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Viernes 23 de febrero de 2024 - 12:00 PM

Descubra cómo Jhon Alejandro Suárez transformó vidas en Bucaramanga

La actividad física al aire libre en este concurrido parque le ha permito salir adelante y además acercar a la comunidad a hábitos de vida más saludables Conozca la historia de Jhon Alejandro Suárez

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Tras su llegada a Bucaramanga, Jhon encontró estas clases como una opción para sobrevivir, pero no imaginó la acogida que tendrían y el beneficio que le han brindado a los vecinos del sector. Foto: Franz Rey / VANGUARDIA.
Tras su llegada a Bucaramanga, Jhon encontró estas clases como una opción para sobrevivir, pero no imaginó la acogida que tendrían y el beneficio que le han brindado a los vecinos del sector. Foto: Franz Rey / VANGUARDIA.

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Tras su llegada a Bucaramanga, Jhon encontró estas clases como una opción para sobrevivir, pero no imaginó la acogida que tendrían y el beneficio que le han brindado a los vecinos del sector. Foto: Franz Rey / VANGUARDIA.

A medida que el sol comienza a iluminar el cielo, Jhon Alejandro Suárez dirige su clase matutina a las 07:00 de la mañana y guía a sus estudiantes en una sesión de ejercicio, compartiendo su historia de vida con todos los que acuden a su jornada, inspirándolos con su experiencia, búsqueda de oportunidades y superación de desafíos. Todo esto ocurre en el parque Las Cigarras, en el sector de la Ciudadela Real de Minas, en Bucaramanga.

Sus raíces como instructor se remontan a Venezuela, donde equilibraba sus responsabilidades como auxiliar de farmacia y contador público con su pasión por el entrenamiento físico. En el Parque Metropolitano del estado Mérida, pasó cinco años dedicándose a dirigir clases grupales al aire libre, motivando a más personas a unirse.

Su enfoque va más allá de simplemente dirigir ejercicios; se centra en ayudar a sus alumnos a alcanzar metas, superar límites y adoptar hábitos de vida saludables. Desde rutinas de cardio hasta ejercicios de fuerza, cada movimiento está diseñado para desafiar el cuerpo y fortalecer la determinación de quienes participan.

“En 2018, tomé la decisión de migrar a otro país en busca de mejores oportunidades para mi familia y desafíos. Fue entonces cuando llegué a Colombia, específicamente a la ciudad de Bucaramanga”, recuerda el entrenador.

“Comencé a invitar a todas las personas que vivían cerca del parque Las Cigarras a clases gratuitas, ofreciendo evaluaciones corporales completas sin costo alguno para conocer su peso e índice de masa corporal”, recuerda. Gracias a esta iniciativa, pudo recolectar una lista de números telefónicos y, en cuestión de tres días, ya contaba con una base de datos de 35 a 40 personas a las que podía convocar para las clases.

Transformando vidas al aire libre

Con nostalgia, Jhon Alejandro recuerda el primer día que convocó a estas personas para una clase inaugural un lunes, en Las Cigarras, a la que asistieron alrededor de 78 personas. “Aún conservo la foto de ese día”, agrega con emoción. Pronto, su reputación comenzó a crecer y los residentes de los conjuntos residenciales cercanos se familiarizaron con su trabajo. A pesar de recibir solicitudes para impartir clases en otros lugares, optó por centralizar su labor al aire libre en el parque, expandiendo su oferta a seis horarios, tres por la mañana y tres por la noche.

El programa Bucaramanga Training Fitness (BTF) ofrece seis horarios: 05:00, 06:00 y 07:00 de la mañana, así como los mismo horarios en la tarde y la noche en este mismo lugar.

Esta flexibilidad ha impulsado el crecimiento de los grupos, permitiendo a los participantes elegir el horario que mejor se adapte a sus necesidades, con una asistencia que oscila entre 100 y 120 personas diarias.

Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de sus alumnos y llevarlos hacia sus metas deseadas, Jhon Alejandro enfoca su programa en la salud física y el bienestar general. “El ejercicio es fundamental para fortalecer los músculos, la resistencia y la circulación sanguínea, lo que lleva más oxígeno y nutrientes a todas las células de nuestro cuerpo, promoviendo así un mejor funcionamiento de los órganos y sistemas”, enfatiza el merideño.

El promedio de edad de los participantes está entre los 30 y 65 años, con una predominancia de mujeres, aunque las clases están abiertas a todas las personas que deseen cambiar su vida.

Las rutinas se adaptan con ejercicios cardiovasculares, de manera moderada y gradual, con el objetivo de fortalecer la musculatura y mejorar la resistencia. En cuestión de semanas, los participantes experimentan mejoras significativas en su rendimiento diario. “Hemos recibido testimonios donde nos cuentan que antes de unirse a las clases, se sentían sin energía para desarrollar las actividades diarias. Después, su salud física y mental ha experimentado un cambio significativo”, comparte.

Al principio, se enfrentaron a muchas cosas negativas, pero, “cuando la gente se dio cuenta de que estábamos aquí para ayudar, para traer bienestar, los bumangueses comenzaron a responder de manera positiva, y eso ha tenido un impacto increíble en aquellos que desean transformar sus vidas”, mencionó Suárez.

El año pasado, el equipo desarrolló un proyecto de capacitación para aquellos participantes que deseaban aprender a liderar clases grupales en ausencia del entrenador. Cinco de ellas lograron cumplir con los requisitos establecidos. "Hoy en día, estas instructoras también generan ingresos extras a través de BTF. De esta manera, estamos creciendo juntos", destaca Jhon Alejandro.

La idea de capacitar a las personas radica en el deseo de consolidar y fortalecer el programa a través de las alumnas en Bucaramanga. Además, tienen planes de expandirse nuevamente a Venezuela y retomar las clases allí. Este proyecto representa no sólo un crecimiento personal para los participantes, sino también una oportunidad para llevar los beneficios del ejercicio y el bienestar a más personas, tanto en Colombia como en Venezuela.

Jennifer Agudelo, una de las participantes del programa, relata su experiencia personal de transformación. “Pasé de ser alumna a instructora. Cuando llegué a las clases del profesor Jhon, pesaba 78 kilos. En un proceso de seis meses, logré perder 10 kilos y gracias a la disciplina que demostré, fui seleccionada para convertirme en instructora y dirigir el programa en su ausencia por cualquier motivo. Le he cogido mucho amor al deporte, y somos un grupo muy unido y maravilloso”, comenta con entusiasmo.

Se extiende la invitación a todas aquellas personas que deseen hacer un cambio físico y mental en sus vidas a unirse a uno de los grupos de BTF. “En el parque Las Cigarras, nos encontrarán todos los días, en los horarios mencionados anteriormente. Adoptar hábitos de actividad física regular y una alimentación saludable es fundamental para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida”, concluye Maryubi García, esposa de Jhon Alejandro Suarez.

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Publicado por Dainis Liceth Argote

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