domingo 22 de febrero de 2009 - 10:00 AM

Sin querer queriendo

Al igual que en otras tantas ocasiones especiales, ayer, cuando cumplió 80 años, Roberto Gómez Bolaños se presentó con el sencillo look que suele lucir, al gran homenaje que organizaron Televisa y su hijo, el productor de Tv. Roberto Gómez Fernández, encargado de manejar todo su gran ‘merchandising’.

Tampoco se le vio molesto por tener que usar un accesorio que detesta, como le sucedió en este país, cuando doña Nidia Quintero de Turbay, entonces primera dama, le preguntó el porqué de su ceño fruncido, en un acto de agradecimiento que le ofrecía por participar en la tradicional Caminata de la Solidaridad por Colombia.

Al oír que todo era por culpa de la corbata, doña Nidia le dijo, 'pues quítesela', y pidió a los asistentes, incluidos ministros y hasta al mismísimo Presidente, que se deshicieran de sus corbatas para estar a tono con el invitado.

Esta vez ‘Chespirito’ estuvo fresco, en compañía de su esposa y ‘sombra’ Florinda Meza, recibiendo, entre otros tributos, centenares de cartas que sus seguidores de todo el mundo le enviaron, atendiendo una invitación que se hizo en su página oficial de Internet.

De seguro, también recordó que en los años 50 un productor de cine y televisión lo bautizó ‘Chespirito’, haciendo alusión a un 'pequeño Shakespeare', por su inagotable imaginación y variadas historias.

Y aunque tiene problemas en su oído derecho, está miope y el sentido del gusto lo tiene atrofiado por haber fumado por tantos años, este hijo de un gran dibujante y publicista, que murió cuando Roberto tenía 6 años, llegó feliz al octavo piso.

¿Y cómo no? Si sus más populares hijos, entre ellos El Chavo del Ocho y El Chapulín Colorado, siguen igual de vigentes en muchos países del mundo, 38 años después de haber sido creados.

En Colombia, El Chavo del Ocho le gana en sintonía a cuanto programa le pongan de rival.
En la actualidad, el promedio de audiencia de ‘El Chavo’ en Colombia, en el horario de lunes a viernes entre las 4:00 p.m. y 4:30 p.m., por el Canal RCN, es de 3.6 puntos de rating, que en ‘cristiano’ quiere decir que son alrededor de 625.000 personas las que sintonizan el programa diariamente.

Aunque sean viejas repeticiones (los programas dejó de grabarlos en 1996, después de 25 años de transmisiones ininterrumpidas) o en forma de dibujos animados, la verdad es que grandes y chicos siguen con igual gusto las aventuras del niño huérfano del barril o del torpe superhéroe, 'más fuerte que un ratón', al punto que aún estos personajes son una inagotable fuente de dinero.

‘El Diario de El Chavo’, por ejemplo, libro que escribió e ilustró ‘Chespirito’, con dibujos hechos por él mismo, agotó, en México, sus dos primeros tirajes de 8.000 y 12.000 ejemplares en 2005.

A esto se suma la gran aceptación de su autobiografía, su libro de poemas, dvd, y cd de canciones de las series, como ‘Qué bonita vecindad’. Además, los juegos de cartas, juguetes de peluche y otros productos sobre la serie animada de El Chavo, que se venden hoy en tiendas Target y otras, entre el público latino de Estados Unidos.

También, como ha sostenido su hijo Roberto Gómez Fernández, no hay un sólo día en que no se reciban en la oficina mínimo dos llamadas para pedir autorización para usar los personajes creados por su padre con los más variados objetivos: desde promocionar marcas de leche y juguetes hasta producir películas.

El único varón de los seis retoños de Roberto Gómez Bolaños, es quien maneja las licencias de los personajes de ‘Chespirito’ porque 'el interés comercial de mi padre es nulo... siempre ha querido vivir de manera sencilla. No le interesa ganar un peso más'. Sólo quiere que la gente respete y conserve la esencia de sus ‘hijos’.

De ahí que no cobró ni un peso, cuando de la Warner lo llamaron para usar el ‘Chapulín’ en una comedia que protagonizó Sofía Loren y Jack Lemmon. 'Les dije: pero volando. No me pagaron ni pensé cobrarles. El Chapulín salió un minuto en un televisor que se mostraba en la película. Todo eso me halaga'.

No le tienen paciencia

'México es más conocido en el mundo, porque el mundo te conoce a ti', le dijo el entonces presidente Fox a ‘Chespirito’, en el acto en el que el Servicio Postal Mexicano lanzó una colección con imágenes de El Chavo del Ocho y El Chapulín Colorado como parte de la serie ‘Ídolos Populares de la Televisión Mexicana’.

No hay duda de que ‘Chespirito’, ese chaparro de 1,60 mts de estatura que desde muy joven practicó el boxeo y hoy no soporta ni siquiera verlo por la pantalla chica, como tampoco le agrada ver noticieros porque lo deprimen o le dan coraje, con los más de 40 personajes que creó, es una gloria de la Televisión azteca y del mundo.

