viernes 14 de agosto de 2020 - 12:00 AM

Un hombre asesinado a tiros en Floridablanca

Fernando Álvarez Acosta de 35 años recibió dos tiros en la cabeza cuando salía a trabajar como mototaxista en el sector de La Trinidad. Un excuñado de su hermana, con quien tendría problemas sería el responsable y fue capturado.
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Un amargo despertar tuvieron los residentes de La Trinidad en Floridablanca. A las 5:20 de la mañana dos tiros retumbaron en la carrera 16 con calle 63, del barrio Los Olivos en límites con Bucaramanga. Luego, los gritos alertaron a la familia de Fernando Álvarez Acosta. Pese a la distancia entre su casa y el sitio del ataque, una sobrina reconoció aquella voz.

“¡Mamá!” Escucharon antes del primer tiro. “¡No me deje morir!” oyeron antes del segundo.

La joven corrió a avisarle a su abuela y ambas salieron hacia la vía principal por unas empinadas escaleras.

La madre guardaba la esperanza de que no fuera el menor de sus 4 hijos, a quien ya le habían advertido que lo matarían.

“Los tiros me despertaron, me levanté y me fui al baño cuando escuché a mi hermana que pasó corriendo. Decía: ¡ojalá no sea él! Entonces también corrí y lo encontramos tirado, casi muerto, no pudimos hacer nada” contó doña Bernarda Acosta, tía de ‘Fercho’ como conocían a la víctima.

Fernando, de 35 años, yacía tendido en la calle, tenía un tiro en la cabeza y otro en un ojo.

Desesperadas, las familiares suplicaron por auxilio mientras los vecinos observaban aterrados. Una patrulla de la Policía llegó y los trasladó a la Clínica Foscal, pero ‘Fercho’ llegó sin signos vitales.

¿Cómo fue el ataque?

Fernando madrugó porque era mototaxista. Desde antes del amanecer debía recoger pasajeros. Antes salía por la parte de abajo del barrio en límites con Belencito, pero desde hacía varias semanas, por seguridad lo hacía por la parte alta, por La Trinidad. Pero ya lo tenían fichado.

Un joven conocido como ‘C Pequeño’, con quien tenía problemas personales, lo esperó con un hermano. Apenas llegó a la vía principal le dispararon.

“Él salió de las escaleras y caminó un poquito. Le hicieron el primer tiro, luego corrió unos metros y el segundo se lo hicieron casi en la esquina. Ahí quedó tirado” contó un residente de la zona.

Amenazado.

“No voy a descansar hasta verlo en un ataúd” le había dicho ‘C Pequeño’ a Fernando días atrás, incluso el pasado 7 de julio en Belencito lo había correteado con una navaja y por fortuna en una casa lo dejaron esconder. Luego llegó hasta su vivienda y le hizo dos disparos mientras estaba en la puerta. Por fortuna no le pegó ninguno, pero lo quería muerto y esta vez no falló.

“El problema se inició porque el hermano de ‘C Pequeño’ era esposo de mi sobrina, la hermana de Fernando. Ellos se separaron y él tiene una nueva esposa; le querían quitar el ranchito donde mi sobrina vive con los hijos. Entonces Fernando se metió a defenderla y desde ahí empezaron a amenazarlo”, contó doña Bernarda.

La familia intentó poner las amenazas en conocimiento de la Fiscalía, pero según dicen, no les recibieron la denuncia.

“Sólo pedimos que se haga justicia, que las autoridades actúen a tiempo y no esperen a que haya otro muerto de por medio”, dijo la mujer quien aseguró que ahora toda la familia teme por su integridad, aunque la Policía capturó al homicida.

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