es alias ‘Culebro’ quien ingresó a la guerrilla en 1998. Este sujeto también tiene conocimiento en el manejo de explosivos y por él las autoridades ofrecen una recompensa de hasta $100 millones.

Preguntas y respuestas

Para el comandante de la Policía de Santander, coronel Omar González Aguilar, la captura de alias ‘Chaparro’ marca el fin del frente 23 de las Farc.

¿Cómo se produjo esta captura?
Es el resultado de un trabajo de inteligencia hecho en conjunto con la Dirección Nacional de la Policía. Primero fue el proceso de judicialización, luego acopiamos información que nos permitió ubicar al sujeto el cual fue capturado en Bogotá.

¿Qué representa la captura de alias ‘Chaparro’?
Es un importante logro institucional en materia de recuperar la seguridad de la región. Con esta captura queda prácticamente descerebrada esta estructura guerrillera. Invitamos a todas los subversivos a que entreguen las armas porque estamos listos para recibirlos pero de no hacerlo también estamos listos para combatirlos.

¿Cómo queda conformado el Frente 23 de las Farc?
En armas hay ocho delincuentes y podríamos decir que hay unos  30 que se constituyen como colaboradores o milicianos. Ahora tenemos por delante la segunda fase de la operación que consiste  en identificar el resto de la estructura para capturarlos. En este reto nos acompaña el Ejército.

LA VOZ DEL EXPERTO

Mayor general
Óscar Adolfo
Naranjo Trujillo,
director de la Policía Nacional

'’Chaparro era el principal comandante de la guerrilla en la región del Magdalena Medio. Se especializó en la instalación de minas antipersonales y afectó a un poco más de 150 personas a través de estos explosivos. Por eso, consideramos que su captura produce un alivio en la región. El guerrillero estaba en Bogotá huyendo de la presión que se ha ejercido por parte de la fuerza pública en Santander.
Debo destacar que el seguimiento estuvo acompañado de colaboración y cooperación ciudadana'.

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