Prueba de ello es que, de acuerdo con su hijo, varios estudios americanos hicieron una investigación del impacto de personajes ficticios en los consumidores. El único que le ganó a ‘El Chavo’ fue Mickey Mouse y El Chapulín Colorado quedó empatado con El Pato Donald.

El éxito y la vigencia de sus personajes — ‘El Chapulín’ es el predilecto de Homero Simpson— radica, como asegura el mismo ‘Gómez Bola de Años’, en que, además de sus carencias, que forman parte de una realidad lamentable y persistente, son personajes llenos de ternura, de valores y sobre todo son esperanzadores.

Pero no todo ha sido gloria para ‘Chespirito’, que también ha escrito guiones para cine, tres libros y obras de teatro como ‘11 y 12’ que fue presentada por más de 7 años consecutivos en México.

Los intelectuales, principalmente los de su país, no le tienen paciencia, como diría El Chavo del Ocho, así que desde sus comienzos se han ido lanza en ristre contra él y sus personajes.

Literatos como Carlos Monsiváis, historiadores, periodistas y directores de cine le han dicho de todo.

Han expresado que contribuye al desconocimiento y pésimo uso del lenguaje; que estupidiza al público; que sus guiones son extremadamente repetitivos. Incluso un comunicador preguntaba en 1997 qué podía salir de un Congreso de Lengua Española donde tenían a ‘Chespirito’ como uno de los invitados especiales.
Por si fuera poco, varios realizadores de cine aseguraban que producciones como El Chanfle -que batió récord de taquilla en México- van en detrimento del cine mexicano.

Con la sabiduría y prudencia que ha ganado con los años, Chespirito hace caso omiso a ese tipo de comentarios, pues dice que está acostumbrado a ser discriminado por el sector intelectual, al que satirizaba en uno de los primeros programas de humor a su mando: ‘Los Supergenios de la Mesa Cuadrada’.
Desde luego, asegura, 'yo no soy un intelectual, los intelectuales saben mucho de literatura, de Proust, de Joyce'. Y confiesa, 'traté de leerlos y me aburrieron terriblemente'.

Eso sí, siempre ha advertido que le gusta mucho la lectura, Shakespeare es uno de sus autores favoritos. 'Además, sé que manejo bien mi idioma, el bendito y hermoso español'.

Así lo demostró en la carta que escribió en respuesta al periodista mexicano que criticó su presencia en el Congreso de la Lengua Española en Zacateca, donde compartió mesa con ‘Gabo’ y a quien agradece la sonrisa afable con la que lo recibió.

El comunicador 'me dio una respuesta que me agradó mucho. Me dijo: perdón Chespirito, fue sin querer queriendo. Tu respuesta fue excelente, lo cual señala que eres una persona inteligente'.

Se le chispotió

Sin aislarse completamente del mundo artístico porque aún supervisa los capítulos de El Chavo en versión animada o crea historias para teatro, Roberto Gómez Bolaños comparte sus días en Ciudad de México con la mujer que conoció en un estudio de grabación, cuando él era un hombre casado y ella tenía 22 años y ensayaba el monólogo La Media Naranja.

Esa joven reflaca, a la que pronto llamó para que hiciera parte de sus programas, resultó siendo su media naranja, la misma que lo convirtió en un hombre fiel y con la que asegura, 'viviré hasta que la muerte nos separe o Shakira me haga caso'.

Fueron seis años que estuvo tras la cristalización del amor con Florinda Meza, pues por estar aún casado con la madre de sus seis hijos, él, por su formación religiosa se sentía con culpas, y la mujer que encarnaba a Doña Florinda y a la Popis tampoco le quería prestar atención.

Después de más de 27 años de convivencia como pareja, estas estrellas mexicanas contrajeron matrimonio civil en noviembre de 2004 porque ‘Chespirito’ se encontraba en delicado estado de salud. Ese día, Florinda, 19 años menor que su esposo, bromeó al decir que todo el tiempo pasado al lado de su marido 'han sido cinco minutos... pero bajo el agua'.

Por ese tipo de actitudes es que Florinda es el amor de ‘Rober’, como suele llamarlo. 'El problema fundamental de las parejas es el aburrimiento y a nosotros no nos sucede. Tenemos intereses similares. Nos gusta el arte, la compaginación, la independencia. Sabemos que somos dos elementos complementarios pero cada uno con su propia personalidad'.

Es la mujer que ha compartido sus logros profesionales pero también la que lo ha consolado cuando recibe críticas, como las que surgieron tras la publicación del libro ‘El Ajedrecista’, de Francisco Rodríguez Mondragón. Allí se afirma que hizo presentaciones privadas para uno de los jefes del Cartel de Cali. Y así lo han corroborado María Antonieta de las Nieves y Carlos Villagrán. 

 

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