martes 05 de mayo de 2009 - 10:00 AM

Tres hipótesis por el atentado que cobró 4 vidas en Villa Esperanza

Veinticuatro horas después de que desconocidos lanzaran una granada contra un cambuche, donde murió una mujer, y luego asesinaron a tiros a dos hombres y a un bebé de un año, en hechos ocurridos en el asentamiento humano Villa Esperanza, en Floridablanca, surgieron tres hipótesis sobre las causas del atentado.

Las conjeturas para buscar el por qué del ataque y la secuencia de hechos que empezó con la explosión de la granada y terminó con la balacera, tendría respuesta, tanto para las autoridades como para la comunidad del sector, en el hombre que resultó herido tras el ataque y que se recupera bajo custodia de la Policía en el Hospital Universitario de Santander, HUS.

El herido, el hombre clave

Agustín Barrios Cobos, de 45 años, quien junto a tres mujeres que allí se encontraban sobrevivieron al atentado, es el hombre clave dentro de la investigación.

No para señalar a los responsables, pues ya declaró que desconoce tanto los móviles como a los autores, sino porque las autoridades presumen que contra él era que estaba dirigido el atentado que cobró la vida de cuatro personas.

Barrios Cobos, quien es vendedor de tinto, fue señalado ayer por algunos residentes de ser parte de un grupo de vigilancia informal que opera en Villa Esperanza, asentamiento donde ocurrieron los hechos.

'Él es el encargado de cobrar los cuatro mil pesos  semanales que exigen los vigilantes. En el barrio todo el mundo lo sabe. Desde hace poco él se unió a los vigilantes', señaló un habitante que pidió la reserva de su identidad por razones de seguridad.

Precisamente el atentado del sábado inició con la explosión de una granada que los sicarios lanzaron en el cambuche donde vive Barrios Cobos.

Él no estaba a esa hora en su rancho, por lo que la explosión de la granada sólo cobró la vida de su compañera sentimental, Marlith Sánchez Murfod, de 37 años.

'Cuando los tipos que lanzaron la granada iban de salida y pasaron por el cambuche 15 y se dieron cuenta de que Barrios Cobos estaba en una fiesta con otros tipos. Entonces fue cuando se armó la balacera', relató otro residente de Villa Esperanza.

Este testimonio explicaría en parte por qué después de lanzar la granada en el rancho del vendedor de tintos, a cuadra y media se desató una balacera donde él departía con otras personas.

Además para las autoridades que investigan el caso es un indicio que apuntaría a que el atentado estaría dirigido contra Barrios Cobos.

'Cuatro inocentes'

En cuatro funerarias de Bucaramanga fueron velados ayer los cuerpos de las cuatro personas que murieron tras el atentado.

El bebé de un año que murió producto de una bala perdida fue sepultado ayer a las 3:00 de la tarde en el cementerio Central de esta ciudad.

'Ayúdenme para que se haga justicia. Hice todo lo que pude para que a mi hijo no me lo mataran pero fue imposible evitarlo', señaló Consuelo Celis Garzón, madre del bebé.

Una hora después fue enterrado en el mismo cementerio José Ignacio Niño Sanabria, de 32 años, quien murió en el lugar de la balacera.

'Él no tenía nada que ver en lo que pasó. José bajó a ese cambuche a prestarles el equipo de sonido para la fiesta, cuando llegaron los tres tipos disparando. Él tenía una tienda en ese asentamiento y era inocente. Es más, los cuatro muertos eran inocentes', dijo un allegado a la familia de Niño Sanabria.

De otro lado el cuerpo de Rodrigo Rojas Ballesteros, de 22 años, fue trasladado ayer a Barrancabermeja de donde llegó el mismo sábado que se presentó el atentado en el que murió. Los despojos mortales de Marlith Sánchez Murfod, de 37 años, la compañera sentimental de Barrios Cobos, fueron conducidos ayer al Banco, Magdalena, donde hoy será el sepultada.

Las tres hipótesis

¿Retaliación de expendedores?

Bajo la presunción de que Barrios Cobos estaría trabajando en la vigilancia informal, basados en los testimonios que entregó la comunidad, las autoridades analizan la hipótesis de una posible retaliación de expendedores de droga.

'Puede ser que algunos jíbaros estén sentidos porque los sacaron del barrio y en venganza lanzaron la granada contra la casa de Barrios Cobos y después como vieron que él estaba era en el cambuche 15 fueron y le dispararon para matarlo', aseguró un residente del asentamiento.

¿Guerra entre vigilantes?

Luego de realizar la inspección y el análisis al cambuche 15, donde fueron asesinados José Ignacio Gómez Sanabria, de 32 años, y Rodrigo Rojas Ballesteros, de 22, y donde además resultó herido Barrios Cobos, las autoridades no desestiman una posible guerra entre vigilantes informales por apropiarse del territorio.

'Lo raro es que los jíbaros no se meterían al barrio sabiendo que los vigilantes la pasan patrullando. Por eso no sería raro que entre ellos mismos se estén peleando por adueñarse del sector', señaló otro residente, quien añadió que los vigilantes cobran una cuota semanal de $4.000 mil a los cerca de 500 cambuches que hay en Villa Esperanza.  

¿Cuentas pendientes?

La tercera hipótesis que baraja la Sijin y el Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía, apunta a una posible retaliación contra Barrios Cobos por parte de algunos vigilantes informales inconformes con alguna situación, la cual habría generado el atentado.

Vale decir que Barrios Cobos ha expresado que el atentado no iba dirigido contra él y que desconoce por completo tanto los móviles como los autores. Sin embargo con las evidencias y los testimonios recogidos en el asentamiento donde sucedieron los hechos, las autoridades elaboraron estas tres hipótesis. 

 

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